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Ritual para la noche de Halloween

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Ritual para la noche de Halloween

El ritual de la noche de Halloween es uno de los más especiales del año. Ahora que se acercan los días 1 y 2 de noviembre, fechas dedicadas a las personas que ya fallecieron, son momentos de costumbres y rituales en los que solemos recordar a nuestros seres queridos.

Como dicen “Hay tantas costumbres como personas y familias, cada una con su forma particular de mantener ese vínculo”. Todos esos rituales, de alguna forma, nos ayudan a sentirnos más cerca de las personas que tanto quisimos y continuamos queriendo. Porque al amor, el tiempo le da risa…

De dónde viene esta tradición

Algunas personas suelen visitar el cementerio donde reposan los restos de sus familiares y amigos, llevándoles ramos de flores, arreglando las sepulturas y nichos, rezando o, simplemente, recordando tiempos pasados en silencio. Otros, regresan a aquel lugar especial donde depositaron sus cenizas y rememoran el momento de la despedida; los católicos suelen ir a las misas conmemorativas que se celebran esos días, tanto en las iglesias como en los cementerios. Y también hay mucha gente que prefiere pasar ese día como cualquier otro, sin hacer nada especial.

La noche de Halloween

Para los más pequeños, la fiesta empieza la noche del 31 de octubre con la celebración de La noche de Halloween, o víspera de Todos los Santos) recorriendo las calles del barrio con sus “terroríficos” disfraces y jugando a “Truco o Trato” con los vecinos, y en las calles se respira un ambiente festivo, con los típicos mercadillos callejeros y ferias otoñales, y el inconfundible olor a boniatos y castañas recién cocidas.

También es tradición comprar los dulces típicos que se hacen en las diferentes regiones del país: Los buñuelos de viento rellenos de crema, nata, chocolate o café; los huesos de santo, una masa de mazapán alargada rellena de yema de huevo dulce o mermelada; o los famosos panellets, de múltiples formas y sabores.

Pero el motivo central de estas fechas es el recuerdo de los que ya no están. Para algunas personas, especialmente las que han sufrido recientemente la pérdida de un ser querido, son momentos especialmente difíciles, pues se enfrentan de nuevo al inmenso dolor de la pérdida. Por tanto, es importante que vivan esos días como les dicte el corazón, sin obligarse a hacer cosas que no se siente preparados para hacer. Tiempo habrá por delante para ir aceptando e integrando la perdida en sus vidas. Sin embargo, aquellos que han hecho ya su duelo, viven esas fechas con más tranquilidad, e incluso con alegría, recordando las experiencias y anécdotas vividas con sus seres queridos y celebrando el hecho de haber formado parte de sus vidas.

Ritual para la noche de Halloween

Poner tres velones típicos con el recipiente de plástico haciendo un triángulo y en el centro de los tres velones ponéis una foto de las personas fallecidas. Les pedís que en el plano espiritual que sigan cuidando y protegiendo a toda la familia.

Y también podéis poner un ritual en un plato grande con 4 velas de colores formando una cruz. Arriba una vela de color blanca, abajo una vela de color negro, y a la izquierda y a la derecha una vela de color rojo y fuera del plato ponéis la foto.

Este ritual os limpiará y os protegerá de las energías negativas. Y estos seres queridos descansarán en paz y estarán en la luz. Y los restos de cera los tiráis junto con el plato a un contenedor lejos de vuestra casa y lejos de vuestro trabajo porque al limpiar las energías negativas es mejor sacar y tirar los restos lejos de vuestra casa y lejos de vuestro trabajo.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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