Síguenos

Valencia

VÍDEO| ‘Rescatan’ al Niño Jesús robado en Benimaclet tras aparecer en un festival de música

Publicado

en

Robo Niño Jesús Benimaclet
Imagen viral en internet del Niño Jesús de Benimaclet durante su 'estancia' en el festival de música.

València, 3 ene (OFFICIAL PRESS-EFE).- Miembros de la cofradía responsable del belén monumental plantado en la plaza de Benimaclet (Valencia) han recorrido los 92 kilómetros que distan entre este barrio y el municipio de Castelló de Rugat para ‘rescatar’ al Niño Jesús que les robaron, tras aparecer la figura en un festival de música.

«Es una historia surrealista», explica a EFE Adrià Jaén, uno de los tres cofrades que el 1 de enero hicieron ese viaje después de que en redes sociales vieran fotos del Niño Jesús en el ‘Festivern’ de Tavernes de la Valldigna -con una botella de alcohol entre las manos, entre otras poses- y contactaran con quienes lo encontraron.

Montaron entonces una «comitiva de rescate» y acudieron a por el protagonista del belén a Castelló de Rugat ese el mismo día -«no fuera que se arrepintieran», explica Jaén-, con la esperanza de recuperarlo, pero también con la duda de lo que realmente se iban a encontrar.

La entrega del niño Jesús «fue muy de Berlanga»

La entrega se hizo a la puerta de la iglesia de este municipio del interior de Valencia, en presencia del cura y de muchos vecinos -«fue muy de Berlanga», explica este cofrade-, donde comprobaron que el Niño Jesús estaba de una pieza, aunque había sufrido quemaduras y daños en la pintura, por lo que le echaron un poco de agua bendita.

El ‘Jesuset’, que ha resultado ser el primero de los dos que les robaron este año, se encuentra en estos momentos en el taller del artista fallero que lo confeccionó para ser restaurado, y volverá a su ubicación en el centro histórico de Benimaclet «con medidas de seguridad, por si acaso», antes de que acaben las fiestas navideñas.

Este cofrade considera «una suerte» haber recuperado al Niño Jesús, pues considera que quien lo robó «no tenía buena fe», y admite que les hieren un poco las imágenes de la figura que han visto en redes sociales, pero prefieren quedarse con la parte positiva del «milagro» navideño de haberlo rescatado cuando ya no tenían esperanza de poder hacerlo.

«Estamos alegres por recuperar al ‘Jesuset’, pero también esperamos que el robo no se vuelva a repetir, que al final es un delito de odio», explica Jaén, quien recuerda que el protagonista de este belén ya fue robado en 2022, la primera vez que lo montaron, y este año ha sido hurtado dos veces, con lo que suman tres robos en dos años.

El belén montado por la Cofradía de los Santos de la Piedra y Cristo de la Providencia de Benimaclet sigue en su lugar en la plaza del barrio, aunque a falta de que regrese su protagonista el puesto central lo ocupa una fotografía del Niño Jesús y la frase ‘No robarán nuestra fe’.

El robo del niño Jesús del belén de Benimaclet

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo