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El meteorito que acabó con los dinosaurios está en la Comunitat

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Pixabay

Hace alrededor de 66 millones de años, un meteorito de unos 10 kilómetros de diámetro impactó contra la Tierra, provocando la extinción del 75% de las especies, incluidos los dinosaurios.

La colisión en la península de Yucatán, en México, formó el cráter Chicxulub, que tiene más de 180 kilómetros de diámetro y casi 20 de profundidad.

El meteorito que acabó con los dinosaurios está en la Comunitat

Muy lejos de allí, en el municipio de Agost en Alicante, en la carretera CV-827, nos encontramos con una joya oculta a los ojos de muchos que desconocen lo que allí se esconde.

En ese tramo se hallan restos del meteorito que acabó con los dinosaurios hace millones de años.

Y esto lo sabemos gracias a los diversos estudios realizados sobre los fósiles y minerales que han hallado los expertos en los estratos, en esas diversas capas que durante millones de años se fueron superponiendo, y que a día de hoy nos ofrecen respuestas a muchas preguntas sobre nuestros orígenes.

El Límite K/Pg

¿Qué tienen en común algunas zonas del País Vasco, Caravaca de la Cruz (Murcia) y la localidad alicantina de Agost? Lo que les une desde hace millones de años es una franja amarillenta compuesta por arcillas con un alto contenido en iridio y que es conocida como el Límite K/Pg.

Si buscamos en la wikipedia vemos que el «límite Cretácico-Paleógeno (límite K/Pg) o límite Cretácico-Terciario (límite K/T, en desuso), es un cronohorizonte geológico, presente como una estrecha capa en los estratos de la corteza terrestre, que data aproximadamente de hace 66 millones de años.»

Y es precisamente en el iridio hallado en esa capa donde encontramos la clave al misterio, ya que éste está considerado comúnmente como un metal extraterrestre, ya que abunda en los meteoritos y es raro en la corteza terrestre.

Otra de las claves que corroboran esta teoría es que el impacto del meteorito provocaron elevadas cantidades de hollín de la combustión de la materia orgánica tras los incendios ocasionados por la explosión.

Además los expertos se basan también en los restos de cuarzos que quedaron deformados.

Según ellos esto se debió a un impacto similar al de una bomba nuclear o un meteorito que ocasionó el desplazamiento de su estructura mineral por altas presiones.

El impacto fue brutal, y levantó materiales de la tierra y del propio asteroide que se fueron dispersando en la atmósfera formando este Límite K/Pg que durante muchos años impidió la entrada en en el planeta de los rayos solares.

Reconocimiento mundial

La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Comunitat en el año 2018 estableció la orden para declarar Monumento Natural al Límite K/Pg.

Unos años antes, concretamente en 2007, esta hipótesis había tomado fuerza cuando la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (Poryecto Global Geosities) junto con la UNESCO decidieron punto de interés geológico internacional.

En Agost, en ese tramo de la CV-827 podemos contemplar el final de una era y el principio de la nuestra.

 

 

 

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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