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El adiós a Manuel Sáez Merino, cofundador de la mítica Lois

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El adiós a Manuel Sáez Merino, cofundador de la mítica Lois

València, 26 oct (OFICIAL PRESS/EFE).- El empresario del sector textil Manuel Sáez Merino, fundador junto a su hermano Joaquín de la marca de moda vaquera Lois, ha fallecido a los 98 años el pasado lunes, según ha confirmado el Ayuntamiento valenciano de Millares, su localidad natal, que ya dedicó a ambos una avenida en reconocimiento a su larga trayectoria.

Pioneros del vaquero en España

Las fábricas de Lois es Millares fueron «el motor principal del desarrollo económico del municipio», señala el Ayuntamiento de este pequeño pueblo de apenas 350 habitantes en la comarca interior de La Canal de Navarrés, que informa de que la muerte de Manuel Sáez Merino se produjo este lunes en la ciudad de València.

Él y su hermano Joaquín fueron pioneros en España en la fabricación del tejido denim, el utilizado para los pantalones vaqueros, y aunque ambos empezaron en la humilde tienda familiar en su localidad natal, a comienzos de la década de los años 50 del siglo pasado cuando se inició «el despegue del imperio Lois».

Con un telar de segunda mano instalado en un local alquilado, ambos comenzaron a fabricar sus propias telas con las que confeccionaban, en su propio taller, ropa de trabajo, y de ahí saltaron a la construcción de su primera fábrica, también en Millares, dedicada ya a la fabricación de tejido denim.

Primeros pantalones vaqueros con la marca Lois

En el año 1962 salieron al mercado los primeros pantalones vaqueros con la marca Lois, recuerda el cronista oficial del pueblo, Fidel Pérez Barberá.

El rápido crecimiento del negocio, sobre todo en los años 70 y 80, hizo que sus prendas se vendieran en el mercado europeo, americano y japonés, y con esa marca se vestían deportistas como el futbolista neerlandés Johan Cruyff, el tenista sueco Björn Borg o el piloto de Fórmula 1 James Hunt, así como músicos como el británico Rod Stewart o los componentes del grupo sueco Abba.

Futbolista neerlandés Johan Cruyff, el tenista sueco Björn Borg o el piloto de Fórmula 1 James Hunt, así como músicos como el británico Rod Stewart o los componentes del grupo sueco Abba llevaron Lois

«Era Manuel, en el plano personal, hombre de afable conversación al que le encantaba disfrutar de la compañía de sus paisanos y, especialmente, de sus amigos de la infancia y juventud en sus cortas visitas a su pueblo natal, donde era feliz compartiendo con ellos una magnífica sartén de gazpachos o un buen plato de arroz con hierbas», recuerda el cronista.

Homenaje en su Millares natal

El Ayuntamiento de Millares tiene dedicada a la memoria de los hermanos Vicente, Manuel y Joaquín la travesía de la carretera CV-580 con el nombre de Avenida de los Hermanos Sáez Merino «en reconocimiento a su inmensa labor empresarial y a sus méritos personales».

A comienzos de los años 90, la empresa Sáez Merino poseía diez factorías que daban trabajo a 2.800 personas, y aunque en 1992 presentó una suspensión de pagos por problemas de financiación con los bancos que duró un año, logró continuar con su expansión y colaboraciones con otras marcas, como Adolfo Domínguez.

Sin embargo, en 2004 comenzaron las negociaciones para reducir plantilla y cerrar algunas de las fábricas que desembocaron en un ERE para medio millar de trabajadores, una suspensión de pagos dos años más tarde y, en 2008, la liquidación del grupo tras acumular una deuda de 99 millones de euros en cinco años.

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Pagos sin esperas: cuando la inmediatez marca el ocio digital

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Pagos sin esperas: cuando la inmediatez marca el ocio digital
Pagos sin esperas: cuando la inmediatez marca el ocio digital

No hace demasiado tiempo, pedir un reembolso online implicaba asumir una pequeña espera. Hoy, en cambio, genera incomodidad, incluso desconfianza, porque nuestra relación con el dinero en internet se ha transformado a la misma velocidad que ha cambiado la forma en la que vivimos conectados.

Pagamos un café con el móvil, enviamos dinero a un amigo en segundos, recibimos notificaciones bancarias en tiempo real. Todo ocurre al instante, y si todo va así de rápido, esperar es una opción que deja de ser razonable.

En el ocio digital, esta transformación se nota especialmente. El usuario ya no solo quiere pagar rápido, quiere recuperar su dinero igual de rápido cuando corresponde. Y esa expectativa ha marcado un punto de inflexión, un antes y un después en la experiencia online.

La nueva mentalidad del usuario digital

El consumidor actual no piensa en términos de procesos internos, validaciones o plazos técnicos. Piensa emocionalmente y obedece a sensaciones. Si una acción se ejecuta desde su móvil en segundos, espera que el resultado sea inmediato.

Esto afecta a compras, devoluciones, recompensas, saldos acumulados y cualquier movimiento económico dentro de una plataforma. La lógica es que, si el dinero salió al instante, debe poder volver con la misma rapidez.

Según el listado de Casinos-Online.es con retirada instantánea, cada vez más plataformas están incorporando sistemas de pago que permiten al usuario disponer de su dinero en cuestión de minutos. Esta tendencia es un reflejo directo de cómo ha evolucionado la exigencia del público digital en todos los sectores.

La retirada rápida transmite control. El usuario siente que el dinero sigue estando bajo su dominio, no atrapado en un proceso que no ve y que, por tanto, produce desconfianza.

Ocio digital sin fricciones

El entretenimiento online tiene una particularidad para que funcione, y es que todo debe fluir fácil y ágilmente. La experiencia no puede interrumpirse por detalles técnicos que rompan el ritmo. Y pocos detalles generan más fricción que saber que un saldo, una devolución o una recompensa tardarán días en hacerse efectivos. Por eso, la retirada sin esperas encaja tan bien en este entorno, porque forma parte de esa sensación de inmediatez que define el ocio digital actual.

Las apps de entretenimiento más innovadoras han entendido que la rapidez en los movimientos económicos es tan importante como la calidad del contenido que ofrecen. No se trata solo de lo que el usuario hace dentro de la plataforma, sino de cómo se siente al gestionar su dinero en ella. Cuando el saldo aparece al instante, la experiencia mejora. Cuando el reembolso es inmediato, la confianza aumenta.

De ventaja competitiva a requisito básico

Hace unos años, ofrecer retiradas rápidas era un elemento diferencial, hoy ya se percibe como algo obligatorio. Igual que nadie acepta que una web tarde en cargar, cada vez menos usuarios aceptan que su dinero tarde en volver.

Las fintech, los sistemas de pago instantáneo y la integración directa con redes bancarias han hecho posible este salto, pero lo verdaderamente relevante no es la tecnología, sino la percepción que genera. Y es que la rapidez transmite transparencia, da la sensación de que todo está claro, visible y bajo control. La confianza online se construye con pequeños detalles que el usuario experimenta por sí mismo. Uno de ellos es comprobar que puede retirar su dinero sin esperas.

Ese momento, aparentemente simple, tiene un impacto profundo, puesto que reduce la incertidumbre, elimina dudas y refuerza la idea de que la plataforma funciona bien. Cuando esto ocurre, el usuario no necesita convencerse de nada, la experiencia habla por sí sola, y esa experiencia es la que invita a volver.

La rapidez como parte de la experiencia

En el ocio digital, la rapidez es una cuestión técnica y es parte de la narrativa de la experiencia. Todo sucede deprisa, desde el acceso hasta los resultados, pasando por la interacción y las notificaciones. La gestión del dinero no puede quedarse atrás, si lo hiciera, rompería esa sensación de continuidad que el usuario ya da por hecha.

Por eso, cada vez más plataformas están revisando sus procesos internos para acortar tiempos y adaptarse a esta nueva realidad, abriendo una expectativa que ya no tiene vuelta atrás, una vez que el usuario se acostumbra a la inmediatez, cualquier espera se percibe como un retroceso.

La retirada instantánea ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una expectativa normal. Tan normal como recibir un mensaje al momento o ver actualizado el saldo tras una compra. En el ocio digital, donde la experiencia es el centro de todo, esta deja las distancias bien marcadas entre plataformas que entienden al usuario y las que todavía funcionan con lógicas del pasado.

Todo apunta a procesos cada vez más rápidos, más automatizados y más integrados con la experiencia del usuario. Y en ese escenario, la retirada inmediata seguirá ganando protagonismo porque responde a la forma en la que hoy entendemos el tiempo en internet. Ya no estamos dispuestos a esperar. Y las plataformas que quieren seguir siendo relevantes en el ocio digital lo saben.

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