Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Ser madre con óvulos de otra mujer

Publicado

en

ser madre con ovulos de otra mujer
PEXELS

Aunque cada vez es menos tabú, es un hecho que muchas mujeres necesitan gametos o embriones donados para lograr gestar. Mujeres de edad avanzada (la calidad y la cantidad de óvulos empeoran a partir de los 35 años) o con fallos repetidos en fecundación in vitro, aquellas con fallo ovárico precoz o una cirugía ovárica a sus espaldas o incluso mujeres que no pueden usar sus propios ovocitos por una mala calidad de base, por enfermedades hereditarias o por haberse sometido a un tratamiento de quimio o radioterapia que haya afectado su fertilidad.

Así, la ovodonación ofrece la oportunidad de ser madres a muchas mujeres con los óvulos de una donante y los espermatozoides de su pareja (o de un donante si la pareja presenta algún problema de fertilidad, o en caso de que se trate de una pareja de mujeres o de una mujer que afronta la maternidad en solitario).

Ser madre con óvulos de otra mujer

 “Cuando planteamos la posibilidad de intentar un embarazo por ovodonación, lo que nos encontramos en consulta como primera reacción es mucho miedo a lo desconocido. Pero cada vez acuden más mujeres y parejas porque conocen a mujeres o familias que lo comentan con naturalidad y eso ayuda mucho a desestigmatizar todo lo que rodea a ser madre gracias a la donación de ovocitos”, explica la Dra. Catalina Roig, coordinadora de Ovodonación de IVI Mallorca. “Muestra de ello es que más de un 30% de nuestras pacientes consiguen ser madres a través de esta opción”, añade.

Cómo se elige a la donante

Es muy común que, además de que tener un bebé sano sea la prioridad, las madres quieran que este futuro hijo o hija se parezca lo máximo posible a ellas, y para ello se emplea la última tecnología de reconocimiento facial. La tecnología Perfect Match 360º permite garantizar, no solo la compatibilidad médica entre donante y paciente, sino también que el parecido físico y biométrico sea el mayor posible.

Qué se tiene en cuenta

Por un lado, consiste en tener en cuenta las características fenotípicas (como la etnia, el color de ojos y de pelo, la altura y la complexión), además de otros factores como son la compatibilidad del Rh y el grupo sanguíneo. Y, por otro lado, se realiza el test de compatibilidad genética entre donante y pareja receptora con el software Biometric Scan de parecido facial 3D. Esta tecnología permite determinar el grado de parecido entre donante y paciente.

Con todo ello, y en base a los resultados obtenidos, se escoge finalmente a la donante más similar. También hay que tener en cuenta que, además de la carga genética de la donante, influye del mismo modo la epigenética, que se ha demostrado que se modula durante el tiempo que el bebé se desarrolla dentro del útero de la madre.

La curiosidad por saber cómo es la donante

Aunque la donación es anónima, algunas mujeres o parejas tienen curiosidad por detalles más allá de la seguridad clínica del proceso. “Siempre proporcionamos un dato muy importante como es el grupo sanguíneo y la edad. En el caso de que la paciente quiera conocer más detalles, también puede saber más sobre sus características físicas”, añade la Dra. Roig.

¿Qué pruebas se le hacen a la donante para garantizar la salud del bebé?

La prioridad durante todo el proceso es siempre la seguridad de las pacientes (sean donantes o receptoras), por lo que para asegurar que médicamente se cumplen los criterios más estrictos, solo se admiten los donantes que pasan todos los exámenes. Y es que, aunque la doctora insiste en que la donación es anónima, todo el proceso es trazable de principio a fin.  Análisis, pruebas genéticas o la evaluación de la salud mental de la donante son solo algunas de ellas.

El primer paso es una entrevista médica para conocer antecedentes personales y familiares de enfermedades. “Por ejemplo, no pueden ser donantes personas que tengan alto riesgo de transmisión de alguna enfermedad a su descendencia”, aclara la doctora.

Entrevistas a las candidatas

Se realiza también una entrevista psicológica para evaluar y asesorar a las candidatas, una valoración ginecológica completa y pruebas genéticas, cariotipo y test de cribado de enfermedades monogénicas, que es una prueba que permite identificar la presencia de genes causantes de enfermedades que podrían transmitir a la descendencia.

Ya con la donante escogida por los expertos en reproducción asistida, se comienza a estimular a la paciente para recibir el embrión mientras este se fecunda en laboratorio, y ya entonces se realiza la transferencia del embrión que presenta las mejores características.

Finalmente, se realiza la prueba de embarazo 11 días después de la transferencia. Cabe recordar que esta técnica tiene un promedio de éxito por encima del 83% con tan solo un intento, llegando prácticamente al 100% en un segundo y tercer intento.

Sobre IVIRMA Global

IVI nació en 1990 como la primera institución médica en España especializada íntegramente en reproducción humana. Desde entonces ha ayudado a nacer a más de 250.000 niños, gracias a la aplicación de las últimas tecnologías. A principios de 2017, IVI se fusionó con RMA, convirtiéndose en el mayor grupo de reproducción asistida del mundo. Hasta la fecha cuenta con cerca de 80 clínicas y 7 centros de investigación, en 9 países y es líder en medicina reproductiva.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo