Síguenos

Salud y Bienestar

Un estudio concluye que un tipo cáncer de mama se podría curar sin quimioterapia

Publicado

en

EFE/Ammy Ravelo/Archivo

Barcelona, 19 may. (EFE).- Un ensayo clínico liderado por los doctores José Pérez, Javier Cortés, director del International Breast Cancer Center (IBCC), ubicado en Barcelona, y Antonio Llombart, del Hospital Arnau de Vilanova de València, concluye que la prueba de imagen PET-TAC podría identificar alrededor de un 40 % de pacientes con cáncer de mama HER2-positivo localizado que podrían prescindir del tratamiento con quimioterapia.

Este es el primer estudio que se hace en pacientes con cáncer de mama HER2-positivo localizado usando un diseño estratégico y adaptativo, que consiste en ir adecuando el tratamiento a cada paciente en función de la respuesta terapéutica que se observa.

Fruto de la colaboración de 45 centros de investigación de siete países europeos, las conclusiones de este estudio se han publicado hoy en la revista «The Lancet Oncology».

Según informa en un comunicado el International Breast Cancer Center (IBCC), el ensayo lo han liderado los doctores José Pérez, primer autor del estudio; Javier Cortés, director del IBCC, y Antonio Llombart, del Hospital Arnau de Vilanova de Valencia.

El cáncer de mama HER2-positivo representa entre el 15-20 % de todos los tumores de mama diagnosticados y se caracteriza por la expresión de una proteína denominada HER2, que aumenta la agresividad y posibilidad de desarrollar metástasis de estos tumores.

Las pacientes diagnosticadas de cáncer de mama HER2-positivo localizado reciben sistemáticamente tratamiento con una combinación de quimioterapia y anticuerpos que actúan contra la proteína HER2.

Este ensayo clínico de fase II ha incluido un total de 356 pacientes con cáncer de mama HER2-positivo localizado que recibieron medicamentos trastuzumab y pertuzumab con quimioterapia (71 pacientes grupo A) o sin quimioterapia (285, grupo B).

Todas las pacientes se sometieron a una prueba de imagen con PET-TAC tras dos ciclos de tratamiento para observar la respuesta tumoral.

El resultado del PET-TAC y la respuesta patológica determinó el tratamiento que seguir en las pacientes incluidas en el grupo B del estudio.

El doctor Cortés ha indicado que «los resultados iniciales del ensayo clínico PHERGain demuestran que la evaluación temprana de la respuesta al tratamiento preoperatorio exclusivo con un doble bloqueo del receptor HER2 con trastuzumab y pertuzumab, mediante el uso del PET-TAC, es capaz de identificar aproximadamente a un 40 % de pacientes que alcanzan una respuesta completa patológica sin necesidad de usar quimioterapia».

La respuesta completa patológica consiste en la desaparición completa del tumor en el momento de la cirugía y se asocia a un pronóstico excelente.

El doctor Pérez ha considerado, por su parte, que «esta estrategia terapéutica sin quimioterapia se asocia de manera significativa a un perfil de toxicidad más favorable y a una mejor calidad de vida de las pacientes».

El estudio sigue activo y está pendiente de los resultados de la supervivencia libre de enfermedad invasiva a tres años, que es el segundo objetivo coprimario del ensayo, se precisa en la nota.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Salud y Bienestar

Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

Publicado

en

ayuno intermitente
Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

Continuar leyendo