Síguenos

Otros Temas

Así es el primer microcoche plegable del mundo

Publicado

en

microcoche plegable
El primer microcoche plegable del mundo

El primer microcoche plegable del mundo ya es una realidad. El grupo global de ingeniería SEGULA Technologies ha anunciado su alianza con la compañía City Transformer, empresa israelí especializada en el desarrollo tecnológico para vehículos eléctricos.

El objetivo de este acuerdo es desarrollar el primer microcoche plegable totalmente eléctrico en el mundo, abarcando todas las fases de desarrollo del vehículo, desde su concepción inicial hasta la producción.

Para ello, ambas compañías se unen para aportar su experiencia, conocimientos técnicos, así como su capacidad innovadora para desarrollar el CT-1, un modelo pionero de microcoche plegable y eléctrico.

Transformación de la movilidad urbana

El CT-1 es un modelo completamente eléctrico, de 2 plazas y cuatro ruedas, que cuenta con una tecnología patentada de cambio de forma, también conocida como de ajuste activo, que permite transformar su chasis en tiempo real, en la carretera durante la conducción, con el objetivo de poder sortear el tráfico o adaptarse a espacios urbanos reducidos, al poder plegarse.

Además, al ser 100% eléctrico, permite contribuir a una movilidad más limpia, verde y silenciosa, contribuyendo a la transformación de la movilidad urbana. Asimismo, ofrece soluciones optimizadas de alta tecnología de transporte y movilidad.

El CT-1 está basado en la arquitectura modular de monopatín desarrollada por City Transformer, que garantiza que este microcoche plegable se adapte perfectamente a la vida en el centro de la ciudad. La tecnología de ajuste activo de la anchura permite al CT-1 plegarse desde una anchura de 1,4 metros, hasta una medida ultracompacta de un metro.

Este ajuste puede hacerse durante la conducción, lo que le permite superar problemas de aparcamiento, contaminación, o de tráfico, entre otros obstáculos. Todo ello hace que la conducción sea divertida, atractiva y con carácter propio.

Microcoche plegable

Con un peso de 590kg, en el que se incluye el paquete de baterías, su masa es un 80% menor que en la mayoría de las baterías de vehículos eléctricos estándar.

El CT-1 ofrece una autonomía de 180km en condiciones reales de 0 emisiones y un tiempo de recarga de las baterías del 10 al 80% de sólo media hora.

Asimismo, alcanza una velocidad máxima de 90km/h, y cuando se pliega a una anchura de un metro, la velocidad máxima se limita a 45km/h.

Los estudios han demostrado que los conductores del CT-1 tienen 10 veces más posibilidades de encontrar aparcamiento que un coche normal y al mismo tiempo, es una opción más segura que una scooter o una e-bike.

El hecho de ser eléctrico y plegable reduce tanto los tiempos de conducción, al poder sortear mejor el tráfico, como los costes de funcionamiento cotidianos del VE, al ser dos veces más eficiente que otros vehículos eléctricos del mercado actual.

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo