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Valencia

Un verano lleno de ahogamientos evidencia la falta de socorristas en las costas

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GRAFCVA4884. TAVERNES DE LA VALLDIGNA (VALENCIA), 26/07/2023.- Dos personas pasean por la playa Marenys en Tavernes de la Valldigna, donde este martes fallecieron dos hombres de 60 años y una mujer de 45 que se estaban bañando en un momento en el que el mar estaba muy revuelto y con mucha corriente. EFE/Natxo Francés

Madrid, 28 jul (OFFICIAL PRESS – EFE). Este verano va camino de ser uno de los más trágicos de los últimos años en los espacios acuáticos del país.  57 han sido los fallecidos por ahogamiento en junio y 65 en lo que va de julio. Una alarmante situación que se acentúa por la «falta de personal» y la «precariedad» que denuncian los socorristas.

El verano trágico en las aguas pone el foco en la falta de socorristas y su precariedad

El pasado junio marcó el segundo peor dato de ahogamientos mortales en ese mes desde el año 2015. Mientras que la cifra total de víctimas este año ya alcanza, a fecha de este viernes, las 238 (197 hombres y 41 mujeres). En concreto, 16 más que las contabilizadas el 31 de julio de 2022, según datos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo.

Entre ellas se encuentran las tres personas del mismo grupo, dos hombres de 60 años y una mujer de 45, que perdieron la vida el pasado martes en la playa dels Marenys en Tavernes de la Valldigna, en Valencia.

Al día siguiente, fue un joven de unos 25 años quien se ahogó en la playa del Miracle de Tarragona a las 19.22 horas, 22 minutos después de que los socorristas terminasen su servicio de vigilancia de los bañistas.

La ausencia de personal de salvamento en determinados horarios, como a primera hora de la mañana o última de la tarde, es una de las consecuencias de la «precariedad». Además de la «falta de personal» que denuncian algunos profesionales del sector.

Entre ellos se encuentra el presidente de la Fundación Salvamento y Socorrismo, Felix Luy.  Quien para el caso de las playas reclama a las administraciones una mayor dotación de recursos para que un sólo socorrista no tenga que cubrir «200 metros mar adentro, 500 a la derecha y otros 500 a la izquierda».

En el mismo sentido, rechaza que en las playas más concurridas, como las dotadas con la bandera azul, el horario de vigilancia de los socorristas comience más allá de las 10.00 horas.

Para el caso de las piscinas, donde han fallecido varios menores este verano, recalca que el socorrista debe de estar ubicado «cerca del borde». Además, con «total visibilidad del fondo de la piscina», ya que así el tiempo de reacción reduce «casi por completo» el riesgo de ahogamiento en estas instalaciones.

RESPONSABILIDAD DE LOS BAÑISTAS

Las empresas con servicios de socorrismo y salvamento son contratadas por las administraciones públicas, mayoritariamente por los ayuntamientos. Sobre todo para la vigilancia de playas y otros medios de agua, aunque también trabajan con entidades privadas en piscinas y parques acuáticos.

Jorge Natera es el responsable de la empresa Costa Sur de Málaga y coincide con Felix Luy en el diagnóstico sobre la precariedad del sector y la falta de personal.

No obstante, afirma que la «irresponsabilidad» y la «falta de concienciación» de algunos bañistas es otro factor que probablemente haya ocasionado el incremento de los ahogamientos mortales tras la pandemia.

Destaca el «caso omiso» a las banderas y a los socorristas, por lo que propone un endurecimiento de las sanciones administrativas a quienes incumplan la normativa. Aunque antes apuesta por una labor de concienciación que su empresa ya está poniendo en práctica en el litoral malagueño.

PONER FRENO A LOS AHOGAMIENTOS

Ante la grave situación de los ahogamientos en España, en Grupo de Socorrismo de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) elaboró un informe con varias recomendaciones. Entre las que resalta la inclusión en la enseñanza obligatoria de una formación básica sobre seguridad acuática, así como sobre primeros auxilios.

También piden que las piscinas y otras instalaciones acuáticas públicas y privadas sigan un «plan de revisión y mantenimiento adecuado».

Por su parte, el Consejo General de Enfermería (CGE), ante el aumento de las muertes por ahogamiento, ha redactado un decálogo de consejos dirigido especialmente a los bañistas. A quienes estos profesionales sanitarios instan a evitar comidas copiosas, el alcohol o tirarse de cabeza, además de elegir lugares acuáticos vigilados.

 

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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