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Víctor de Aldama reconoce los delitos de las mascarillas y solicita rebaja de condena

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Víctor de Aldama
Víctor de Aldama-COPE

El empresario Víctor de Aldama, vinculado al llamado ‘caso Koldo’, ha admitido su responsabilidad en los delitos que le imputa la Fiscalía Anticorrupción en el juicio por las presuntas comisiones relacionadas con la compra de mascarillas. La confesión se produce en un contexto en el que la Fiscalía había solicitado siete años de prisión, significativamente menos que los 24 años solicitados para Ábalos y los 19,5 años para Koldo.

Delitos reconocidos y pagos admitidos

Aldama ha aceptado los cargos por:

  • Organización criminal

  • Cohecho

  • Uso de información privilegiada

Según el escrito judicial, el empresario admitió haber realizado pagos al exministro Ábalos y a su exasesor Koldo “en virtud del acuerdo global de comisiones”, con el objetivo de **facilitar la obtención de contratos públicos y otras gestiones administrativas”.

El empresario señaló que recibió un total de 53 millones de euros por contratos de mascarillas, obteniendo aproximadamente un 10% en comisiones, de las cuales dos millones fueron para Ábalos y 500.000 euros para Koldo.

Solicitud de rebaja de condena

Tras su confesión, Aldama solicitó que se aplique una atenuante muy cualificada, en base al artículo 66.1.2ª del Código Penal, y que la Fiscalía considere una rebaja adicional de su pena por su colaboración proactiva con la Justicia. Según su defensa, Aldama ha contribuido a aclarar los hechos y determinar la participación de los demás acusados, mediante declaraciones judiciales, documentos y escritos.

Solicitud de comparecencias en el juicio

La defensa de Aldama también ha solicitado que declaren ante el juez varias personas vinculadas al caso, incluyendo:

  • Juan Carlos Cueto y Claudio Rivas, presuntos implicados en la trama de hidrocarburos

  • Jésica Rodríguez y Claudia Montes, relacionadas con Ábalos

  • Isabel Pardo de Vera, expresidenta de Adif

  • Pedro Saura, presidente de Correos y exsecretario de Estado de Transportes

El objetivo es aportar información clave sobre las comisiones y la red de pagos dentro del ‘caso Koldo’.

Contexto del caso

El ‘caso Koldo’ investiga pagos irregulares vinculados a contratos públicos de mascarillas durante la pandemia, en los que Aldama habría actuado como intermediario. La confesión del empresario supone un avance relevante para la Fiscalía, al confirmar la existencia de la trama de comisiones y la implicación de ex altos cargos.

 

 

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Guerra en Irán: cómo puede afectar a España

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Guerra en Oriente Próximo
EE.UU. e Israel atacan Irán en una ofensiva aérea para "aniquilar" al régimen de los ayatolás

Sigue la última hora sobre la guerra en Oriente Próximo:

La escalada militar tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán ha tensionado los mercados energéticos y financieros internacionales. El foco está en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial y alrededor de un tercio del comercio global de gas natural licuado.

Cualquier alteración en esta ruta clave impacta de forma directa en Europa y, por extensión, en España. Estos son los cinco efectos que pueden influir en el día a día de hogares y empresas.


1. Gasolina y diésel más caros

El primer reflejo del conflicto se ha visto en el petróleo. El barril de Brent —referencia en Europa— ha superado con fuerza los 70 dólares y llegó a aproximarse a los 80 tras repuntes superiores al 8%, con previsiones que apuntan a posibles escaladas adicionales si la crisis se agrava.

Irán concentra cerca del 10% de las reservas mundiales y es uno de los principales productores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Un recorte de suministro o un bloqueo parcial en Ormuz tensionaría aún más el mercado.

En España, las estaciones de servicio ya anticipan subidas en el precio del combustible, con incrementos más acusados en el gasóleo que en la gasolina. Esto repercute directamente en el transporte, la logística y el coste final de muchos productos.


2. Electricidad y gas bajo presión

El gas natural también se ha encarecido en los mercados europeos, especialmente tras los ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico. Desde la guerra en Ucrania, la Unión Europea redujo su dependencia del gas ruso y aumentó las importaciones de gas natural licuado desde otras regiones, incluidas las del Golfo.

Aunque España cuenta con un suministro diversificado (Argelia, Estados Unidos y varios países africanos), el mercado energético es global. Si el gas sube en Europa, el precio mayorista de la electricidad puede verse arrastrado al alza, lo que terminaría notándose en la factura de hogares e industrias.


3. Caídas en bolsa y riesgo para los tipos de interés

La incertidumbre geopolítica también ha golpeado a la renta variable. El IBEX 35 ha registrado descensos relevantes, penalizado por su elevada exposición al sector bancario y al turismo.

Entidades como Banco Santander, BBVA o CaixaBank han sufrido retrocesos, mientras que aerolíneas como IAG —matriz de Iberia y British Airways— han acusado el doble impacto del encarecimiento del combustible y la cancelación de rutas.

En el lado opuesto, compañías energéticas como Repsol se han visto beneficiadas por el repunte del crudo, y firmas tecnológicas y de defensa como Indra han reaccionado al alza ante el previsible aumento del gasto militar.

Si la inflación repunta por el encarecimiento energético, el Banco Central Europeo podría frenar futuras bajadas de tipos o retrasar su hoja de ruta monetaria, lo que afectaría a hipotecas y financiación empresarial.


4. Problemas logísticos y transporte más caro

El transporte marítimo afronta un escenario complejo. Grandes navieras han optado por modificar rutas o suspender escalas en la zona. Evitar el Estrecho de Ormuz implica rodear África para conectar Asia y Europa, lo que supone más días de tránsito, mayor consumo de combustible y primas adicionales de seguros por riesgo bélico.

Este sobrecoste logístico termina trasladándose al precio final de bienes tecnológicos, textiles e industriales importados.

En el ámbito aéreo, varias compañías han cancelado o reprogramado vuelos hacia Oriente Medio. El encarecimiento del queroseno y los desvíos para evitar zonas de riesgo pueden derivar en billetes más caros si la situación se prolonga.


5. Impacto en la cesta de la compra

El efecto no se limita a la energía. Aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes —como amoníaco y azufre— atraviesa el Estrecho de Ormuz. Además, la región produce una parte relevante del polietileno, esencial para envases y embalajes.

La agricultura española depende de estos insumos, cuyos precios están ligados al gas y al petróleo. Si el barril supera los 100 dólares y la interrupción comercial se mantiene, el encarecimiento podría trasladarse a frutas, verduras y productos básicos, alimentando un nuevo ciclo inflacionista.


Posición del Gobierno español

En el plano político, el Ejecutivo ha negado que Estados Unidos esté utilizando las bases de Base Naval de Rota y Base Aérea de Morón para operaciones contra Irán.

El presidente Pedro Sánchez ha llamado a la desescalada diplomática, mientras que la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el titular de Exteriores, José Manuel Albares, han insistido en que cualquier uso de instalaciones españolas se rige por el derecho internacional y la soberanía nacional.

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