Síguenos

Valencia

VIDEO| Zelenski pide que Porcelanosa y otras firmas dejen de hacer negocios en Rusia

Publicado

en

Zelenski pide que Porcelanosa y otras firmas dejen de hacer negocios en Rusia

Madrid, 5 abr (OFFICIAL PRESS-EFE).-El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha pedido este martes en el Congreso de los Diputados sanciones más contundentes a Rusia y que empresas españolas, como Maxam y la castellonense Porcelanosa, dejen de hacer negocios en ese país.

«¿Cómo permitir que los bancos rusos generen beneficios mientras ellos están torturando gente? ¿Cómo permitir que las compañías europeas tengas beneficios mientras destruyen mi país?», se ha preguntado Zelenski en su intervención telemática.

El presidente ucraniano ha agradecido a las empresas españolas que han dejado de trabajar en Rusia su gesto solidaridad con Ucrania, pero también ha mencionado a otras a las que ha pedido que dejen de hacer negocios en Rusia.

Zelenski pide que Porcelanosa y otras firmas dejen de hacer negocios en Rusia

Así, Zelenski ha mencionado por su nombre a Porcelanosa, la empresa de explosivos Maxam y Sercobe, la Asociación Nacional de Fabricantes de Bienes de Equipo, algunos de cuyos miembros trabajan aún con Rusia.

Zelenski ha lanzado esta petición en su intervención en un acto institucional en el Congreso de los Diputados al que han asistido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y todos los ministros, numerosos senadores y los embajadores de Ucrania y de los países de la UE y de la OTAN.

Vestido con camiseta y camisa militar de color marrón y arremangada, el presidente ucraniano ha agradecido “el apoyo y las armas” de España y ha pedido a los ciudadanos que se pongan en el lugar de los habitantes de Mariupol, viviendo durante semanas en un sótano sin agua, luz, ni medicamentos.

“Estamos en abril de 2022, pero parece que estamos en abril de 1937, en Gernika”, ha apuntado.

Zelenski ha planteado que para España y la UE son muy importantes la democracia y la paz en el continente europeo, pero “¿cómo puede ser cuando Rusia manda todos sus recursos para destruir la paz?” y en Ucrania está amenazado “todo lo que se considera vida común” y “están en juego la democracia, los derechos humanos y los valores que nos unen”.

Por eso, ha subrayado que “la democracia no debe tener miedo” y se deben defender “el derecho a la paz, a la vida, a la felicidad, el desarrollo libre, la seguridad de las familias, el futuro de los hijos y la vejez de los padres”.

“Europa debe dejar de tener miedo, debe ser fuerte” y poner la defensa de los valores de democracia por delante de “las amenazas que difunde Rusia”.

Para Zelenski, Rusia solo busca “destruir el alma rusa (de Ucrania) y la posibilidad de vivir sin dictadura y sin violencia de Estado, de ser una democracia abierta, de convivencia de comunidades; busca acabar con la diversidad, que no podamos encontrar un punto en común entre las comunidades”.

Por eso, es preciso imponer sanciones más contundentes y que “el mundo haga todo para la paz”.

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Las Fallas, el corazón social que proyecta València al mundo

Publicado

en

Fallas marca Valencia
Foto: TONI CORTÉS

Las Fallas no solo son una fiesta declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, sino también un potente motor de identidad, cohesión social y dinamismo económico. Así lo sostienen dos expertos de la Universidad Europea de Valencia, que destacan el papel de la celebración en la consolidación de la marca València y en la activación de comportamientos cooperativos dentro de la comunidad.

La fiesta fallera, subrayan, representa uno de los fenómenos culturales y sociales más relevantes del territorio valenciano, tanto por su impacto identitario como por su influencia en las decisiones económicas colectivas.

Las Fallas como símbolo diferencial de la marca València

Daniel Delmás, docente del Grado en Turismo, analiza cómo ha evolucionado la proyección exterior de València en las últimas décadas. Recuerda la polémica escena de la película Misión Imposible 2 (2000), donde se mezclaban Fallas y Semana Santa en Sevilla, como ejemplo de la confusión cultural que existía entonces.

“Si aquella escena se rodara hoy, el resultado sería muy distinto”, apunta. Según el experto, el cambio responde a un trabajo sostenido en la construcción de la marca ciudad, en el que entidades como Visit València han situado la cultura propia como eje central de identidad.

En este contexto, elementos como las Fallas o la paella funcionan como “símbolos intangibles” que permiten que València deje de percibirse como una ciudad mediterránea más y se consolide como un destino reconocible y diferenciado.

El peso social también es clave: más de 200.000 personas integradas en cerca de 800 comisiones falleras en toda la Comunitat Valenciana convierten a la fiesta en el principal tejido asociativo del territorio.

Identidad fallera y cooperación social

Desde la óptica de la economía del comportamiento, Enrique Fatás, catedrático y director del Economic Behavioural Institute, explica que las Fallas activan mecanismos de identidad social y normas compartidas que favorecen la cooperación.

“La identidad fallera y valenciana no se traduce en exclusión, sino que convive con identidades más amplias, como la mediterránea o la europea”, señala.

A diferencia de otros contextos donde la diversidad puede dificultar la colaboración entre grupos, en València ocurre lo contrario. Según Fatás, la diversidad genera expectativas más optimistas y comportamientos más generosos, reforzando la cohesión social.

Impacto económico: consumo como inversión comunitaria

Los expertos destacan que durante las Fallas las decisiones económicas no se perciben únicamente como gasto, sino como inversión en la comunidad. La presión de las normas sociales y la gratificación inmediata asociada a la fiesta impulsan el consumo como forma de reforzar la pertenencia al grupo.

En este sentido, participar en actos como la mascletà, colaborar con la comisión o asistir a eventos falleros deja de ser una decisión estrictamente individual para convertirse en una norma social compartida.

Las conclusiones apuntan a que las Fallas sostienen una parte esencial de la marca València y funcionan como un sistema donde identidad, normas sociales y decisiones económicas se alinean para fortalecer la convivencia y el dinamismo económico.

Continuar leyendo