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Salud y Bienestar

El IIS La Fe renueva la acreditación como instituto de investigación sanitaria y se mantiene en «la élite de la ciencia»

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Valencia, 16 oct. – El Instituto de Investigación Sanitaria La Fe (IIS La Fe) ha renovado la acreditación como instituto de investigación sanitaria por parte del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), una certificación fundamental que solo poseen otros 30 centros de investigación en España. En la Comunitat Valenciana son dos los institutos de investigación sanitaria acreditados por el ISCIII: el IIS La Fe y el Instituto de Investigación del Hospital Clínico (Incliva).

Tras superar con éxito el pasado mes de abril la correspondiente auditoría y obtener buenos resultados en todos los indicadores de seguimiento, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través del ISCIII, ha renovado de la acreditación como instituto de investigación sanitaria del Sistema Nacional de Salud por un período de cinco años.

El director científico del IIS La Fe, Máximo Vento, ha destacado la importancia de renovar este sello de calidad científica y ha agradecido al personal investigador, de las plataformas científico-tecnológicas y de las áreas de gestión, el esfuerzo y el compromiso para superar la exigente auditoría del ISCIII en condiciones complicadas.

Según Máximo Vento, «el ISCIII ha reconocido, con la reacreditación, el nivel de la investigación traslacional que se desarrolla en nuestro instituto y ha asegurado el acceso de investigadores e investigadoras a las financiación pública y competitiva para desarrollar una investigación excelente».

Entre otras ventajas, también permite al Hospital La Fe continuar participando en las redes para institutos de investigación sanitaria del ISCIII como los Biobancos y la Red Itemas de Innovación e incrementa la puntuación de las solicitudes de centros (CSUR) que se hacen desde el Hospital La Fe.

X aniversario del IIS La Fe
La reacreditación del IIS La Fe en 2019 coincide con el décimo aniversario de la primera acreditación como instituto de investigación sanitaria en 2009. El IIS La Fe fue pionero en lograr este sello en 2009 y en renovarlo en 2014. Es la segunda vez que el primer instituto de investigación sanitaria de la Comunitat Valenciana supera esta evaluación.

Con motivo de la reacreditación y del décimo aniversario del IIS La Fe, el 30 de octubre se celebrará el Acto Científico en el salón de actos del Hospital La Fe. Es el acto central de la actividad del instituto y conta con la presencia de representantes del ISCIII y de asociaciones de pacientes. La consellera de Sanidad Universal y Salud Pública, Ana Barceló, presidirá la jornada.

Indicadores científicos de excelencia
En 2018, el IIS La Fe inició 153 proyectos de investigación públicos competitivos, nacionales e internacionales para mejorar el tratamiento y diagnóstico de enfermedades relevantes o de gran impacto en la sociedad. Además, se mantienen activos 995 estudios clínicos, de los cuales 257 se iniciaron en 2018. El IIS La Fe cuenta actualmente con 11 ensayos en fase I y 60 ensayos en fase II.

En cuanto a la producción científica, el personal investigador del IIS La Fe publicó un total de 528 artículos, un 23,3% en primer decil y un 47,5% en primer cuartil, según el índice interncional de medición del factor de impacto de publicaciones científicas

Además, en 2018 la financiación competitiva a nivel nacional e internacional, alcanzó los 24 millones de euros. En este sentido, cabe destacar que, en 2019 el IIS La Fe ha obtenido el 42% de toda la financiación que destina el ISCIII en la Comunitat Valenciana a proyectos de investigación.

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Salud y Bienestar

Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

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ayuno intermitente
Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

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