Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

El presidente de fallas de Especial y el de Lo Rat Penat en la lista del PP al Ayuntamiento de València

Publicado

en

VALÈNCIA, 16 Abr. (EUROPA PRESS) –

La candidata del Partido Popular a la alcaldía del Ayuntamiento de València, María José Català, ha presentado este martes la lista con la que se presenta a las elecciones municipales del próximo 26 de mayo, entre la que aparecen nombres como la diputada en Les Corts, María José Ferrer San Segundo; el presidente de Lo Rat Penat, Enric Esteve, y la exconcejala durante el gobierno de Rita Barberá, Marta Torrado.

La líder del PP de València ha declarado que se trata de una lista en la que «por primera vez hay una renovación total», puesto que no incluye a ninguno de los actuales ediles imputados, y que reúne a «los mejores perfiles de dentro y fuera del partido». Sobre los independientes a los que incluye, como el empresario y presidente de la Federación de Especial de Fallas, Santiago Ballester, ha señalado que «se trata de gente que ha mostrado una sobrada preparación».

Català también ha señalado que se trata de «la primera lista encabezada por tres mujeres», siendo la tercera de ellas la actual jefa del Servicio de Proyectos Estratégicos de Innovación de la Agencia Valenciana de Innovación (AVI), Paula Llobet, y que es «totalmente paritaria». Entre los candidatos también se incluyen el hijo del fallecido dirigente de Unió Valenciana Vicente González Lizondo y el portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Esteban González Pons, quien cierra la lista.

De esta manera, en los cinco primeros puestos se sitúan, en este orden, Català, San Segundo, Llobet, Ballester y Esteve. Del cinco al diez, completan la lista el empresario Juan Giner; la exconcejala de Bienestar Social Marta Torrado; la exsecretaria autonómica de Cultura y Deportes durante la etapa de Català en la Conselleria Julia Climent; el asesor del grupo ‘popular’ en el consistorio Carlos Mundina, y Vicent Aleixandre.

Entre el puesto diez el quince aparecen los nombres de la abogada Ana María Gil; el empresario Enrique Pardo Belenguer; el hijo del fallecido dirigente de Unió Valenciana, Vicente González Lizondo, a quien Català ha incluido como «símbolo contra el catalanismo»; María Soledad Vivó, y Amparo Navarro Belenguer.

Del quince al veinte, les siguen José Luís Arnau Sánchez, Cristina María Nebot, Josefa Flores, Antonio Carceller Valls e Ignacio Ferrer Cervera. Hasta el número 25 se encuentran Florencia Martín, Guillermo Ibáñez, Lucila María Talens, Jacobo Navarro y Germán Francisco.

En adelante, se incluyen los nombres de María Isabel Hernández Llopis, Martín Quirós Morató, Paula Medina Huerta, Alberto Armero Estruch, José María Martí Molins, María del Cármen Sánchez Martínez, Carlos Herrero Gil y cierra la lista en el puesto 33 el candidato del PP en las elecciones europeas, Esteban González Pons.

Català también ha aprovechado para «agradecer el trabajo realizado en los últimos años» a los ediles imputados de los que ha prescindido, y ha señalado que ha contado con «su apoyo y colaboración desde el primer día». «Por encima de cualquier otra circunstancia, han puesto su experiencia y conocimiento de la ciudad al servicio del nuevo proyecto que el PP tiene para Valencia» ha añadido.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo