Muere un bebé de 10 meses en un accidente tras el que su madre dio positivo en alcohol y drogas

El alcohol y las drogas se están convirtiendo en una tragedia en las últimas horas. En su mezcla con la carretera, mortal. Si el domingo asistíamos a la muerte de tres ciclistas que fueron literalmente atropelladas por una joven que, además de dar positivo en los controles de alcohol y drogas no tenía habilitado el permiso para conducir, en la noche del jueves se repitió la escena, en esta ocasión en Gerindote,un pueblo de la provincia de Toledo. Una madre, que también dio positivo en sendos controles de alcohol y drogas, provocó la muerte de su hijo, un bebé de diez meses que, aunque iba en su sillita, ésta no estaba bien sujeta en el coche.

En el vehículo también un segundo hijo de la conductora, de 7 años, que resultó herido y que iba en el asiento del copiloto, aunque sin ir convenientemente atado con el cinturón de seguridad. El menor sufrió heridas leves y fue trasladado a un centro hospitalario.

La colisión se produjo de madrugada y, según se ha podido saber, la mujer circuló sin luces y en dirección prohibida por una amplia avenida que atraviesa el pueblo, y llegó a impactar violentamente contra una farola. La mujer, una vez ha asistido al entierro del menor, ha sido detenida.