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Salud y Bienestar

15 alimentos para mejorar la vista

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15 alimentos para mejorar la vista

Los alimentos para mejorar la vista hay que incluirlos en nuestra dieta. Desde el servicio de Oftalmología del Hospital Universitari Sagrat Cor nos explican que seguir una dieta rica en vitaminas es siempre aconsejable para reforzar nuestra salud.

La principal fuente de suministro de vitaminas al cuerpo humano son los alimentos que ingerimos. En especial, entre los alimentos beneficiosos para la vista encontramos los que contienen vitaminas A, C, D o E.

Estas últimas las encontraremos en frutas, verduras y aceites vegetales.

15 alimentos para mejorar la vista

Alimentos ricos en Vitaminas A

La Vitamina A genera retinol, un compuesto químico que contribuye a la formación de la retina y que ayuda a mantener sana la conjuntiva. Su aporte previene complicaciones como el síndrome de ojo seco, la ceguera nocturna y las cataratas y ayuda en la recuperación de ciertas patologías como las infecciones bacterianas. Entre los alimentos beneficiosos para la vista que contienen vitamina A encontramos:

•Alimentos con betacarotenos, luteína y zeaxatina: Frutas y verduras verdes, naranjas y amarillas como espinacas, lechuga, acelgas, escarola, apio, aguacate, coles, berros, judía verde, calabaza, naranja, mandarina, maíz, melocotón, zanahoria, melón y mango.

•Alimentos con aporte de retinol animal: leche y derivados, huevos, hígado.

Alimentación rica en Vitamina C

La Vitamina C tiene efecto antioxidante y actúa como captador de radicales. Protege al cristalino contra la opacificación. También evita la degeneración del tejido conjuntivo, acelera la curación de enfermedades, es beneficiosa en casos de retinopatía diabética y reduce el riesgo de cataratas o la vista nublada. La encontramos en frutas y verduras como la naranja, mango, kiwi, fresas, pimiento, perejil, espárragos, brócoli y coliflor.

Alimentación rica en Vitamina D

La Vitamina D ayuda a preservar las funciones visuales de la retina, previene la degeneración macular y protege los ojos de inflamaciones. La encontramos en alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3: hígado de vaca o pollo, pescado azul como anchoas, caballa, atún, boquerón, sardina o salmón.

Alimentos ricos en Vitamina E

Es la vitamina que tiene mayores propiedades antienvejecimiento por lo que prolonga el buen estado de la vista. Se encuentra en elevada concentración en la retina. Disminuye el riesgo de padecer DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad). La encontramos en:

el pan integral, en aceites vegetales frutos secos (avellanas, almendras, nueces…), semillas de soja y girasol y en el aceite de oliva.

Otros alimentos beneficiosos para la vista

Otro grupo de alimentos beneficiosos para la vista son los ricos en Zinc. Este elemento se encuentra en elevada concentración en el tejido ocular y en concreto en la retina. Ayuda a la absorción de ciertas vitaminas como la A y a evitar la degeneración macular. Su deficiencia puede producir alteraciones en la visión o dificultad para ver en la oscuridad.

Entre los alimentos beneficiosos para la vista que contienen zinc encontramos: mariscos de colores fuertes como los mejillones o las gambas.

Alimentos a evitar

Alimentos calóricos, grasos y azucarados.

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Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

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El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

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