TIPS Y BELLEZA
ESTUDIO| Un aguacate al día ayuda a reducir el colesterol ‘malo’
Publicado
hace 8 mesesen
Una nueva investigación de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State) sugiere que comer un aguacate al día puede ayudar a mantener a raya el colesterol ‘malo’ y procurar beneficios saludables para el corazón, según publican sus autores en el ‘Journal of Nutrition’.
Colesterol malo
Los investigadores precisan que el colesterol malo puede referirse tanto a la lipoproteína de baja densidad oxidada (LDL) como a las partículas pequeñas y densas de LDL.
En su estudio aleatorizado y controlado de alimentación, los investigadores encontraron que comer un aguacate al día estaba asociado con niveles más bajos de LDL (específicamente partículas pequeñas y densas de LDL) y LDL oxidada en adultos con sobrepeso u obesidad.
Aguacate para el colesterol
«Pudimos demostrar que cuando las personas incorporaron un aguacate al día en su dieta, tenían menos partículas pequeñas y densas de LDL que antes de la dieta», explica Penny Kris-Etherton, profesora de Nutrición, que agrega ese LDL pequeño y denso.
Las partículas son particularmente dañinas ya que promueven la acumulación de placa en las arterias. «En consecuencia, las personas deberían considerar añadir aguacates a su dieta de manera saludable, como en una tostada de trigo integral o como una salsa vegetariana», sugiere.
Específicamente, el estudio encontró que los aguacates ayudaron a reducir las partículas de LDL que se habían oxidado.
La oxidación
De manera similar a la forma en que el oxígeno puede dañar los alimentos, como una manzana cortada que se vuelve marrón, los investigadores advierten de que la oxidación también es mala para el cuerpo humano.
«Muchas investigaciones apuntan a que la oxidación es la base de afecciones como el cáncer y las enfermedades cardíacas –señala Kris-Etherton–.
Sabemos que cuando las partículas de LDL se oxidan, se inicia una reacción en cadena que puede promover la aterosclerosis, que es la acumulación de placa en la pared de la arteria. La oxidación no es buena, así que si puede ayudar a proteger el cuerpo a través de los alimentos que comes, eso podría ser muy beneficioso».
Mientras que investigaciones anteriores demostraron que los aguacates podrían ayudar a reducir el colesterol LDL, Kris-Etherton y sus colegas tenían curiosidad sobre si los aguacates también podrían ayudar a reducir las partículas de LDL oxidadas.
Así se hizo el estudio
Los investigadores reclutaron a 45 participantes adultos con sobrepeso u obesidad para el estudio. Todos los participantes siguieron una dieta de dos semanas al comienzo del estudio.
Esta dieta imitaba una dieta estadounidense promedio y permitía a todos los participantes comenzar el estudio sobre una base nutricional similar.
Luego, cada participante completó cinco semanas de tres dietas de tratamiento diferentes en un orden aleatorio.
Las dietas incluían una dieta baja en grasas, una dieta moderada en grasas y una dieta moderada en grasas que incluía un aguacate al día.
La dieta moderada en grasas sin aguacates se complementó con grasas extra saludables para igualar la cantidad de ácidos grasos monoinsaturados que se obtendrían de los aguacates.
La bajada del colesterol
Después de cinco semanas con la dieta del aguacate, los participantes tenían niveles significativamente más bajos de colesterol LDL oxidado que antes del comienzo del estudio o después de completar las dietas bajas en grasas y moderadas.
Los participantes también tenían niveles más altos de luteína, un antioxidante, después de la dieta del aguacate.
Kris-Etherton destaca que había específicamente una reducción en las partículas pequeñas y densas de colesterol LDL que se habían oxidado. «Cuando piensas en el colesterol malo, viene empaquetado en partículas de LDL, que varían en tamaño –explica Kris-Etherton–. Todo el LDL es malo, pero el LDL pequeño y denso es particularmente malo. Un hallazgo clave fue que las personas en la dieta del aguacate tenían menos partículas de LDL oxidadas. También tenían más luteína, que podría ser el bioactivo que protege el LDL de la oxidación».
Los investigadores agregan que debido a que la dieta moderada en grasas sin aguacates incluía los mismos ácidos grasos monoinsaturados que se encuentran en los aguacates, es probable que el fruto tenga bioactivos adicionales que contribuyeron a los beneficios de la dieta del aguacate.
Kris-Etherton señala que si bien los resultados del estudio son prometedores, todavía hay más investigación por hacer.
Los beneficios del aguacate
«La investigación nutricional sobre los aguacates es un área de estudio relativamente nueva, por lo que creo que estamos en la punta del iceberg para conocer sus beneficios para la salud –admite Kris-Etherton–. Los aguacates son realmente ricos en grasas saludables, carotenoides, que son importantes para la salud ocular, y otros nutrientes. Son un paquete tan rico en nutrientes, y creo que recién estamos comenzando a aprender cómo pueden mejorar la salud».
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Adelgazar no basta contra el lipedema: la ciencia ya sabe qué alivia el dolor
Publicado
hace 2 díasen
28 septiembre, 2026
El cirujano plástico Alexo Carballeira presentó en el 48.º Congreso de la Sociedad Europea de Linfología, celebrado en el Hospital La Fe de Valencia, un protocolo en tres pasos para el tratamiento del lipedema en mujeres con obesidad o después de una cirugía bariátrica, pocas semanas después de que The Lancet publicara el primer gran ensayo aleatorizado sobre liposucción en lipedema.
El lipedema no tiene cura, pero sí tratamiento. Adelgazar, con dieta, fármacos o cirugía bariátrica, puede mejorar el dolor y el volumen, pero no hace desaparecer esta enfermedad crónica del tejido graso, que afecta casi exclusivamente a mujeres. Hoy, la cirugía es la medida más eficaz por sí sola, aunque no siempre elimina el dolor por completo. Así lo expuso el cirujano plástico Alexo Carballeira Braña, director médico de Lipedema Advanced Care, ante especialistas de toda Europa reunidos en Valencia.
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¿Qué es el lipedema?
El lipedema, conocido también como síndrome de la grasa dolorosa, es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación anormal y desproporcionada de tejido adiposo que afecta principalmente a las extremidades inferiores —desde las caderas hasta los tobillos— y que también puede aparecer con frecuencia en los brazos.
Suele presentarse de manera simétrica y puede provocar dolor espontáneo o a la palpación, hipersensibilidad, sensación de pesadez, inflamación y limitaciones en la movilidad.
Una de las características clínicas del lipedema es que la pérdida de peso no siempre produce una reducción proporcional de las zonas afectadas ni hace desaparecer necesariamente sus síntomas. Por este motivo, puede coexistir con la obesidad, pero ambas condiciones son diferentes y requieren un diagnóstico y un abordaje específicos.
Actualmente, el lipedema no tiene cura, aunque existen tratamientos conservadores y quirúrgicos dirigidos a aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y controlar su evolución.
La liposucción para el lipedema, respaldada por The Lancet
La presentación se produce pocas semanas después de que The Lancet publicara el ensayo alemán LIPLEG, realizado con 410 mujeres y considerado el mayor ensayo multicéntrico aleatorizado llevado a cabo hasta ahora para comparar directamente la liposucción con el tratamiento conservador del lipedema.
A los doce meses, aproximadamente el 68 % de las pacientes sometidas a liposucción alcanzó una reducción clínicamente relevante del dolor, frente a aproximadamente el 8 % de las pacientes que recibieron únicamente tratamiento conservador.
El estudio también mostró una mayor mejoría de la calidad de vida en el grupo sometido a cirugía.
La intervención quirúrgica, sin embargo, presentó una mayor frecuencia de efectos adversos, por lo que su indicación debe individualizarse y realizarse después de una adecuada valoración médica.
Lipedema y obesidad: el orden del tratamiento importa
Carballeira defiende un abordaje secuencial cuando el lipedema aparece asociado a obesidad.
Primero, tratar la obesidad mediante alimentación, ejercicio y, cuando esté indicado, tratamiento farmacológico o cirugía bariátrica. Después, abordar específicamente el tejido afectado por el lipedema. Y, finalmente, tratar el exceso de piel que pueda persistir después de una pérdida importante de peso.
«Tratar la obesidad no es tratar el lipedema. Si se invierte el orden, una intervención puede comprometer o dificultar la siguiente», explica Carballeira.
Este enfoque pretende no solo mejorar el resultado de cada procedimiento, sino planificar desde el principio todo el proceso reconstructivo y de contorno corporal de la paciente.
¿Qué es la cirugía bariátrica?
La cirugía bariátrica engloba diferentes procedimientos quirúrgicos destinados al tratamiento de la obesidad y cuyo objetivo es conseguir una pérdida de peso significativa y mantenida en pacientes seleccionados.
Estas intervenciones modifican distintos aspectos del aparato digestivo y del metabolismo con el objetivo de facilitar la pérdida de peso y mejorar las enfermedades asociadas a la obesidad.
Tras una cirugía bariátrica y una pérdida importante de peso pueden aparecer excesos de piel y flacidez en diferentes zonas del cuerpo que posteriormente pueden requerir cirugía plástica reparadora o de contorno corporal.
En las mujeres que además presentan lipedema es especialmente importante diferenciar la grasa relacionada con la obesidad del tejido afectado por la enfermedad. La pérdida de peso puede reducir de manera importante la grasa corporal y el volumen de las extremidades, pero no supone por sí sola un tratamiento específico del lipedema y algunos síntomas pueden persistir.
Carballeira considera por este motivo recomendable descartar la presencia de lipedema antes de realizar cirugía por exceso cutáneo en mujeres que han sufrido grandes pérdidas de peso.
El cirujano recuerda además que la cirugía no debe entenderse como un tratamiento aislado.
«La fisioterapia, la compresión, el ejercicio y, sobre todo, mantener una alimentación saludable siguen formando parte del abordaje global. La cirugía puede reducir de forma muy importante los síntomas, pero el tratamiento del lipedema debe entenderse de manera integral», señala.
Lipedema en los brazos, el gran olvidado
En su comunicación sobre el tratamiento del lipedema de los brazos, Carballeira recordó que esta localización continúa infradiagnosticada.
En una encuesta estadounidense realizada a 707 mujeres con lipedema, aproximadamente siete de cada diez comunicaron afectación de los brazos, lo que demuestra que no se trata de una localización excepcional.
Carballeira es autor de The Advanced Care Study (IJERPH, 2023), realizado sobre 969 pacientes españolas con lipedema. El estudio mostró que la cirugía era el tratamiento individual que obtenía una mayor mejoría percibida, mientras que la combinación de tratamiento quirúrgico y medidas conservadoras alcanzaba los mejores resultados globales en calidad de vida.
Sobre el Dr. Alexo Carballeira
Alexo Carballeira Braña es especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, formado vía MIR en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela y máster internacional en Microcirugía Reconstructiva.
Ha ampliado su formación en centros internacionales de referencia, entre ellos el Instituto Ivo Pitanguy, en Brasil; centros especializados en microcirugía reconstructiva en Taiwán; y el Hospital Universitario de Tokio, en Japón, donde realizó formación específica en supramicrocirugía linfática aplicada al tratamiento del linfedema.
Es fundador y director médico de Lipedema Advanced Care y AC Cirugía Plástica, en Valencia.
Es autor de The Advanced Care Study, estudio sobre la situación del lipedema en España publicado en 2023 e indexado en PubMed, y dirige el Fellowship Lipedema AC, un programa de formación especializada para cirujanos que incluye formación teórica y cirugía en directo.
Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP) y del Grupo Español de Linfología.
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