Síguenos

Valencia

VÍDEO| Albalat rompe relaciones con su cura por desear la muerte a todos los homosexuales

Publicado

en

Imagen de una mujer en una iglesia. Archivo/EFE/Roberto Escobar
Albalat (Valencia), 29 nov (OFFICIAL PRESS- EFE).- El pueblo valenciano de Albalat dels Tarongers ha decidido romper relaciones con el cura de la localidad por incitar al odio y a la violencia desde el púlpito con unos sermones que el Ayuntamiento y algunos vecinos consideran machistas y homófobos.

Así lo ha afirmado este martes a EFE su alcaldesa, Maite Pérez, quien ha pedido disculpas a los feligreses que pusieron en conocimiento del Ayuntamiento esta cuestión por no haberle dado la importancia que tenía en su momento, y no haber adoptado medidas desde el primer momento.

Ataques a los homosexuales

Según han relatado a EFE varios vecinos y feligreses tras la información que adelanta este martes el diario Levante-EMV, en sus homilías el párroco ataca a los homosexuales, de quienes dice que están «endemoniados» o que «deberían estar todos muertos», y denigraba también a las mujeres, al tiempo que justifica la violencia machista.

«Incita a que las mujeres seamos sumisas ante nuestros maridos, que nos tienen que educar y si hace falta darnos una bofetada, es para educar», señala una vecina de la localidad, quien pide que se cambie a este cura del pueblo.

La alcaldesa, del PSPV-PSOE, ha afirmado que además de tomar «la determinación de romper la relación con el cura», el Ayuntamiento ha convocado un pleno extraordinario para condenar y mostrar su repulsa por las manifestaciones que está haciendo, una propuesta que, según ha dicho, se ha pactado entre todos los grupos municipales.

Albalat rompe relaciones con su cura por cargar contra los homosexuales

«Todo lo que pueda vulnerar derechos y libertades y todo lo que no cabe en un Estado de derecho, todo sale por su boca», ha señalado Pérez, mientras que el concejal del PP y exalcalde de este pueblo Filiberto Prats ha asegurado que, como feligrés, tuvo que salirse de la iglesia por «las barbaridades» que a su juicio estaba diciendo desde el púlpito.

«Se metió con todo el mundo. El único salvado parece ser que es él», ha relatado Prats, y ha dicho que al final no pudo soportar «tantas solemnes barbaridades», pues aunque han hablado con él, el párroco «sigue con la suya».

Una vecina ha explicado que dejó de ir a la iglesia cuando atacó a los homosexuales, y ha afirmado que hay niños de la primera comunión que tienen miedo después de un sermón, así como que el cura se mete con las mueres y las denigra.

Otra vecina cuenta cómo el cura incita a que las mujeres sean sumisas ante sus maridos y justifica que se les dé una bofetada «para educar», y cómo induce a la violencia de género pero también «en todos los sentidos», pues decía que los homosexuales «tenían que esta todos muertos».

Comunicado del Arzobispado de Valencia

Desde el Arzobispado de Valencia han asegurado este martes que se han puesto en contacto con el párroco, que niega las palabras que se han puesto en su boca y dice que se han tergiversado, al tiempo que condena absolutamente la violencia contra las mujeres y en ningún caso ha sido su intención ofender a nadie.

El cura lamenta «enormemente» el daño que esta noticia ha hecho a la Iglesia y «a quienes se hayan podido sentir ofendidos por la tergiversación de sus palabras y perdona las calumnias realizadas contra su persona».

Las mismas fuentes señalan que algunos feligreses han contactado con el Arzobispado para asegurar que la versión publicada por el diario Levante-EMV no coincide con las palabras del párroco, reafirmando que se han tergiversado.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Valencia

Sueca despide a Álex entre rabia e indignación: el adiós más doloroso de todo un pueblo

Publicado

en

Centenares de vecinos arropan a la familia del menor de 13 años asesinado en una despedida marcada por el silencio, las lágrimas y un largo aplauso final

Sueca se ha detenido este martes para despedir a Álex, el niño de 13 años cuyo asesinato ha sacudido a la localidad y ha dejado una herida difícil de cerrar. Rabia, indignación y una tristeza profunda han marcado un funeral en el que el pueblo entero ha querido estar cerca de una familia rota por el dolor.

La parroquia de Nuestra Señora de Fátima se quedó pequeña apenas unos minutos después de abrir sus puertas. Mucho antes del inicio de la ceremonia, decenas de vecinos ya esperaban en la calle, en silencio, con los ojos enrojecidos y gestos de incredulidad. Solo 250 personas pudieron acceder al interior del templo. El resto permaneció fuera, llorando, abrazándose y acompañando como pudo a unos padres destrozados.

La Policía Local tuvo que cortar la calle ante la gran afluencia de personas que querían rendir homenaje al menor. Psicólogos de Cruz Roja, personal sanitario y una ambulancia del SAMU permanecieron en el lugar ante la dureza emocional de una despedida imposible de asumir.


Un pueblo unido en torno a la familia de Álex

Familiares, amigos, compañeros de clase, profesores y vecinos llenaron los alrededores de la parroquia. También estuvieron presentes miembros del club de fútbol Promeses de Sueca, donde Álex jugaba. Muchos acudieron con el chándal del equipo, el mismo con el que ya le rindieron homenaje en el estadio Antoni Puchades.

A ellos se sumaron representantes del CF Cullera, club en el que el menor militó años atrás, que le dedicó un emotivo mensaje de despedida recordándolo como un gran compañero, amigo y jugador. Las coronas de flores llenaron de color un interior marcado por el llanto, en un día gris que quedará grabado para siempre en la memoria colectiva de Sueca.


“Es algo terrible, conocía a la familia de toda la vida”

A las puertas del templo, las palabras salían entrecortadas. “Es algo terrible”, decía una vecina que conocía a la familia desde siempre. Otros, como Ahmed, amigo cercano del padre de Álex, confesaban no poder asimilar lo ocurrido: “Lo conozco desde que nació. Han sido días muy duros. Solo hay que ver a los padres para entender el dolor”.

Algunos allegados repartieron pegatinas con la silueta de Álex y su camiseta de fútbol con el número 40, un símbolo que muchos llevaron hasta el cementerio como muestra de cariño y recuerdo.


Un aplauso que llegó hasta el cielo

Pese al viento y al frío, nadie se movió cuando el féretro salió de la parroquia. El silencio se rompió con un aplauso largo, unánime y desgarrador, un gesto que Sueca quiso regalar a Álex y a su familia en el momento más duro.

Un aplauso que no borrará el dolor, pero que quiso decir, sin palabras, que Álex no se va solo y que todo un pueblo lo recordará para siempre.

El asesino del menor de 13 años en Sueca culpa a su expareja del crimen

El asesino del menor de 13 años en Sueca culpa a su expareja del crimen

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo