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Así queda la nueva estrategia de vacunación por edades en España
Publicado
hace 5 añosen

Madrid, 21 abr (EFE).- La sexta y última (por ahora) actualización de la estrategia de vacunación da un nuevo acelerón a la de mayores de 60 años, aplazando la de las personas por debajo de esa edad, también los trabajadores esenciales que no han recibido una primera dosis, que deberán esperar a la llegada de nuevos sueros.
El documento publicado hoy por el Ministerio de Sanidad reúne las últimas decisiones acordadas en sucesivas reuniones de la Comisión de Salud Pública tras las últimas evidencias recopiladas en torno a las vacunas de AstraZeneca (llamada Vaxzevria) y Janssen (cuyas primeras dosis se han repartido hoy en las comunidades).
Así, perfila aún más los grupos prioritarios, decididos en función de su edad, y mantiene las de ARNm (Pfizer, Moderna) y Janssen -basada como la de AstraZeneca en un adenovirus- a los mayores de 70 años y personas con patologías de alto riesgo, y deja Vaxzevria para el tramo de 60 a 69.
No obstante, precisa que las personas de entre 66 y 69 podrán ser inmunizadas con las otras una vez se concluya con los mayores de 70 y grupos de alto riesgo.
La nueva actualización considera que «no es oportuno en el momento actual» ofrecer AstraZeneca a los menores de 60 años que la quieran voluntariamente y subraya que la vacuna «no puede establecerse por elecciones individuales, sino que se debe basar en la indicación de las vacunas para cada grupo de población».
De esta forma, la vacunación de los menores de 60 años «se pospone de momento, excepto en personal sanitario y sociosanitario que se incorpora a primera línea, en residencias de mayores y en pacientes de muy alto riesgo», que se inmunizarán con los sueros disponibles, «exceptuando, de momento, Vaxzevria».
Ello incluye los trabajadores esenciales de menos de 60 años que no han recibido ninguna dosis; en un primer momento se priorizó a este grupo -inicialmente de 18 a 55 años y después de 18 a 65- para recibir AstraZeneca, hasta que se decidió contraindicarla en personas jóvenes por su posible vínculo con episodios raros de trombosis asociados a una bajada de plaquetas.
Además, el documento abre la puerta a la «intercambiabilidad» de distintas marcas en los menores de 60 que ya hayan recibido un primer pinchazo de AstraZeneca, algo que hasta ahora se había descartado, y mantiene la misma pauta entre dosis de Pfizer y Moderna tras haber rechazado ampliar el plazo.
Modifica también el Grupo 9, que antes comprendía el tramo 45-55 años pero ahora abarca personas de entre 51 y 59 años de edad, que recibirán la vacuna que se considere «en función de la disponibilidad, el contexto de la pandemia y de las evidencias».
Con todo ello, España da un nuevo impulso a la vacunación de los más mayores, los más vulnerables a la covid. Así queda de momento la estrategia:
VACUNAS DE ARNm (PFIZER, MODERNA) y JANSSEN
Nueve de cada diez personas institucionalizadas ya han completado la pauta con Pfizer y Moderna, que también han llegado ya al 62 % de los mayores de 80 y al 3,3 % del grupo 70-79 que no viven en residencias.
Son las primeras que empezaron a usarse en diciembre hasta que llegó AstraZeneca en febrero; a ellas se suma desde hoy la monodosis de Janssen, que empezará a administrarse en el grupo 70-79. Este es el orden marcado por el plan:
– GRUPO 1: Usuarios de residencias y sus trabajadores.
– GRUPO 2: Sanitarios y sociosanitarios de primera línea.
– GRUPO 3: Otro personal sanitario y sociosanitario y trabajadores de instituciones penitenciarias mayores de 60.
3A: Trabajadores que, aun no siendo de primera línea, tienen un nivel de exposición alto: trabajadores de ámbito hospitalario y de atención primaria y del ámbito de la odontología, higiene dental y otro personal sanitario que atiende a pacientes sin mascarilla más de 15 minutos.
3B: Personal servicios SP gestión y respuesta a la pandemia; personal sanitario y sociosanitario no vacunado anteriormente; fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, oficinas de farmacia, protésicos dentales; personal IIPP.
3C: Resto de personal sanitario y sociosanitario no vacunado con anterioridad.
– GRUPO 5: Mayores.
5A: Mayores de 80 años.
5B: Personas de 70 a 79 años.
– GRUPO 7: Personas con condiciones de muy alto riesgo (trasplantados, pacientes oncológicos, en hemodiálisis y diálisis peritoneal, infección con VIH inmunodeprimidos, personas con inmunodeficiencia primaria y personas con Síndrome de Down mayores de 40 años).
A partir de 16-18 años se vacunarán de forma paralela a las personas del grupo 5B (70-79), si no les corresponde antes por grupo de edad con cualquiera de las vacunas autorizadas, preferentemente de ARNm, manteniendo el intervalo de 21 para Pfizer y 28 días para Moderna.
ASTRAZENECA
Tras el dictamen de la EMA, Sanidad dejó el suero de la Universidad de Oxford para personas de 60 a 69 años, independientemente de si son trabajadores esenciales o no.
– GRUPO 8: Personas entre 60 y 65 años de edad. Se comenzó vacunando a las personas nacidas en 1956 y se ha ido avanzando en el año de nacimiento según la disponibilidad de dosis.
CON CUALQUIERA
– GRUPO 4: Grandes dependientes no institucionalizados. Este grupo será inmunizado con vacunas de ARN mensajero o con AstraZeneca «en función de la edad de la persona y de la factibilidad». Incluye los cuidadores profesionales que atienden a estas personas en sus hogares, que se podrán vacunar en la misma visita.
– GRUPO 5C: Personas de 60 a 69 años. Lo harán con Vaxzevria tras completar el grupo 8 (60-65 años), aunque también podrá ser con las otras vacunas disponibles cuando se haya culminado con los subgrupos 5A y 5B.
– GRUPO 6: Colectivos con función esencial para la sociedad que desarrollen su actividad con carácter presencial, al menos una parte de la jornada
6A: Fuerzas y cuerpos de seguridad, Emergencias y Fuerzas Armadas
6B: Docentes y personal de educación infantil y educación especial
6C: Docentes y personal de educación primaria y secundaria
Muchos menores de 55 ya recibieron una primera dosis. Los que ahora comiencen con la pauta, se vacunarán con los fármacos disponibles según se vaya completando a las personas de 60 y más años de edad.
– GRUPO 9: Personas de 51 a 59. Recibirán la vacuna que se considere en función de la disponibilidad, el contexto de la pandemia y de las evidencias.
¿Y QUIENES HAN PASADO LA COVID?
La estrategia aconseja que los ciudadanos con antecedentes de infección sintomática o asintomática, independientemente de la fecha de confirmación, se vacunen con aquellos preparados de dos dosis de la siguiente manera:
– Menores de 65 con diagnóstico positivo antes de recibir la primera dosis: se administrará una sola al menos seis meses desde el padecimiento o diagnóstico. En caso de que se administre antes de haber transcurrido esos seis meses, la dosis se considerará válida y no será necesario administrar más.
– Menores de 65 con diagnóstico de infección por SARS-CoV-2 después de haber recibido la primera dosis: se administrará una segunda dosis transcurridos seis meses desde el padecimiento o el diagnóstico de infección.
– Mayores de 65 años diagnosticados antes de la primera dosis recibirán, sin esperar esos seis meses, la pauta de dos.
– Mayores de 65 años cuyo diagnóstico haya llegado después de la primera dosis: se completará la pauta con la segunda cuando estén completamente recuperadas y haya finalizado el período de aislamiento, garantizando el intervalo aconsejado entre inyecciones, sin tener que esperar seis meses tras la infección para la segunda.
Mantiene la recomendación de aplazar la vacunación de las personas con síntomas o con covid confirmada recientemente por laboratorio hasta que haya finalizado el período de aislamiento y también la de las personas en cuarentena (por ser contactos de un caso confirmado) hasta que finalice la misma.
Se debe posponer la vacunación de las personas con síntomas sospechosos de COVID-19 o con COVID19 confirmada recientemente por laboratorio hasta que haya finalizado el período de aislamiento. De
Actualización 6- Estrategia de vacunación COVID-19 Grupo de trabajo técnico de vacunación COVID-19 y Ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones 15 igual manera, se debe posponer la vacunación de las personas en cuarentena (por ser contactos de un caso confirmado) hasta que finalice la misma.
Estas medidas se aplicarán a todos los grupos de población a excepción de los residentes de centros de personas mayores (que suelen ser mayores de 65 años), grandes dependientes y personas con condiciones de muy alto riesgo incluidas en el grupo 7.
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ESTUDIO| Extensiones de pelo bajo sospecha: hallan compuestos asociados a cáncer y alteraciones hormonales
Publicado
hace 12 horasen
15 febrero, 2026
Un estudio científico ha identificado docenas de sustancias químicas potencialmente peligrosas en extensiones de pelo, incluidos productos elaborados con pelo humano. La investigación, considerada la más completa hasta la fecha en este tipo de productos de belleza, pone el foco en los posibles riesgos para la salud asociados al uso prolongado de extensiones, una industria que, según los autores, cuenta con una regulación limitada en muchos países.
El trabajo ha sido realizado por el Silent Spring Institute (Estados Unidos) y publicado en la revista Environment & Health de la American Chemical Society. Sus conclusiones llegan en un contexto de creciente preocupación por los efectos que ciertos productos capilares pueden tener en el organismo.
Un análisis exhaustivo de extensiones sintéticas y de cabello humano
Para elaborar el estudio, el equipo investigador analizó 43 productos populares de extensiones de cabello adquiridos tanto en tiendas físicas como en plataformas online. Las muestras incluían extensiones de fibras sintéticas y de origen biológico, como cabello humano, seda o fibras vegetales.
Las extensiones se clasificaron según su composición y características:
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Fibras sintéticas (principalmente polímeros plásticos).
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Fibras de origen biológico, incluido cabello humano.
-
Productos resistentes al calor, ignífugos o impermeables.
-
Extensiones etiquetadas como “ecológicas” o “no tóxicas”.
En total, 19 de las muestras sintéticas indicaban ser ignífugas, tres eran resistentes al agua, nueve resistentes al calor y varias se promocionaban como libres de PVC o no tóxicas.
Más de 900 compuestos detectados en las muestras
Los investigadores utilizaron una técnica de análisis no dirigido que permite detectar una amplia variedad de compuestos, incluso aquellos que no suelen buscarse en productos cosméticos. A través de cromatografía de gases bidimensional y espectrometría de masas de alta resolución, identificaron más de 900 firmas químicas en las muestras analizadas.
Posteriormente, mediante herramientas de aprendizaje automático, se compararon esas firmas con bases de datos químicas. El resultado fue la identificación de 169 sustancias químicas pertenecientes a nueve clases estructurales principales.
Sustancias relacionadas con cáncer y alteraciones hormonales
El estudio detectó en las extensiones de cabello diversas sustancias asociadas a riesgos para la salud, entre ellas:
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Retardantes de llama.
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Ftalatos.
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Pesticidas.
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Estireno.
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Tetracloroetano.
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Compuestos organoestánnicos.
Algunas de estas sustancias se han relacionado en investigaciones previas con cáncer, alteraciones hormonales, problemas de desarrollo y efectos en el sistema inmunitario.
Los resultados indican que todas las muestras, salvo dos, contenían sustancias potencialmente peligrosas, incluso aquellas etiquetadas como “no tóxicas”. Además, 48 de los compuestos detectados figuran en listas de sustancias peligrosas reconocidas internacionalmente, y 12 aparecen en la Proposición 65 de California, que advierte sobre químicos relacionados con cáncer o daños reproductivos.
También se hallaron 17 sustancias vinculadas al cáncer de mama en 36 de las muestras, algunas con capacidad de alterar el sistema hormonal.
Compuestos organoestánnicos y niveles por encima de lo recomendado
El estudio destaca la presencia de compuestos organoestánnicos en cerca del 10% de las muestras. En algunos casos, se detectaron concentraciones superiores a los niveles considerados seguros en la Unión Europea, donde este tipo de sustancias está regulado.
Estos compuestos se emplean habitualmente como estabilizadores térmicos en materiales plásticos y se han asociado a irritaciones cutáneas, una de las quejas más frecuentes entre usuarios de extensiones. También se han relacionado con alteraciones hormonales y riesgos de cáncer.
Por qué pueden suponer un riesgo para la salud
Las extensiones de cabello suelen tratarse con productos químicos para hacerlas más resistentes al calor, al fuego o a la humedad. Sin embargo, según los investigadores, las empresas rara vez detallan qué sustancias se utilizan en estos procesos.
El hecho de que las extensiones estén en contacto directo con el cuero cabelludo y el cuello aumenta la exposición potencial. Además, al aplicar calor para peinarlas o moldearlas, algunos compuestos podrían liberarse al aire y ser inhalados.
Los autores del estudio subrayan que todavía se necesita más investigación para comprender el impacto real de esta exposición, pero consideran necesario mejorar la transparencia y la regulación de estos productos.
Un mercado en crecimiento con escasa regulación
El mercado mundial de extensiones de cabello sigue creciendo y se prevé que supere los 14.000 millones de dólares en 2028. Este auge ha incrementado la preocupación por la seguridad de los productos, especialmente ante la falta de información clara sobre su composición.
Los investigadores consideran urgente reforzar la supervisión de esta industria y fomentar el desarrollo de productos más seguros. También sugieren que los consumidores deberían contar con advertencias más claras sobre la presencia de determinadas sustancias químicas.
La necesidad de más transparencia en los productos capilares
El estudio pone de relieve la importancia de que las marcas informen sobre los compuestos utilizados en la fabricación de extensiones. Según los autores, los consumidores deberían poder tomar decisiones informadas sobre los productos que utilizan de forma habitual.
Aunque la investigación se ha centrado en el mercado estadounidense, sus conclusiones tienen implicaciones globales, dado el carácter internacional de la industria de la belleza.
Los expertos insisten en que el objetivo no es alarmar, sino promover una mayor transparencia y regulación para garantizar la seguridad de quienes utilizan extensiones de cabello de forma regular.
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