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Sucesos

Detenida por simular una agresión sexual cuando estaba de fiesta con una amiga, para no disgustar a su familia

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València, 4 abr (EFE).- La Policía Nacional ha detenido a una mujer de 39 años por simulación de delito al denunciar una agresión sexual falsa cuando había estado con una amiga de fiesta, para no disgustar a su familia.

Las investigaciones se iniciaron al tener conocimiento los agentes de que una mujer había denunciado en un puesto de la Guardia Civil que había sido agredida sexualmente por tres hombres y no recordaba parte de la noche.

Inmediatamente se hizo cargo de la investigación la Policía Nacional y la víctima fue trasladada al hospital, según informan fuentes policiales en un comunicado.

Al parecer, y según había manifestado la mujer, el día anterior había estado con una amiga y habían conocido a tres hombres con los que posteriormente se quedó sola fumando y bebiendo con ellos, sin recordar nada más hasta que se despertó a la mañana siguiente en un banco de Valencia con la ropa interior desabrochada y dolor en la zona genital, por lo que, según dijo, había acudido a un puesto de la Guardia Civil.

Gracias a las pesquisas realizadas por los policías, se localizó a la amiga con la que había estado el día de los hechos, que dio una versión totalmente diferente de lo sucedido hasta el momento en el que se separaron y negó que hubieran conocido a nadie en el rato que pasaron juntas.

Con esta nueva información los agentes hablaron nuevamente con la víctima, que había pospuesto varios días la declaración, y esta en un primer momento descalificó la declaración de su amiga, pero posteriormente reconoció que se había inventado la agresión para no disgustar a su familia.

La detenida, con antecedentes policiales, ha pasado a disposición judicial.

Sucesos

Tomás Gimeno podría seguir vivo y haber arrojado el móvil al mar para despistar

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Vuelco en las pesquisas sobre el crimen de las niñas de Tenerife. Fuentes de la investigación han reconocido que no se descarta en absoluto que Tomás Gimeno hubiese lanzado su móvil al mar y se hubiese dejado llevar por la corrientes marinas, que conocía bien, para escapar.

La comprobación de las balizas marítimas y las antenas de telefonía terrestre la noche de la desaparición de Anna y Olivia han confirmado que no había ninguna embarcación en la proximidades a la que se pudiese subir Gimeno, pero la Guardia Civil investiga todos los escenarios posibles.

Mientras tanto, el «Ángeles Alvariño», el buque de investigación oceánica que ya encontró el cuerpo de Olivia, la mayor de las niñas, continúa las labores de búsqueda en la zona. El área está delimitada por la triangulación que se hizo en su día de la señal del móvil de Gimeno, aunque se ha ampliado con la otra hipótesis, que Gimeno arrojase primero el teléfono y él se lanzara al mar después.

El robot del buque oceanográfico «está al límite» de su operatividad, reconocen fuentes de la Benemérita, pero continuará buscando «hasta que se rompa». Hoy mismo a vuelto a puerto para reavituallarse y volver a salir inmediatamente. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, confirmó el viernes que se buscarán «todos los medios» posibles cuando el «Ángeles Alvariño» no pueda continuar.

Por otra parte, en las últimas horas se ha confirmado el hallazgo de grandes cantidades de cajas de ansiolíticos en casa del presunto asesino, lo que podría demostrar lo que piensan los investigadores: que Gimeno asesinó a sus hijas obligándolas a ingerir los medicamentos.

 

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