Síguenos

Consumo

El cambio de hora agravará las consecuencias del confinamiento

Publicado

en

La madrugada del sábado al domingo y tras 15 días de la declaración del estado de alarma, miles de españoles girarán las manecillas de sus relojes para adelantarlos 60 minutos. La cita tendrá lugar a las dos de la mañana y nos restará una hora de sueño. Sin embargo, lo más llamativo de este cambio horario es que tendrá lugar en unas circunstancias excepcionales.

Tal es así que, según los datos que maneja acierto.com, incluso podría acabar afectándonos en mayor medida. Pero, ¿de qué manera?, ¿cómo podemos afrontar el cambio horario en la coyuntura actual?

Consecuencias del cambio de hora

Así, la investigación de la entidad revela que el cambio horario altera nuestro ritmo interno y fomenta la aparición de problemas para conciliar el sueño durante esa noche y las siguientes.

Esto, a su vez, dispara el estrés, la secreción de cortisol y también la sensación de apetito. Unos inconvenientes que podrían verse agravados en esta situación y que se suman a los sentimientos de ansiedad que algunas personas empiezan a experimentar. Y es que esta semana será, según los expertos, la más complicada.

Por otra parte y según los datos de acierto.com, adelantar el reloj incrementa los riesgos de sufrir hipertensión y migraña e incluso eleva las tasas de suicidio. Hasta la productividad de los trabajadores decrece y se disparan los accidentes laborales. Sobre todo en aquellos puestos más exigentes físicamente, donde las lesiones aumentan en un 6%. Algo todavía más preocupante en este momento.

Cómo sobrevivir al cambio de hora durante el confinamiento

La parte positiva, sin embargo, es que estaremos una hora menos confinados en casa, y que ganaremos una hora de luz, con el consiguiente ahorro energético que eso supondrá. La clave para atenuar las consecuencias, sin embargo, radica en mantener la calma, aceptar el cambio con naturalidad e intentar mantener los hábitos y las rutinas que hayamos puesto en marcha durante estos días.

Esto pasa por alimentarnos correctamente, evitar el consumo de sustancias excitantes, respetar nuestros horarios, hacernos un planning, hacer algo de ejercicio en casa para mantener la forma y los kilos a raya, intentar realizar actividades por separado si vivimos en pareja, etcétera.

Por otra parte y para aquellas personas que estén acusando las circunstancias en mayor medida, este comparador  recuerda que son muchas las compañías aseguradoras que ofrecen teleasistencia y ciberterapias a sus clientes. Una alternativa eficaz para hacer frente a los sentimientos negativos. Las cifras apuntan que, en el caso de la depresión, la ciberterapia es eficaz en el 53% de los casos –frente al 50% de la terapia cara a cara–.

Otras investigaciones sugieren que en caso de situaciones severas como la tendencia suicida o episodios de psicosis, los resultados de la ciberterapia son mejores que las de la asistencia presencial. En cuanto al grado de satisfacción de los enfermos, el 96% se mostró satisfecho con la ciberterapia, un porcentaje muy similar en el caso de las terapias presenciales.

Los españoles, a favor de eliminar el cambio de hora

Con todo esto no es de extrañar que 9 de cada 10 españoles estén de acuerdo con eliminar el cambio horario. Un porcentaje por encima de la media europea, cuyo 85% está a favor de hacerlo. La mayoría aboga por mantener el horario de verano.

El sector turístico y hotelero, de hecho, se vería muy beneficiado, pues tener más horas de luz por la tarde incrementa el consumo y la predisposición a salir a la calle. También se estima que al acabar con el cambio de hora se tenderá a las jornadas intensivas, algo que favorecerá la deseada conciliación trabajo-familia.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

Publicado

en

Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

Continuar leyendo