Síguenos

Empresas

El Corte Inglés registra pérdidas históricas de 2.945 millones por la pandemia

Publicado

en

El Corte Inglés robo datos

El Corte Inglés registra pérdidas históricas  en el año de la pandemia por valor de de 2.945 millones de euros. La empresa, ha cerrado con una cifra de negocios consolidada de 10.432 millones de euros y unas pérdidas netas antes de provisiones de 445 millones. Este resultado obedece principalmente al cese de gran parte de su actividad durante el confinamiento y los posteriores cierres sucedidos en las comunidades autónomas, así como a la ausencia total de turismo, tanto nacional como internacional.

Por otra parte, y de acuerdo con las medidas de prudencia contables, este año se han registrado provisiones por valor de 2.500 millones de euros que se han destinado a cubrir deterioros de inmovilizado, existencias y créditos fiscales. La mayor parte de estas provisiones derivan de una actualización de activos como consecuencia de la transformación hacia un modelo de negocio más digital. Tras estas provisiones, el resultado neto ha sido negativo en 2.945 millones de euros.

Por áreas, el negocio retail, que ha descendido tan solo un 19% respecto al año anterior, en línea con los menores ingresos derivados el turismo de compras, ha conseguido paliar los efectos de la pandemia mediante una decidida apuesta por el modelo omnicanal y la digitalización, que permite combinar el entorno online con la tienda física. El impulso de los servicios de Entrega en el Día, Recogida en Tienda o Clickc&Car, así como la utilización de las propias tiendas como plataformas logísticas para la preparación y envío de pedidos, han resultado decisivos en la evolución del negocio.

Este proceso de digitalización ha incrementado el peso de la venta online hasta situarse en un 17,3% del volumen total del negocio de retail, lo que representa un incremento del 132% respecto al año anterior.

La falta de movilidad y la ausencia de turistas ha tenido un fuerte impacto en Viajes El Corte Inglés, cuyas ventas han caído un 89%. En otras áreas de actividad, hay que destacar la fortaleza del modelo de negocio y la gestión de El Corte Inglés Seguros, lo que ha permitido mantener su volumen de ventas en un año tan complicado como 2020.

Por otra parte, el Grupo ha reforzado su posición de liquidez que, a cierre del ejercicio, se sitúa en 3.549 millones de euros permitiendo afrontar todos los compromisos de la empresa con consistencia y firmeza. Por su parte, la deuda ha aumentado en 560 millones de euros, hasta alcanzar los 3.811 millones.

En el último año, El Corte Inglés ha acelerado la transformación de su modelo de negocio hacia un sistema más alineado con la digitalización y la omnicanalidad, la diversificación y la sostenibilidad. Es decir, un avance rápido en la transformación de El Corte Inglés desde un retailer a un ecosistema único. Todo ello, con el foco puesto en la calidad, la garantía y la innovación de los productos y servicios que ofrece con el objetivo de facilitar la vida de las personas.

Como avance del primer trimestre del ejercicio 2021, se puede decir que las ventas de retail están cumpliendo con las expectativas, situándose en niveles cercanos a los de 2019, a pesar de los efectos persistentes de la pandemia.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Empresas

Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso

Publicado

en

Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso
Viajar hacia adentro, la tendencia que redefine el descanso

Viajar hacia adentro ya no es una idea etérea asociada únicamente a prácticas espirituales. Es una respuesta concreta a una realidad evidente: estamos cansados de un cansancio que no se soluciona durmiendo más horas.

En este contexto, propuestas como un retiro wellness estructurado y con base profesional han dejado de ser algo alternativo para convertirse en una herramienta real de salud preventiva. El descanso está cambiando de significado, y con él, nuestra manera de viajar.

Durante años entendimos las vacaciones como una vía de escape. Cambiar de entorno era suficiente. Hoy sabemos que no siempre lo es. Podemos pasar una semana en un destino paradisíaco y volver con la sensación de no haber descansado de verdad. El cuerpo regresa a casa, pero la mente nunca se fue.

El agotamiento silencioso de la vida moderna

El problema no es solo la carga de trabajo. Es el ritmo constante de estímulos, la hiperconectividad, la dificultad para sostener la atención en una sola cosa. Nuestro sistema nervioso vive en un estado de activación permanente que termina afectando al sueño, a la digestión, al estado de ánimo y a la capacidad de concentración.

Muchos pacientes y lectores con los que trabajo describen la misma sensación: “no paro, pero tampoco avanzo”. Se sienten funcionales, pero no vitales. Cumplen con sus responsabilidades, pero han perdido energía y claridad.

Viajar hacia adentro surge precisamente como antídoto frente a esta inercia. No propone hacer más cosas, sino hacer una pausa consciente. Y esa pausa, cuando está bien guiada, tiene efectos medibles en la salud.

De la evasión a la regulación del sistema nervioso

El verdadero descanso no depende solo del entorno, sino del estado fisiológico en el que nos encontramos. Si el sistema nervioso está en modo alerta, el cuerpo no activa sus mecanismos de reparación.

Por eso, las experiencias de bienestar bien diseñadas incorporan técnicas que favorecen la regulación: respiración consciente, actividad física adaptada, hidroterapia, contacto con la naturaleza y asesoramiento nutricional. No son elementos decorativos, son intervenciones que influyen directamente en procesos hormonales y metabólicos.

Cuando reducimos el estrés sostenido, mejora la calidad del sueño, se estabiliza el apetito y disminuyen los niveles de inflamación asociados al estilo de vida moderno. No es una percepción subjetiva, es fisiología.

El auge del turismo de bienestar con base científica

El crecimiento del turismo de bienestar responde a una demanda cada vez más informada. El viajero actual no busca promesas vacías, busca credibilidad. Quiere saber quién está detrás del programa, qué formación tiene el equipo y cuál es el enfoque terapéutico.

Aquí es donde se produce la diferencia entre una escapada relajante y una experiencia transformadora. Un programa serio parte de una evaluación individualizada y establece objetivos realistas. Puede centrarse en pérdida de peso, detoxificación, mejora metabólica, gestión del estrés o prevención del envejecimiento prematuro, pero siempre desde un enfoque integrativo.

En España contamos con referentes consolidados en este ámbito. Palasiet Wellness Clinic & Thalasso, en Benicasim, es uno de los espacios que mejor representa esta evolución del sector. Con una larga trayectoria en el campo del bienestar, combina la experiencia clínica con la hospitalidad de un hotel especializado. Su propuesta no gira en torno a modas, sino a programas estructurados que integran medicina preventiva, nutrición clínica, actividad física personalizada y terapias basadas en el medio marino.

La talasoterapia, uno de sus pilares, no es solo una experiencia sensorial. El uso terapéutico del agua de mar y del entorno marítimo tiene efectos contrastados sobre la circulación, la relajación muscular y la regulación del estrés. A ello se suman tratamientos estéticos y servicios de medicina integrativa que completan un abordaje verdaderamente multidisciplinar.

Viajar hacia adentro es aprender a escucharse

Uno de los cambios más profundos que se producen en este tipo de experiencias es la recuperación de la escucha corporal. Muchas personas llegan desconectadas de señales básicas como el hambre real, la saciedad o el cansancio auténtico.

Cuando se crea un entorno protegido, sin prisas ni estímulos constantes, esas señales vuelven a aparecer. El descanso se vuelve más profundo. La digestión mejora. La mente deja de saltar de un pensamiento a otro con tanta intensidad.

No se trata de aislarse del mundo, sino de generar un espacio temporal donde priorizar la salud. Esa es la diferencia esencial. El viaje deja de ser un paréntesis y se convierte en un punto de inflexión.

Beneficios que trascienden la estancia

Los efectos de viajar hacia adentro no se limitan a los días de estancia. Cuando el proceso está bien acompañado, la persona regresa con herramientas concretas.

Aprende a estructurar mejor sus comidas.
Comprende la importancia del descanso nocturno.
Integra rutinas de movimiento realistas.
Identifica con mayor claridad las fuentes de estrés.

Este aprendizaje es clave para cumplir con los principios de la salud preventiva. No hablamos de soluciones mágicas, sino de educación y coherencia. Esa es la base de cualquier mejora sostenible.

El nuevo lujo es la energía

En el pasado, el lujo estaba asociado a la exclusividad material. Hoy, el verdadero lujo es tener energía al final del día. Es dormir profundamente. Es levantarse con claridad mental.

Viajar hacia adentro redefine el descanso porque lo vincula con resultados tangibles: equilibrio emocional, mejora metabólica, regulación del estrés. Es una inversión en calidad de vida.

El perfil del viajero también está cambiando. Ya no busca solo experiencias para contar, sino estados internos que sostener. Quiere volver distinto, no solo con recuerdos, sino con mayor estabilidad y bienestar.

Una tendencia que ha llegado para quedarse

No estamos ante una moda pasajera. El aumento de problemas relacionados con el estrés, el insomnio y los desequilibrios metabólicos hace que la prevención cobre cada vez más relevancia. En este escenario, el turismo de bienestar se posiciona como una herramienta complementaria a la atención sanitaria tradicional.

Viajar hacia adentro es, en esencia, un acto de responsabilidad personal. Implica reconocer que el descanso no es un premio ocasional, sino una necesidad biológica. Y que dedicar tiempo a regular el cuerpo y la mente no es un lujo superficial, sino una decisión estratégica.

El viaje más transformador no siempre exige recorrer grandes distancias. A veces basta con elegir un entorno adecuado, un equipo profesional cualificado y la disposición sincera de parar. Cuando eso ocurre, el descanso deja de ser una pausa y se convierte en un nuevo punto de partida.

Continuar leyendo