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Salud y Bienestar

El número de gaditanos que recurre a la Reproducción Asistida crece un 12% en los últimos cinco años

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El número de mujeres y/o parejas de Cádiz que han acudido a la Medicina Reproductiva para tener un hijo ha crecido un 12% en los últimos 5 años (2012-2016). Así se desprende de los datos que ha dado a conocer hoy IVI Sevilla sobre el perfil de los pacientes gaditanos que han acudido a la Reproducción Asistida para tener un hijo.
Pareja heterosexual, con una edad media de 36,9 años y que se realizan una fecundación in vitro, sería el perfil medio de los gaditanos que entran a una clínica de Reproducción Asistida de IVI. “Cada caso y cada diagnóstico es diferente, pero hay un denominador común en la mayoría de historias clínicas, la edad. Se está posponiendo el momento de tener un hijo y no nos damos cuenta que el mejor momento social es diferente al mejor momento biológico. La cantidad y calidad de los óvulos en la mujer cae a partir de los 35 años, y tenemos estudios, en los que, si bien, no es tan significativo, la calidad seminal del varón también empora con el paso del tiempo”, explica el Dr. Manuel Fernández, director de IVI Sevilla.
Y esto también se desprende de los datos presentados hoy. La media de edad de la paciente gaditana también ha aumentado. Si en 2003, la media de edad de las gaditanas para acudir a la clínica IVI era de 34,3 años, en 2016, fecha de cierre de este informe, la edad había aumentado hasta alcanzar los 36,9 años. “Según el INE, Cádiz está por debajo de la media de edad española para tener un hijo. Los gaditanos son padres antes que el resto de España. Pero también hay que tener en cuenta que nosotros no siempre atendemos a padres primerizos. Cada vez vemos más casos de parejas que no han tenido problemas para tener a su primer hijo, y cuando deciden buscar el segundo, necesitan ayuda médica. Es lo que se conoce como Infertilidad Secundaria. Sea como sea, el aumento de la edad media es muy significativo y médicamente suele ser la causa de todos los problemas”, aclara el responsable de IVI Sevilla.
Otro de los datos que se desprende del informe dado a conocer hoy es que el tratamiento más utilizado para intentar conseguir el embarazo por los gaditanos es la Fecundación in Vitro, ya que es el que se realiza en el 51,4% de los casos, seguido de la Ovodonación con un 22,7%.

Otros modelos de familia
La Reproducción Asistida no solo da solución a los problemas de infertilidad, también ayuda a crear otros modelos de familia. Las madres solteras por elección y las parejas de mujeres aumentan cada día en las salas de espera de las clínicas IVI. Y Cádiz no es una excepción. Aunque en 2016, el 91% de los casos de pacientes gaditanos tratados en IVI Sevilla, fueron parejas heterosexuales, se observa un crecimiento de las mujeres gaditanas que afronta la maternidad en solitario que representan el 7% del total y las parejas de mujeres que suponen el 2% de los casos tratados.

Las gaditanas preservan cada vez más
Una solución para minimizar los problemas derivados de aplazar la maternidad podría ser Preservar la Fertilidad, es decir, congelar óvulos en una edad joven para poder usarlos más tarde, cuando la pareja o la mujer desee tener un hijo. “Debemos tomar conciencia que la etapa fértil de la mujer no es eterna. Preservar cuando la calidad y cantidad de los óvulos es idónea, es el mejor consejo. Y parece que no tomamos conciencia. En mujeres gaditanas vemos un ligero aumento, cada vez son más las que vitrifican óvulos y especialmente en mujeres que no tienen pareja” matiza el Dr. Fernández.
Para divulgar este mensaje, IVI ofrece de forma gratuita un análisis de fertilidad, para determinar la reserva ovárica de las mujeres. Se puede solicitar en cualquiera de las clínicas IVI.

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Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

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El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

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