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Salud y Bienestar

El Peset crea la primera Unidad de Medicina de la Adolescencia de la sanidad pública valenciana

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hospital doctor peset

El Hospital Universitario Doctor Peset ha puesto en marcha y ha consolidado la primera Unidad de Medicina de la Adolescencia de la sanidad pública valenciana, un nuevo recurso que surge con el objetivo de abordar de forma precoz los riesgos y patologías propios de esta etapa de la vida para reducir la probabilidad de que se prolonguen en la edad adulta.

Tras un año de experiencia y pilotaje antes de la pandemia, la Unidad de Medicina de la Adolescencia ha vuelto a retomar su actividad dirigida a la atención integral del paciente adolescente.

Para ello se ha habilitado una consulta en el Servicio de Pediatría que está atendida por un equipo multidisciplinar de 11 profesionales de diferentes especialidades (pediatría, ginecología, psiquiatría, traumatología, rehabilitación, psicología-sexología, nutrición, endocrinología y trabajo social).

Además, se han establecido circuitos concretos que acortan el tiempo de espera y de atención recibida para multitud de problemas y enfermedad como problemas de crecimiento y desarrollo, atención a patologías crónicas y a trastornos psicosomáticos (dolores de cabeza, pecho y otras molestias sin base orgánica), atención y apoyo psiquiátrico y psicológico a trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad, depresión y otras patologías.

También se centran en problemas ginecológicos (alteraciones menstruales y otros), de salud sexual y reproductiva y de identidad de género; inmunizaciones, nutrición y actividad física; prevención y asesoramiento en el consumo de drogas, tabaco y alcohol; problemas psicosociales, trastornos del sueño, dependencia a nuevas teconologías, y pediatría social (violencia, maltrato…).

«Creemos que debe existir una medicina de la adolescencia, con una forma de trabajar adecuada a este grupo, ágil y resolutiva, preventiva y que sea capaz de resolver las dudas de los y las adolescentes, de sus familias y de profesionales no habituados al manejo de pacientes con estos rangos de edad», ha explicado la doctora Pilar Codoñer, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Doctor Peset.

Horario de tarde

La consulta de esta Unidad de Medicina de la Adolescencia está ubicada en las consultas externas de Pediatría y funciona en horario de tarde, un horario que posibilita que los y las adolescentes puedan acudir solos, que no interfiere en el horario escolar y que permite que en la misma sala de espera apenas haya menores de corta edad.

Esta consulta atiende a cualquier adolescente de entre 12 y 18 años que se remite desde un centro de salud o desde urgencias con el objetivo de una valoración rápida y ágil. Tras el primer abordaje del problema por parte de Pediatría, se facilita una interconsulta con especialistas de la unidad a través de la comunicación directa entre profesionales y se ofrece un contacto rápido con la pediatra en todo momento a través del correo electrónico creado al efecto (adolescentes_peset@gva.es).

Desde que empezó a funcionar esta Unidad en el Hospital Universitario Doctor Peset los principales motivos de consulta han sido problemas de obesidad y sobrepeso, trastornos del comportamiento y familiares, ingesta de drogas y tóxicos, agresiones sexuales, trastornos ginecológicos, acoso escolar y problemas en el centro escolar y otros como el síndrome postcovid o alteraciones dermatológicas.

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Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar

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Un estudio científico desmonta el mito del ayuno intermitente para adelgazar-FREEPIK

En un contexto global en el que más de 2.500 millones de personas presentan sobrepeso, según datos de la Organización Mundial de la Salud, cualquier método que prometa adelgazar rápido suele convertirse en tendencia. En la última década, uno de los modelos más populares ha sido el ayuno intermitente, un sistema de alimentación que alterna periodos de ingesta con horas prolongadas sin comer, normalmente de 14 o 16 horas al día.

Durante años, distintos estudios sugirieron que esta práctica podía favorecer la pérdida de grasa corporal, reducir la inflamación e incluso disminuir el riesgo de algunas enfermedades. Su popularidad creció todavía más cuando celebridades y deportistas de élite comenzaron a defender sus beneficios. Sin embargo, una revisión científica reciente cuestiona el entusiasmo generado alrededor de este método.

Qué es el ayuno intermitente y por qué se puso de moda

El ayuno intermitente no es una dieta al uso, sino un patrón de alimentación que establece ventanas horarias para comer y otras para ayunar. Entre los modelos más conocidos están el 16:8 (16 horas sin ingerir alimentos y 8 horas de ingesta) o el ayuno en días alternos.

La popularidad de esta práctica aumentó tras la concesión del Premio Nobel de Medicina en 2016 al investigador japonés Yoshinori Ohsumi por sus estudios sobre la autofagia, un proceso celular por el que el organismo recicla componentes dañados cuando hay escasez de nutrientes. Este hallazgo se interpretó por parte de la opinión pública como una validación científica del ayuno intermitente, aunque el premio no estaba directamente relacionado con su uso como método de adelgazamiento.

A partir de ese momento, el ayuno intermitente se consolidó como una de las estrategias más seguidas para perder peso, tanto en redes sociales como en consultas de nutrición.

Una revisión científica pone en duda sus beneficios para adelgazar

Una revisión publicada por la Cochrane Library, una de las organizaciones más reconocidas en el análisis de evidencia médica, ha evaluado de forma exhaustiva la eficacia del ayuno intermitente para perder peso. El estudio revisó 22 ensayos clínicos aleatorizados con un total de 1.995 participantes procedentes de América del Norte, Europa, China, Australia y Sudamérica.

Los investigadores analizaron diferentes modalidades de ayuno intermitente: en días alternos, de forma periódica o con distintas ventanas horarias. El seguimiento de los participantes se prolongó hasta doce meses, con el objetivo de comprobar si esta estrategia resultaba más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales.

La conclusión principal fue clara: no se observaron diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso entre quienes practicaban ayuno intermitente y quienes seguían una dieta tradicional con restricción calórica. Es decir, pasar largas horas sin comer no acelera el adelgazamiento ni aporta beneficios adicionales significativos frente a otros métodos.

La clave sigue siendo el déficit calórico

Según los autores de la revisión, el factor determinante para perder peso sigue siendo la reducción total de calorías consumidas. El ayuno intermitente puede ayudar a algunas personas a organizar mejor sus comidas y, por tanto, a ingerir menos calorías, pero no tiene un efecto superior por sí mismo.

Luis Garegnani, autor principal del estudio y miembro del Centro Cochrane Asociado del Hospital Italiano de Buenos Aires, señaló que el ayuno intermitente “no parece funcionar mejor que otros enfoques para adultos con sobrepeso u obesidad que buscan adelgazar”. También añadió que, aunque puede ser una opción válida para ciertas personas, la evidencia actual no respalda el entusiasmo que ha generado en redes sociales.

Un enfoque individualizado para perder peso

Los investigadores destacan que no existe un único método eficaz para todo el mundo. El éxito de cualquier estrategia de adelgazamiento depende de factores como el estilo de vida, la adherencia a largo plazo, el estado de salud o las preferencias personales.

Además, la revisión reconoce que aún se necesitan más estudios en poblaciones diversas, especialmente en países de ingresos bajos y medios, para comprender mejor el impacto del ayuno intermitente en distintos contextos. También se propone investigar su influencia en variables como la satisfacción con la dieta, el control de la diabetes o la evolución de otras enfermedades asociadas al sobrepeso.

¿Tiene sentido seguir el ayuno intermitente?

Aunque la evidencia indica que no es más eficaz que otras dietas para perder peso, el ayuno intermitente puede resultar útil para algunas personas si les ayuda a mantener un patrón alimentario ordenado y sostenible. Sin embargo, los expertos insisten en que no se trata de una solución milagro.

El consenso científico actual apunta a que la pérdida de peso depende, sobre todo, de mantener un déficit calórico sostenido, realizar actividad física y adoptar hábitos saludables a largo plazo. En este escenario, el ayuno intermitente puede ser una herramienta más, pero no la clave definitiva para adelgazar.

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