PODCAST
Emma Trilles, psicóloga: «En el fondo muy pocas personas quieren estar solteras»
Publicado
hace 1 añoen
El 13 de febrero, un día antes del Día de San Valentín se celebra el Día Mundial del Soltero, aunque en China lo hacen el 11 del 11. Pero, ¿estar soltero está de moda? ¿Mejor solo que mal acompañado? ¿Estamos solteros porque nos gusta o porque no encontramos a la pareja perfecta?
Con motivo de esta fecha y para resolver todas nuestras dudas sobre la ‘soltería’, Official Press ha hablado con Emma Trilles, psicóloga, Life & Love Coach y autora del libro «Todas las historias acaban hablando de amor».
¿Se es más feliz estando soltero o en pareja?
Realmente la felicidad no creo que dependa del estado civil; hay personas solteras muy felices y personas con pareja cuya relación no les da felicidad. Desde mi punto de vista la felicidad es un tema de estar bien con uno mismo, de tener una vida equilibrada y una correcta gestión tanto de emociones como de pensamientos.
Ahora bien, intentando ser más concreta y responder a tu pregunta, si por ejemplo nos centramos en dos personas con vidas similares, estables, y cuya única diferencia sea la pareja / ausencia de ella. Sin duda se sentirá más completo quien tenga al lado una persona que le aporte y a quien aporte; aquel que disfrute de una persona con quien compartir su día a día.
Emma Trilles, psicóloga: «En el fondo muy pocas personas quieren estar solteras»
¿Qué lleva a una persona a querer estar soltera?
Yo pienso que, en el fondo, muy pocas personas quieren estar solteras; aunque realmente muchas afirman categóricamente lo contrario. No debemos olvidar que el ser humano tiene la necesidad innata de estar acompañado por otras personas y establecer vínculos sociales y afectivos.
Cuando analizas el motivo que lleva a las personas a optar firmemente por la soltería, te das cuenta de que detrás de esa decisión, vivir sin pareja, hay daño emocional: rupturas traumáticas o inesperadas, decepciones sentimentales, faltas de respeto, relaciones anteriores poco sanas… todo ello hace que quienes han pasado por experiencias de esta envergadura, de algún modo, se autoconvenzan de que la vida es mejor estando soltero. Sería como una “supervivencia emocional temporal”, que con el paso del tiempo se vuelve a reconducir hacia la opción de plantearse de nuevo tener una relación.
Por otra parte, también es cierto que hay personas más independientes que necesitan relaciones mucho más flexibles y les cuesta encontrar esta modalidad, esto puede hacer que “tiren la toalla”, que elijan la soltería encontrándose satisfechos con su elección, al menos temporalmente.
¿Qué consejos darías a una persona que está soltera porque no encuentra pareja?
Lo primero que no se impaciente, la impaciencia en estos casos es mala consejera, ya que hace que se inicien relaciones más por una necesidad de estar acompañados, que por haber encontrado a una persona que cumpla con sus expectativas.
Sería muy recomendable aprovechar el periodo de soltería para trabajarnos y estar bien con nosotros mismos; cuanto más estables estemos y más centrados, más fácil nos será encontrar a alguien y gestionar correctamente la relación. Por ejemplo, si nos encontramos en un momento de nuestra vida con baja autoestima, muy inseguros, suspicaces, asustados, a la defensiva… será muy difícil poder establecer una base firme para construir una relación.
La pandemia hizo que muchos solteros lo tuvieran más difícil a la hora de ‘salir a ligar’ debido a las restricciones ¿aumentaron las consultas por este motivo?
La pandemia sin duda ha afectado al ámbito sentimental de las personas sin pareja; de hecho, prácticamente todo el mundo ha recurrido a las APPs para conocer gente. ¿Qué ocurre? Estas aplicaciones han recogido, en esta época, a personas aún más heterogéneas en cuanto a objetivos sentimentales; prácticamente todo el mundo estaba allí. Más personas, pero con objetivos muy diferentes y dispares, con la frustración que ello conlleva en los primeros contactos y encuentros.
Muchas veces, en estos últimos meses he escuchado en consulta verbalizaciones del tipo: “me he dado de baja de las App, esto no es para mí”, “da miedo lo que te encuentras”, “la gente es maleducada”, “comienzan a hablar contigo y después nunca más se supo”, “ me he encontrado a personas muy desequilibradas”,…
La gente acude a consulta porque, en el mejor de los casos desean, en el peor necesitan, compartir su vida y les es muy complejo encontrar a “esa persona”, sintiéndose culpables porque opinan que quizás estén haciendo algo mal y desdichados cuando visualizan un futuro en soledad.
La pandemia ha incrementado la frustración y la desmotivación, ha sido como una pérdida de esperanza, pero no el numero de casos; antes de la pandemia ya era bastante elevado el numero de terapias debido a esta problemática.
En relaciones de pareja, el ser humano es por naturaleza…
¿Hoy en día? Inconformista
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)
Relacionado
Te podría gustar
PODCAST
Las claves para hacer frente a los distintos tipos de ansiedad
Publicado
hace 2 semanasen
23 febrero, 2026
VALÈNCIA, 18 Jun.- Cada vez más personas padecen ansiedad, un trastorno que puede variar su intensidad, síntomas y frecuencia en función de su tipología. Los indicios más frecuentes que llevan a la mayoría de afectados a solicitar ayuda psicológica son: sensación de ahogo, presión o dolor en el pecho, taquicardias, llantos de forma descontrolada, problemas gastrointestinales, boca seca, agitación motora, temblores, hormigueos, tensión muscular, miedo a morir, miedo a volverse loco, sensaciones de irrealidad o incluso despersonalización (sensación de estar fuera de sí mismo).
Claves para hacer frente a los distintos tipos de ansiedad
Trastorno de ansiedad generalizada (TAG)
Este problema de ansiedad también se conoce como ansiedad rasgo por su carácter estable y duradero en la personalidad del paciente. Las personas con trastorno de ansiedad generalizada se preocupan de forma excesiva la mayor parte del tiempo, estas preocupaciones son irracionales e intensas, son difíciles de controlar y afectan gravemente al funcionamiento normal de todas las áreas de la vida de la persona.
Fobias
Las fobias son miedos intensos y muy concretos a eventos, personas y otros aspectos. Existen fobias específicas como a los insectos, tormentas, alturas, conducir, etc., que pueden interferir en mayor o menor medida a la persona en función de la fobia que presente.
En la fobia social la persona siente un profundo miedo a sentirse evaluado y juzgado negativamente por parte de otras personas. Tener fobia social no es lo mismo que ser tímido pues en el caso de la fobia la persona evita aquellas situaciones que le resultan intimidantes interfiriendo en el funcionamiento laboral, académico y personal.
La agorafobia por otra parte, es el miedo irracional a estar en lugares públicos, concurridos y espacios abiertos por miedo a sufrir un ataque de pánico, sentirse desprotegidos y sin posibilidad de recibir la ayuda que necesita. Por ello, las personas con agorafobia evitan viajar, ir a centros comerciales, conciertos, etc.
Trastorno de pánico
En el trastorno de pánico la persona ha sufrido al menos una crisis de angustia y siente miedo ante la posibilidad de que vuelva a repetirse, por ello evitan determinadas situaciones, lugares o incluso personas que puedan relacionar con la posibilidad de tener un nuevo episodio. Durante las crisis de angustia, el miedo es muy agudo y la persona puede llegar a sentir que va a morir, que le está pasando algo grave o que está perdiendo el control.
Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
Este es un problema de ansiedad frecuente que se caracteriza porque la persona que lo padece tiene comportamientos que pueden parecer extraños, como comprobar de forma reiterativa si ha cerrado la puerta, apagado la luz, contar hasta un número antes de realizar alguna actividad etc. Este trastorno psicológico se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son pensamientos irracionales e intrusivos, que la persona no puede evitar ni controlar, y que le causan un gran malestar. Las compulsiones son actos o rituales que logran calmar a corto plazo esa ansiedad, pero se perpetúan el problema de ansiedad a largo plazo.
Trastorno ansioso y depresivo
En las consultas de psicología es habitual encontrarse con personas que tienen síntomas relacionados con un bajo estado de ánimo junto con los ansiógenos. Generalmente suele existir un trastorno primario del que se ha derivado el secundario, por ejemplo, una persona con una depresión puede desarrollar miedos o preocupaciones que acentúan su desánimo o apatía, y una persona con una ansiedad puede sentirse tan derrotada ante su trastorno que puede afectarle a su estado de ánimo. En estos casos ambos trastornos se retroalimentan mutuamente y empeoran el diagnóstico, afirma la psicóloga malagueña.
Los familiares y amigos de las personas que sufren problemas de ansiedad a menudo no saben cómo gestionar estas situaciones ni cómo ayudar a su ser querido cuando lo necesite, haciéndoles sentir desconcertados e impotentes ante esta situación. A pesar de que cada persona puede tener particularidades en cuanto a lo que les puede favorecer, hay factores comunes a todas las personas con ansiedad sobre lo que se puede y no se puede hacer en estos casos.
- Mantener la calma y proyectare tranquilidad a la persona que tiene ansiedad. Es preferible hablar con un tono sereno y explicarle que estas disponible para ayudarle.
- No culpar ni trivializar, si la persona pudiera calmarse o controlar su ansiedad simplemente lo haría. Es importante entender que la ansiedad es irracional y que no puede evitarse.
- En la ansiedad existe una tendencia a sobrevalorar los miedos e infravalorar los recursos personales. Se puede ayudar a una persona con ansiedad si se le ayuda a analizar la situación de una forma más realista para que se sienta más fuerte para hacerle frente.
- No sobreproteger. Es habitual que los familiares y seres queridos de la persona con ansiedad tengan la tendencia de aliviar a corto plazo su ansiedad por ejemplo retrasando el enfrentamiento a las situaciones o condiciones que teme.
- Animar, apoyar y estimular a la persona con ansiedad a enfrentarse de forma progresiva a aquellas situaciones que teme. Cada progreso debe reconocerse y reforzarse ya que a menudo las personas con ansiedad no son conscientes de sus avances.
- Motivación en la búsqueda de ayuda profesional. Los familiares de una persona con ansiedad no pueden hacer la labor de un psicólogo experto que cuenta con herramientas concretas y avaladas por los últimos estudios científicos para solucionar el problema de ansiedad. Por ello y dado que la búsqueda de ayuda de un psicólogo puede ser estresante y angustiosa los familiares deben motivar y apoyar la búsqueda de ayuda psicológica.
- Participar en el tratamiento psicológico. Generalmente suele ser muy beneficioso conocer el progreso que la persona con ansiedad está teniendo durante su terapia psicológica para apoyar y ayudar en la aplicación de las técnicas recomendadas por parte del profesional.
Fuente: Comunicae
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)


Tienes que estar registrado para comentar Acceder