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Valencia

Una ‘bomba de aire’ abrasador, causa de la tragedia del Medusa Festival

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Imagen de archivo de personal sanitario atendiendo a un paciente de covid ingresado en la UCI de un hospital valenciano. EFE/Juan Carlos Cárdenas
València, 14 sep (OFFICIAL PRESS- EFE).- Una bomba de aire abrasador a 100 km/h fue la causa de la tragedia del Medusa Festival de Cullera. El desplome vertical de un masa de aire contra el suelo y posteriores ráfagas horizontales de viento de entre 70 y 100 kilómetros por hora, junto a un ascenso de la temperatura de unos 10 grados y la caída de la humedad en un 40 %, fueron algunos de los fenómenos meteorológicos registrados el pasado mes de agosto durante el festival donde hubo un fallecido y decenas de heridos.

Así lo ha indicado a EFE el responsable de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología en la Comunitat Valenciana, José Ángel Núñez, que tras el incidente ocurrido la madrugada del pasado 13 de agosto fue nombrado perito meteorológico y ha remitido al juzgado de instrucción 4 de Sueca un informe con las circunstancias meteorológicas que se produjeron esa noche.

Una bomba de aire abrasador en el Medusa

Según Núñez, lo que ocurrió fue un «reventón cálido» que se produjo en la fase final de las tormentas que desde la una de la madrugada penetraron por el interior de las provincias de Alicante, Valencia y región de Murcia y, aunque de forma generalizada iban produciendo subidas de temperaturas y vientos generalizados, hubo lugares concretos donde dejaron rachas muy fuertes.

Se trata de tormentas secas que tienen como base una nube muy alta -entre 3 y 4 kilómetros de altitud- y la poca precipitación que se produce se evapora debajo de la masa de la nube, en la masa de aire seca y cálida. Al evaporarse, el aire se enfría, se hace más denso y se desploma contra el suelo.

Según ha indicado, esos desplomes de aire fueron detectados por el radar situado en la montaña de Cullera, a unos dos kilómetros de distancia del lugar donde se celebraba el festival y, además de las rachas de viento, de entre 70 y 100 kilómetros por hora, se produjo un ascenso de temperaturas de unos diez grados, hasta llegar a registros próximos a los 40 grados.

Además, la humedad, que cerca de la playa estaba al 80 por ciento, se desplomó y bajó a menos del 40 por ciento, «lo típico cuando se producen estos fenómenos», ha indicado el meteorólogo.

«Son fenómenos de escala reducida y dentro del festival se veían zonas muy afectadas, sobre todo la zona oeste, más alejada del mar, que era donde había más daños, mientras que en los lugares más cercanos al mar apenas había daños», ha indicado.

Destaca que el 13 de agosto fue el día más cálido del verano en la Comunitat Valenciana, con la ola de calor y bajo condiciones de una masa de aire cálido de origen africano. Y recuerda que el 15 de agosto de 2021 ya se produjeron reventones cálidos en la comarca de La Safor, uno de los cuales tiró una noria instalada en la playa de Gandía.

Preguntado por si se trata de fenómenos imprevisibles, indica que no lo ha incluido en el informe pero que el pasado 16 de agosto, cuando estuvo en la zona con el juez que lleva el caso, le dijo que «no era exactamente así» porque estos fenómenos «obedecen a unas condiciones meteorológicas y había entornos favorables para que se produjeran».

«Lo que si es imprevisible es determinar la hora y el lugar concreto. Algo imprevisible es que te pilla por sorpresa y no es así porque en la cuenta de twitter de Aemet anunciamos, unos días antes, que se podrían producir rachas constantes de viento», afirma.

También indica que en la predicción general se advirtió de que se podrían producir tormentas con rachas muy fuertes de viento. «Lo que no se puede prever es el lugar exacto y la zona», ha insistido, para añadir que hasta en recintos pequeños de menos de un kilómetro, como el del Medusa, «puede haber diferencias sensibles».

Según explica, una cuestión a tener en cuenta y que suele provocar muchos daños en esto fenómenos es que las estaciones meteorológicas miden el viento horizontal, pero en este caso el fenómeno principal fue una masa de aire que se desplomó desde tres o cuatro kilómetros de altitud e impactó contra el suelo.

«El aire impacta contra el suelo y se expande horizontalmente, pero en las zonas donde impacta suele provocar aplastamientos y rebotes, con estructuras arrancadas», ha agregado.

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Valencia

¿Cuándo ha nevado en Valencia? Historia completa de las nevadas por años

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La nieve en la ciudad de Valencia es un fenómeno poco común debido a su clima mediterráneo suave y su cercanía al mar. A lo largo de la historia, se han registrado nevadas significativas, aunque muchas veces solo han caído copos sin que llegaran a cuajar. Este artículo recoge los episodios más relevantes, desde el siglo XIX hasta la actualidad.


🥇 1885: Una de las mayores nevadas del siglo XIX

En enero de 1885, Valencia vivió una de sus nevadas más intensas. Se registraron hasta 25 centímetros de nieve acumulada, con temperaturas que llegaron a -7 °C. Las calles quedaron cubiertas por completo de nieve, transformando la ciudad en un paisaje excepcional y dejando una de las primeras referencias documentadas de nevadas importantes en Valencia.


❄️ 1946: Nevada destacada del siglo XX

En enero de 1946, otra nevada histórica afectó la ciudad. Toda Valencia quedó cubierta de nieve, alterando la vida cotidiana y cubriendo calles, plazas y techos. Este episodio sigue siendo recordado como uno de los más importantes del siglo XX, antes del gran nevazo de 1960.


🌨️ 1960: La última gran nevada que cuajó en la ciudad

El 11 de enero de 1960 se produjo la nevada más conocida y la última que cuajó de forma significativa en el centro de Valencia. La acumulación llegó hasta 10 centímetros, paralizando parcialmente la ciudad y dejando un recuerdo imborrable en la memoria meteorológica urbana. Hasta hoy, este sigue siendo el episodio de nieve más relevante en la capital valenciana.


☃️ Nevadas posteriores sin cuajar

Desde 1960, han ocurrido varios episodios de nieve o agua-nieve, pero sin que la nieve se acumulase de forma significativa en las calles de Valencia. Los más destacados incluyen:

  • Febrero de 1960: nieve ligera tras la gran nevada de enero, sin cuajar.

  • Febrero de 1965: nevadas dispersas que apenas cubrieron superficies.

  • Marzo de 1971: dos episodios de copos sin acumulación.

  • Febrero de 1983: nieve a nivel del mar en algunas áreas de la ciudad, sin formar manto duradero.

  • 28 de enero de 2006: nieve ligera en algunas zonas costeras y del área metropolitana, sin afectar la ciudad central.

  • 8 de enero de 2010: precipitación de agua-nieve que cayó en Valencia y alrededores, sin cuajar.

Estos episodios confirman que, aunque ha vuelto a nevar, la nieve en Valencia rara vez forma un manto sólido y suele desaparecer rápidamente.


❄️ Clima actual y razones de la rareza de la nieve

Valencia tiene un clima mediterráneo costero, con inviernos suaves y temperaturas que rara vez bajan lo suficiente para que la nieve se acumule. Por eso, aunque pueden caer copos o agua-nieve durante frentes fríos, la nieve con acumulación sigue siendo extraordinaria.


📌 Resumen de nevadas en Valencia

Año Episodio Observaciones
1885 Enero Hasta 25 cm, calles y plazas cubiertas
1946 Enero Nevadas importantes, ciudad cubierta
1960 11 de enero Última gran nevada con acumulación (~10 cm)
1960 Febrero Copos, sin cuajar
1965 Febrero Copos dispersos, sin acumulación
1971 Marzo Copos sin cuajar
1983 Febrero Copos a nivel del mar, sin manto duradero
2006 28 de enero Nieve ligera en áreas periféricas
2010 8 de enero Agua-nieve, sin cuajar

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