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Fernando Simón descarta un confinamiento domiciliario: «En la primera ola íbamos peor. Nos quedan tres semanas duras»

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El coordinador del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón EFE/Chema Moya

Madrid, 11 ene (EFE).- El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ha confiado este lunes en que, al igual que sucedió durante la «segunda ola», en esta ocasión no sea necesario confinar en sus domicilios a la población para que descienda la incidencia del virus.

En una rueda de prensa en la que como cada lunes ha informado de la situación actual de la pandemia, Fernando Simón ha enfriado la posibilidad de aplicar un confinamiento domiciliario y ha asegurado que la situación actual dista mucho de la de marzo.

«La primera ola fue muy superior a lo que se detectó en la segunda y lo que se está notificando ahora, pero (entonces) se notificaba muchísimo menos», ha explicado Simón al ser preguntado sobre por qué no se atienden peticiones de regresar al confinamiento domiciliario.

Simón ha recordado que la segunda ola se consiguió controlar con medidas que tuvieron «un impacto menor sobre la sociedad y la economía», y considera que ahora «perfectamente» se podría atajar la situación como entonces, si los ciudadanos son conscientes y solidarios y las instituciones, por su parte, hacen bien su trabajo.

No obstante, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias ha augurado «semanas complicadas» con las ucis y los hospitales saturados y con un repunte en el número de fallecidos, tras la relajación de las Navidades.

Ha confiado en que la población «va a ser consciente de lo que ha pasado y lo suficientemente sensata para aplicar las medidas de control» porque si no, ha dicho, el período de incrementos de cifras se prolongará al menos 15 días más respecto a la previsión, que es de que la situación complicada sea de tres semanas.

El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, ha descartado este lunes que el incremento de casos de coronavirus en el país se deba a la existencia de la cepa británica y lo ha achacado al comportamiento en estos días de vacaciones.

En la rueda de prensa de los lunes para informar de la evolución de la pandemia, Simón ha asegurado que en España hay alrededor de unos 70 casos confirmados de la cepa británica y otros tantos se encuentran en investigación, y calcula que se llegarán a varios cientos.

«El problema no es la cepa británica, el problema es nuestro comportamiento, las medidas de control de la cepa británica o española o sudafricana son los mismos, si aplicamos correctamente las medidas de control, la transmisión se controla», ha afirmado el epidemiólogo.

Sí ha confirmado que esta cepa es más transmisible pero ha insistido en que tampoco podemos pensar que el aumento de casos de coronavirus en el país es un problema asociado a cambios en la cepa sino al comportamiento de estos días y ahora, ha dicho, «observamos los resultados».

«Lo que tenemos que hacer es aplicar nuestras medidas de control y en ningún momento, porque además no es así, pretender que la evolución de la epidemia en España cambia por culpa de esa cepa porque si cambia lo hará por culpa de nuestro comportamiento y de la aplicación de las medidas de control que todos conocemos y sabemos aplicar», ha argumentado Simón.

El director del CCAES ha señalado que es normal que en España haya casos de esta cepa ya que es un país que tiene un intercambio «importante» con Reino Unido con una población importante de españoles que vive allí y también de británicos que reside aquí.

Las comunidades más afectadas, ha explicado Simón, son aquellas que tienen más tránsito de ciudadanos británicos, sobre todo Andalucía, Cataluña y Madrid, también la zona de Levante.

En cuanto al porcentaje de cepas que se secuencian, Simón lo ha situado entre el 0,5 % y el 1 %, con lo que tiene una probabilidad de detectarla «bastante importante».

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Los propietarios de vivienda podrán beneficiarse de una deducción fiscal de hasta 3.000 euros en 2026

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placas solares apagón eléctrico

El año fiscal 2026 comienza con buenas noticias para los propietarios de vivienda en España. Un Real Decreto-ley aprobado a finales de 2025 prorroga una serie de medidas económicas y sociales que incluyen importantes incentivos fiscales para quienes realicen obras de mejora de la eficiencia energética en sus inmuebles, permitiendo acceder a una deducción de hasta 3.000 euros en la declaración de la Renta.

La medida, respaldada por la Agencia Tributaria, busca impulsar la rehabilitación del parque inmobiliario y reducir el consumo energético de los hogares, en línea con los objetivos de sostenibilidad marcados a nivel europeo.

¿En qué consiste la deducción de 3.000 euros?

La deducción más relevante para los propietarios particulares es la que permite desgravar el 40% del importe invertido en obras de eficiencia energética, con una base máxima anual de 7.500 euros, lo que se traduce en un ahorro fiscal directo de hasta 3.000 euros por vivienda.

Esta deducción se aplica tanto a viviendas habituales como a inmuebles destinados al alquiler, siempre que cumplan los requisitos establecidos por la normativa.

Requisitos para acceder a la deducción fiscal en 2026

Para beneficiarse de este incentivo, las obras realizadas deben cumplir criterios técnicos muy concretos, entre ellos:

  • Reducir al menos un 30% el consumo de energía primaria no renovable, o

  • Mejorar la calificación energética del inmueble hasta las letras A o B

El cumplimiento de estos objetivos debe estar debidamente acreditado, ya que la Agencia Tributaria exige documentación técnica para validar la deducción.

El papel clave del certificado energético

Uno de los requisitos imprescindibles es disponer de dos Certificados de Eficiencia Energética:

  1. Un certificado previo al inicio de las obras

  2. Un certificado posterior que acredite la mejora obtenida

Este segundo documento deberá haberse emitido antes del 1 de enero de 2027 para que la inversión pueda imputarse correctamente al ejercicio fiscal de 2026. Sin estos certificados, no se reconoce el derecho a la deducción, independientemente del importe invertido.

Atención a la forma de pago: el efectivo no vale

Desde la Agencia Tributaria recuerdan un aspecto que suele generar problemas en muchas declaraciones: los pagos en efectivo no dan derecho a deducción.

Para que la inversión sea válida, los trabajos deben abonarse mediante:

  • Transferencia bancaria

  • Tarjeta de crédito o débito

  • Cheque nominativo

  • Ingreso en cuenta

Esta exigencia busca combatir la economía sumergida y garantizar la trazabilidad de las operaciones en el sector de las reformas.

Deducción del 60% para edificios residenciales

Además de la deducción individual del 40%, la normativa contempla otra deducción del 60% para actuaciones de rehabilitación energética en edificios residenciales completos, también con un límite máximo anual de 3.000 euros por contribuyente.

Esta modalidad está especialmente pensada para comunidades de propietarios que acometan mejoras integrales en fachadas, cubiertas o sistemas comunes de climatización.

Reformas más habituales para alcanzar el ahorro máximo

Las actuaciones que suelen permitir acceder a la deducción máxima incluyen:

  • Sustitución de ventanas por cerramientos de alta eficiencia

  • Mejora del aislamiento térmico en fachadas y cubiertas

  • Instalación de sistemas de aerotermia

  • Renovación de sistemas de calefacción y refrigeración

Además del ahorro fiscal, estas reformas reducen de forma notable el consumo energético y la factura de luz y gas.

Una medida fiscal con impacto social y ambiental

El Gobierno enmarca esta deducción dentro de una estrategia más amplia para reducir la dependencia energética de los hogares, mejorar el confort de las viviendas y avanzar hacia un modelo residencial más sostenible, apoyado en fondos europeos.

Para muchos propietarios, la deducción de hasta 3.000 euros en 2026 supone un incentivo clave para acometer reformas que, de otro modo, se aplazarían.

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