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Estas fueron las fiestas populares más buscadas por los españoles en 2022

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fiestas populares más buscadas 2022
Vista general de uno de los monumentos falleros que ya van viéndose en las calles de la ciudad de València. EFE/Juan Carlos Cárdenas

Valencia, 13 mar (OFFICIAL PRESS-EFE).- Las Fallas fueron en 2022 las fiestas populares nacionales más buscadas en Google por los españoles. Fueron seguidas por la Feria de Abril, los Sanfermines o el Carnaval de Cádiz. En el presente 2023, la tendencia de los internautas sigue al alza.

Así lo concluye un estudio realizado por la empresa de posicionamiento agenciaSEO.eu para el Clúster de Empresas Innovadoras para el Turismo de la Comunitat Valenciana (Adestic) sobre el interés de las fiestas falleras en internet.

El informe analiza el volumen de búsquedas por provincias y países en el buscador más popular del mundo. Además, señala que el interés de los usuarios aumenta considerablemente en los meses de enero y febrero, las fechas previas a la celebración de la fiesta valenciana.

De hecho, en 2023 la media mensual de búsquedas a nivel nacional ha sido de 315.840, lo que se traduce en un incremento del 15,27% con respecto al mismo período del año pasado. En aquel 2022 en la media fue de 261.590, según informa Adestic.

Además, en el ránking por provincias, los usuarios de Google que más interés muestran por las Fallas, después de los de Valencia, con el 31,9% de las búsquedas; son los residentes en la provincia de Madrid con el 17,9%;  siguen de los de Barcelona con el 12,8%; los de Alicante con el 3,8%; y los de Sevilla, con el mismo porcentaje.

A nivel mundial, la media de búsquedas mensual sobre Fallas en enero y febrero de 2023 ha sido de 1.024.440. Es decir, un 16,59% más que en 2022, que fue de 878.680, según el informe. Después de España, con un 32%, fueron los usuarios de Google procedentes de Italia los más interesados, con el 6,6%; los de Estados Unidos, con el 6,6%; los de México, con el 5,3%; y los de Argentina, con el 2,9 %.

Además, las tendencias de búsqueda apuntan a que lo que más interesa a los posibles visitantes son, por este orden, las mascletás, las fechas de las Fallas, la Nit del Foc, los conciertos de Fallas, qué fallas ver en Valencia y la cremà, según el informe de agenciaseo.eu.

Por otra parte, las palabras relacionadas con la fiesta valenciana más buscadas por los españoles son “Fallas Valencia”, “Fiesta Fallas” y “Fallas”. En el resto de los países, los términos más populares para buscar esta fiesta son “Fiesta Fallas”, “Fallas Spain”, “Celebration Fallas”, “Fallas Valence” o “Festa Fallas”.

Para el CEO de agenciaseo.eu, Roberto Gorraiz, y para el presidente de Adestic, Santiago Sanus, este estudio aporta información de gran utilidad de cara a conocer la proyección e impacto que tienen las Fallas, tanto en España como en el resto de los países del mundo.

Resaltan que las herramientas de tendencias de búsqueda y posicionamiento “proporcionan valiosa información sobre las preferencias y los gustos de los potenciales visitantes para adaptar las estrategias de promoción a la previsión de la demanda del mercado por parte de las empresas de los sectores turísticos, como restauración, hoteles, transporte, entre otros, así como para los organismos públicos responsables de la promoción turística”.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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