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Cultura

Kooza: cuando el circo se transforma en arte

Publicado

en

Hugo Román

Kooza es mirar el mundo con los ojos de un niño. Es jugar, entretenerse con las cosas más simples y sencillas que nos rodean, esas que una vez nos hacemos adultos parecemos olvidar a base de trabajo, móviles y preocupaciones.

Porque Kooza te enseña a no perder el tiempo en cosas absurdas con las que malgastar la vida. Kooza nos enseña a través de la mirada de un niño a vivir la vida, a volver asombrarnos. A ver las cosas como si las viéramos por primera vez. A redescubrir el mundo.

Kooza es una oda a la fantasía y a la imaginación con mayúsculas. Un canto al circo lleno de color y de magia. Una invitación a un universo en el que nuestra alma será nuestros ojos. Un homenaje al circo más mágico e impresionante.

Cirque Du Soleil nos brinda en Kooza (en València hasta el 14 de julio) la oportunidad de disfrutar de un espectáculo único. Con un elenco internacional de 50 acróbatas, payasos, músicos, cantantes y actores, Kooza nos ofrece emocionantes proezas acrobáticas que te harán contener la respiración y el humor más loco y disparatado, acompañado en todo momento de una banda sonora en directo que fusiona jazz, funk, sonidos exóticos y ritmos de Bollywood.

Una atmósfera y una puesta en escena brillantemente coreografiada que te hace soñar con los ojos abiertos. Una belleza audiovisual llena de plasticidad que nos hipnotiza con su vestuario y su mágica iluminación y que nos hace sentir como en otro universo, un universo de sueños. Nos hace volver a nuestra infancia.

Escribir más sobre Kooza sería desvelar esa sorpresa que os espera debajo de esa gran carpa azul y amarilla. Ese regalo para los sentidos que aguarda y que te hará volar durante todo el espectáculo. Ese regalo que te devolverá a esos años de inocencia.

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Cultura

San Vicente Mártir, patrón de Valencia: Esta es su historia

Publicado

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san vicente martir historia
Foto: Toni Cortés

(AVAN) .- La ciudad y la archidiócesis de Valencia, la capital portuguesa, Lisboa, así como más de 300 iglesias en España y los viticultores de Francia, Alemania, Bélgica y Suiza, al igual que la isla caribeña de San Vicente y las Granadinas celebran  la festividad litúrgica de su patrón, San Vicente mártir, en la persecución del año 304 en Valencia, desde donde se extendió su devoción. Descubrimos quién fue San Vicente Mártir, esta es su historia.

Más de un centenar de poblaciones españolas y 50 francesas llevan hoy el nombre de San Vicente en memoria del santo martirizado en Valencia, según han indicado desde la Asociación de Amigos de San Vicente de La Roqueta.

San Vicente Mártir: su historia

Igualmente, San Vicente Mártir es patrón de Lisboa y copatrón Lisboa porque, según la tradición, ante la invasión musulmana de Valencia, las reliquias del santo fueron trasladadas por mar a Portugal donde el cabo de San Vicente se llama así desde entonces en honor al santo. Además, también es patrón de Sigüenza (Guadalajara) ya que fue conquistada el día de la festividad del santo.

Es también patrón de la isla caribeña de San Vicente y las Granadinas, de 389 kilómetros de extensión y 150.000 habitantes, que lleva el nombre del patrón de la diócesis de Valencia por decisión de Cristóbal Colón al haberla descubierto el día de la fiesta del santo, el 22 de enero de 1498.

En España, más de 300 parroquias, iglesias y capillas están dedicadas a San Vicente Mártir. Los templos dedicados al santo surgieron a raíz de extenderse rápidamente su fama por todo el Imperio Romano a medida que se iba conociendo el testimonio del mártir.

El relato del martirio de San Vicente era leído en las misas con los fieles puestos en pie

Tras la primera basílica sepulcral de Valencia se abrieron otras dedicadas a él como las primitivas catedrales de Toledo, Sevilla, Llíberis (Granada), Córdoba y Zaragoza, entre otras. La devoción se extendió luego al norte de África donde el relato de su pasión, tomado de las actas de su martirio, eran leídas con los fieles puestos en pie, según indica San Agustín en algunos de sus sermones.

Además, la devoción al santo continuó en Europa por Italia, Suiza y Croacia. En Roma se abrieron tres basílicas dedicadas a San Vicente y en la basílica de la Natividad en Belén aparece también una pintura que representa al santo.

Por otro lado, en París, el rey merovingio Chidalberto fundó en 542 un monasterio en honor a San Vicente con la túnica del santo que mandó traer de Zaragoza. El monasterio parisino ocupaba el mismo lugar que hoy ocupa la iglesia de Saint Germain des Prés. (AVAN)

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