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La multa que los menores pueden recibir de la DGT por cometer esta infracción en la calle

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Todos deben cumplir la norma. Este es el mensaje de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha realizado a todos los conductores de patinetes eléctricos, mayores y menores de 18 años.

Un aviso que también va dirigido a los padres sobre las posibles multas que puede acarrear hacer un mal uso de este tipo de vehículos.

Porque son muchos los menores que utilizan este patín sin darse cuenta que están utilizando un medio de transporte.

Pero como recuerda la DGT ser menor de edad no exime del cumplimiento de las normativas en la carretera. En caso de infracciones cometidas por conductores de VMP menores de edad, son los padres, tutores, acogedores y guardadores legales los que responden ante el incumplimiento de la ley.

Los conocidos como Vehículos de Movilidad Personal (VMP) son aquellos de una o más ruedas dotados de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos. Si el conductor de este medio es menor, son los padres los que tendrán que pagar las multas en caso de no respetar la normativa. Y ojo porque las multas pueden ascender hasta los 1.000 euros en los casos más graves.

Las multas más frecuentes

  • Las infracciones más frecuentes que cometen los conductores menores de edad son conducir bajo los efectos del alcohol o de las drogas, utilizar el teléfono móvil, circular por aceras y zonas peatonales, transportar a un pasajero o conducir de noche sin alumbrado ni prendas o elementos reflectantes.
  • Además los conductores de patinetes eléctricos deben hacer uso obligatorio del cascos siempre que viajen sobre estos vehículos. No llevar la protección homologada conlleva un peligro, ya que los usuarios están completamente expuestos y desprotegidos en caso de accidente. Esto supone una multa de 200 euros.
  • También deben respetar circular por la calzada a una velocidad máxima de 25 km/h y pueden ser sometidos a tests de alcoholemia o drogas.
  • Un conductor menor de edad debe tener en cuenta que se le aplica la ‘tasa 0,0’, una nueva normativa que entró en vigor el pasado mes de marzo y que no permite circular por las vías a los menores con una tasa de alcohol en sangre superior a 0 gramos por litro o de alcohol en aire espirado superior a 0 miligramos por litro.
  • Tienen prohibido conducir haciendo uso del teléfono móvil o de cualquier otro sistema de comunicación. La multa por utilizarlo es de 200 euros. Además no pueden llevar cascos o auriculares conectados a reproductores de sonido. En caso de ser detectados, pueden ser sancionados con 200 euros.
  • No pueden circular por aceras ni zonas peatonales, ni tampoco por vías interurbanas, travesías, autopistas, autovías o túneles urbanos.
  • Nunca podrán llevar a otro pasajero (o a más de uno). Este tipo de vehículos sólo está autorizada para transportar a una persona, por lo que incumplir la ley supone una multa de 100 euros.

La norma exige llevar encima un certificado de circulación. Los patinetes que se comercialicen a partir del 22 de enero de 2024 deberán contar con un certificado para circular. Además, se regulaba también cómo deberán ser los sistemas de frenado o de estabilización en aparcamiento, para no encontrar patinetes tirados en las aceras.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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