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VIDEO| L’Alcora retumba con la vuelta de la Rompida de la Hora

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la Rompida de la Hora
Imagen de la Rompida de l'Alcora facilitada por el Ayuntamiento del municipio castellonense.

L’Alcora (Castellón), 15 abr (OFFICIAL PRESS-EFE).- La Rompida de la Hora protagonizada por cientos de tambores y bombos han hecho retumbar este Viernes Santo l’Alcora en la vuelta a la normalidad de la Rompida de la Hora, que aunque nunca ha dejado de sonar, porque en las dos últimas ediciones se celebró desde los balcones debido a la pandemia, hoy lo ha hecho de nuevo en todo su esplendor desde la emblemática plaza España del municipio castellonense.

La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant; el presidente de la Diputación, José Martí; la subdelegada del Gobierno, Soledad Ten, y las diputadas provinciales Ruth Sanz y Virginia Martí, son algunas de las personalidades que no han querido perderse esta importante cita, según fuentes municipales.

El actor Víctor Palmero, como ‘Rompedor de Honor 2022’, ha sido el encargado de romper el silencio cuando las campanas del “Repés” han anunciado las doce del mediodía.

La Rompida de la Hora

Los primeros toques del actor, cuatro latidos en pleno corazón de la plaza, han dado vida al evento y, al instante, se han unido el resto de tamborileros, sonando al unísono y recreando con sus redobles los temblores que sufrió la Tierra cuando Jesucristo murió.

Una manifestación sonora multitudinaria que ha congregado a bombos y tambores tocados con sentimiento por centenares de personas venidas de toda la provincia, «ataviadas con túnicas de diferentes colores y entremezcladas unas con otras, simbolizando una verdadera unión y hermanamiento entre todas», según las fuentes.

La ministra ha asegurado que ver tantos tambores y bombos sonar ha sido «vibrante, sobre todo las emociones al unísono al vuelto a gritar esa necesidad de volver a la normalidad, esa necesidad que tenemos en nuestra cultura y en nuestras raíces de compartir las tradiciones».

«El poder haberla celebrado en condiciones prácticamente de normalidad, en las calles tras dos años celebrándose en los balcones, es un síntoma de que estamos mucho mejor, de que andamos hacia esa recuperación de un momento muy delicado», ha dicho para añadir que es «una recuperación económica, social y también emocional».

Tras la Rompida, se ha llevado a cabo la procesión de los tambores, capitaneada por los estandartes de las cofradías alcorinas y seguida por los estandartes y banderas del resto de cofradías participantes.

Ha discurrido por diferentes calles del casco antiguo de la localidad hasta llegar a la plaza de la Iglesia, donde el párroco ha acogido a todos los tamborileros pronunciando unas palabras a modo de reflexión, recordando el significado del Viernes Santo. Posteriormente, el propio sacerdote ha vuelto a dar comienzo al estruendo sonoro.

Además de por su vertiente cultural y tradicional, la Rompida destaca también por su faceta solidaria y este año se ha celebrado en beneficio de la asociación local Pas a pas y de las personas damnificadas por la invasión rusa de Ucrania. «Hoy, los tambores y bombos han sonado con más fuerza, si cabe, para pedir la tan deseada y necesaria paz», señalan las fuentes.

Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (junto con otras destacas tamborradas de España), Fiesta de Interés Turístico Autonómico de la Comunitat Valenciana y Bien de Interés Cultural, la Rompida de la Hora de l’Alcora es pionera en la provincia de Castellón y la Comunitat Valenciana.

Se trata de un acto organizado por la Hermandad del Santísimo Cristo del Calvario con el impulso de la asociación cultural l’Alcora Tambor, que aglutina a todos los tamborileros y tamborileras de la localidad.

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Fallas

Fallece Carmen Bueso, alma de «Flor» y referente histórico de la indumentaria valenciana

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Fallece Carmen Bueso
Carmen Bueso

La indumentarista que marcó una época deja un legado imborrable en el arte de vestir a las falleras mayores y cortes de honor de València

VALÈNCIA, 29 MARZO 2025 – La indumentaria tradicional valenciana está de luto. Carmen Bueso, conocida por todos como Carmen “Flor”, ha fallecido dejando un vacío imposible de llenar en el corazón de las Fallas. Su nombre ha estado unido durante décadas a la elegancia, la excelencia artesanal y el profundo respeto por la tradición. Con su partida, València pierde a una de las figuras más queridas y relevantes del mundo fallero.

Aunque recientemente se había jubilado tras cerrar su tienda de la calle Conde Altea, su legado sigue vivo en cientos de trajes que continúan desfilando por la ciudad cada mes de marzo. Su marca, “Flor. Carmen Bueso”, fue sinónimo de calidad, estilo y cariño por los detalles.

De una paquetería de barrio a vestir a las falleras mayores de València

El germen de su trayectoria profesional nació en la Paquetería Flor, un pequeño comercio junto al Mercado de Colón gestionado por la familia de su esposo, Manuel Flor. En su acogedora esquina de Conde Salvatierra, Carmen comenzó haciendo composturas y arreglos, hasta que un día decidió ir más allá: empezó a confeccionar trajes a medida con un pequeño equipo en Benimàmet, mucho antes de que el concepto de “tienda de indumentaria fallera” estuviese consolidado.

Su trabajo pronto se hizo conocido entre clientas exigentes del Pla del Remei y la Gran Vía, y su habilidad con el hilo y la aguja la catapultó a lo más alto del sector.

El espolín «Soto» y un momento para la historia

Uno de los momentos más emblemáticos de su carrera llegó en 1999, cuando su sobrina, Lola Flor Bustos, fue proclamada fallera mayor de València del año 2000. Fue Carmen quien la vistió de arriba a abajo, confeccionando con su equipo en Benimàmet el histórico espolín “Soto” de color paja, tejido por Garín. Fue, además, el último traje de exaltación no entregado por el Ayuntamiento, en una época en la que las falleras mayores aún vestían trajes confeccionados por familiares o indumentaristas de confianza.

Ese momento marcó el paso de Carmen Bueso de modista a icono.

Lola Flor

El salto a su tienda en Conde Altea y una clientela de élite fallera

Con el nuevo milenio, Carmen decidió dar un paso más y abrir su propia tienda bajo su nombre: “Flor. Carmen Bueso”. Durante más de dos décadas, este espacio fue referente indiscutible en el sector de la indumentaria valenciana, por donde pasaron falleras mayores como Sara Martín, Lucía Gil, Gloria Martínez, Marta Reglero, Nela Ayora o Inmaculada Asensi, así como decenas de componentes de las cortes de honor.

Incluso fue pionera en diseñar los primeros justillos para la “dansà” en el año 2008, cuando esa prenda no era aún habitual.

La tradición familiar también continuó con las nuevas generaciones: su sobrina nieta, Lola López Flor, hija de la fallera mayor del año 2000, fue componentede la corte de honor infantil de 2024. Un legado que se ha transmitido con orgullo y pasión.

Una jubilación que no pudo disfrutar

En 2024, Carmen bajó la persiana de su tienda con la satisfacción del deber cumplido. Se retiraba para disfrutar de una merecida jubilación, traspasando el negocio y cerrando un capítulo brillante de su vida. Lamentablemente, su fallecimiento prematuro ha impedido que disfrute plenamente de esa nueva etapa.

GALERÍA| La espectacular indumentaria de los hijos de Lola Flor

Reconocimiento en vida: premio Joia del Gremio de Sastres y Modistas

En junio de 2023, Carmen Bueso recibió uno de los galardones más emotivos: el premio Joia del Gremio de Sastres y Modistas de la Comunitat Valenciana, en reconocimiento a una vida entera dedicada al arte textil.

“Nunca hubiera imaginado un final así a mi trayectoria profesional, rodeada de tanta gente que quiero, de personas maravillosas que me he encontrado a lo largo de este camino”, escribió entonces, visiblemente emocionada por el homenaje.

Un legado que se viste, no se olvida

A diferencia de otras disciplinas efímeras de la fiesta, como la pirotecnia o la creación de monumentos falleros, el arte de la indumentaria permanece. Los trajes de valenciana confeccionados por Carmen seguirán vivos en cada desfile, cada exaltación y cada “mascletà”, recordándonos que fue ella quien los hizo posibles.

Cada vez que uno de sus espolines salga del armario, alguien recordará: «Esto es un Flor».

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