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¿Me quiere mi perro? Estas son las señales

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¿Me quiere mi perro? Estas son las señales

La relación que podemos tener con un perro  puede ser profundamente significativa y beneficiosa para ambas partes, proporcionando compañerismo, seguridad, apoyo emocional y alegría compartida a lo largo de sus vidas juntos.

Existe evidencia científica que respalda la relación entre los perros y la liberación de oxitocina en los humanos.

La oxitocina es una hormona conocida como la «hormona del amor» o «hormona del vínculo» debido a su papel en la regulación de las relaciones sociales y afectivas.

Los perros muestran una variedad de señales que indican que te quieren o se sienten cercanos a ti. Algunas de estas señales incluyen:

  1. Cola wagging (movimiento de la cola): Una cola moviéndose rápidamente, especialmente si está en alto, es generalmente una señal de felicidad y emoción.
  2. Lamidas: Los perros pueden lamer tu mano, cara o incluso tus pies como muestra de afecto y para establecer lazos.
  3. Miradas: Si un perro te mira fijamente a los ojos, especialmente si parpadea lentamente, puede ser una señal de cariño y confianza.
  4. Seguirte: Los perros que te siguen a todas partes, incluso cuando no hay razón aparente para ello, muestran un vínculo fuerte contigo.
  5. Agacharse y mostrar el vientre: Cuando un perro se acuesta de espaldas y muestra su vientre, es una señal de que se siente seguro y cómodo a tu alrededor.
  6. Excitación al verte: Si tu perro se emociona mucho cuando llegas a casa, con saltos, ladridos y movimientos juguetones, es una señal clara de que te quiere.
  7. Buscar tu atención: Los perros pueden tratar de llamar tu atención acercándose a ti, trayendo juguetes o incluso sentándose o recostándose cerca de ti.
  8. Lamerte: Algunos perros lamerán tus manos, cara o incluso tus pies para demostrar afecto y cariño.
  9. Jugar contigo: El juego es una forma importante en la que los perros expresan su afecto y fortalecen el vínculo con sus dueños.

Estas son solo algunas de las muchas formas en que los perros pueden mostrar que te quieren.

Es importante observar el comportamiento individual de tu perro y aprender a interpretar sus señales específicas de afecto.

¿No me quiere mi perro?

Sien embargo, cuando un perro no se siente cómodo o no tiene una conexión positiva contigo, es probable que muestre ciertos signos de incomodidad o desinterés. Algunas señales que podrían indicar que un perro no te quiere incluyen:

  1. Evitar el contacto visual: Si un perro evita mirarte directamente a los ojos o desvía la mirada cuando intentas interactuar con él, puede ser una señal de incomodidad o desconfianza.
  2. Alejarse o evitar tu presencia: Si el perro se aleja de ti o busca constantemente evitar estar cerca cuando intentas interactuar, puede ser una señal de que no se siente cómodo contigo.
  3. Gruñidos o ladridos: Los gruñidos o ladridos pueden indicar que el perro se siente amenazado o incómodo en tu presencia.
  4. Postura tensa o rígida: Si el perro muestra una postura corporal rígida, con el cuerpo tenso y las orejas hacia atrás, puede ser una señal de que se siente incómodo o amenazado.
  5. Levantar el labio superior (mostrar los dientes): Este gesto es una señal clara de agresión o incomodidad y puede indicar que el perro está sintiendo estrés o ansiedad.
  6. Evasión activa: Si el perro trata activamente de escapar de ti o de la situación, como moviéndose hacia atrás, es probable que no quiera interactuar contigo.
  7. Rechazo de caricias o contacto físico: Si el perro retrocede, se encoge o muestra señales de incomodidad cuando intentas acariciarlo o tocarlo, puede ser una indicación de que no te quiere cerca.

Es importante respetar los límites del perro y no forzar la interacción si muestra signos de incomodidad o desinterés. En lugar de eso, es recomendable darle espacio y tiempo para que se sienta más cómodo y pueda desarrollar una relación positiva contigo de manera gradual y respetuosa.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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