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Valencia

MICOF: Las farmacias han sido «ninguneadas» por la conselleria de Sanidad durante la pandemia

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El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MICOF), Jaime Giner
Concha Tejerina

València, 25 abr (EFE).- El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Valencia (MICOF), Jaime Giner, asegura que durante la pandemia del coronavirus, las farmacias comunitarias valencianas han sido «ninguneadas» e «infrautilizadas» por la Conselleria de Sanidad.

«Hemos hecho un papel importantísimo porque ha sido el único establecimiento sanitario que ha atendido presencialmente y ha abierto en horario normal. Sin embargo, desde la Administración no se nos han dado medios», lamenta Giner en una entrevista con la Agencia EFE.

Además, asegura que después de los médicos, son el segundo colectivo sanitario en el que se han producido más fallecimientos por covid, y a pesar de eso, denuncia, entre el 15 y el 20 % de farmacéuticos valencianos «aún no ha sido vacunado».

COMUNICACIÓN CON ATENCIÓN PRIMARIA

El presidente del Colegio Oficial más antiguo del mundo, que este año celebra su 580 aniversario, reclama una «comunicación directa» con los centros de salud de Atención Primaria, algo que no ha ocurrido en la pandemia, durante la cual, afirma, los teléfonos de atención ciudadana «estaban colapsados».

Según explica, si esa conexión hubiera existido se podría haber comunicado al centro de salud casos de personas que llegaran a la farmacia con síntomas o solucionar, a través de la receta electrónica, problemas de pacientes a quienes les caducaba el tratamiento o no tenían medicamentos.

«Sin embargo, se nos mandaba a los pacientes para que les adelantáramos la medicación, algo ilegal y por lo que la Conselleria puede sancionar con una multa mínima de 30.000 euros», indica Giner, quien considera que para evitar esas situaciones es fundamental «un canal de comunicación» pero que, denuncia, «aún estamos esperando y no sé cuándo tendremos».

Afirma que impulsar esa comunicación es «voluntad política de la Administración», a la que también se ha pedido muchas veces el acceso a la historia clínica y farmacoterapéutica del paciente para la indicación farmacéutica en síntomas menores.

También recuerda que las farmacias comunitarias se han ofrecido para colaborar en la vacunación contra la covid, en hacer test o cribados, «algo vital para detectar posibles brotes», o para hacer un seguimiento de los casos.

«No podemos hacer más, por lo menos que se nos trate como debe ser, porque hay profesionales que pueden seleccionar al personal que acude a su clínica o cerrarla durante el confinamiento, pero en nuestro caso el acceso es libre y hemos cumplido el horario», señala para añadir: «Aun así no hemos sido considerados profesionales de primera línea».

UN COLECTIVO NINGUNEADO POR SANIDAD

Giner afirma que se sienten «ninguneados» por la Conselleria de Sanidad cuando ellos podrían «solucionar problemas sanitarios y de salud de los pacientes con una agilidad brutal, dejando más tiempo a atención primaria para que pueda atender bien a los pacientes que lo necesitan y ahorrando millones de euros a la Administración».

«Pero no quieren reconocer que la farmacia comunitaria puede aportar mucho al ciudadano e incluso a la sostenibilidad del sistema sanitario», asevera.

Según afirma, «esto es lo que ha ocurrido durante toda la pandemia. En las farmacias hemos vivido con miedo porque había un momento en que la información era muy confusa y entraban, y más aún en la tercera ola, pacientes positivos de covid para recoger medicamentos porque no tenían a nadie para hacerlo».

Durante el confinamiento Sanidad habilitó un servicio a domicilio y aunque desde el Colegio les advirtieron de que no lo cortaran porque seguía siendo necesario, «lo hicieron».

«Durante la tercera ola, nos ha llamado gente a la farmacia porque estaba confinada en casa y no tenía a nadie para ir a recoger los medicamentos», explica para añadir: «Nos saltamos la legalidad» porque la salud del paciente está «antes que cualquier ley».

«Como farmacéuticos a pie de calle hemos tenido que ir solucionando los problemas, a veces infringiendo la ley y a veces improvisando constantemente», confiesa el presidente del MICOF.

«Reconozco que la Conselleria está viviendo una situación muy difícil y está haciendo un papel importante a nivel de sociedad, pero a los profesionales sanitarios del ámbito privado les está yendo fatal», aclara.

MUERTES POR COVID

Según Giner, los profesionales farmacéuticos son el segundo colectivo sanitario, por detrás de los médicos y por delante del personal de Enfermería, que más muertos ha tenido por covid durante la pandemia.

«Es algo que no se está reflejando por la Administración ni se está teniendo en cuenta», denuncia Giner, quien considera que este colectivo debería tener «un trato especial, sobre todo en el tema de vacunación».

«Estamos trabajando mucho y siempre hemos acudido a todo lo que nos han pedido desde la Administración, pero muchas veces nos encontramos con la situación de que no cuentan con los profesionales y eso es un error», critica.

Durante la pandemia, explica, les han «dejado al aire» porque no tenían medidas de protección, se las tenían que «agenciar» ellos, y recuerda que el 3 de marzo de 2020 ya se puso en contacto con la Conselleria de Sanidad para que les coordinara porque veían lo que se les venía encima.

«Lo que hemos echado en falta durante este tiempo es que se nos tratar, hubiera sido muy importante para el ciudadano y para el control de la pandemia, que se nos considerara como sistema sanitario, que es lo que somos», subraya.

PROFESIONALES SIN VACUNAR

Giner asegura que entre un 15 y un 20 % de los profesionales de la farmacia comunitaria está aún sin vacunar porque fueron suprimidos del listado que remitieron a la Consellería de Sanidad.

Se trata de entre 700 u 800 profesionales, tanto menores de 55 años como mayores de 55 o de 65, indica Giner, que añade que este problema también afecta a los colegios de ópticos, podólogos o fisioterapeutas.

«Todos ámbitos privados, cuando en la pública están todos vacunados, y deben estarlo», indica.

Giner ha remitido una carta a Ana Barceló para pedirle una solución porque, asegura, «el Colegio está colapsado de farmacéuticos en primera línea, que están atendiendo presencialmente al ciudadano, y ni se les ha vacunado ni sabe cuándo se le va a vacunar».

Valencia

Ribó coloca el monolito al 15-M en la plaza del Ayuntamiento con todos los partidos en contra

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València, 14 may (EFE).- El alcalde de València, Joan Ribó, ha visitado este viernes en la plaza del Ayuntamiento el monolito en homenaje a los movimientos sociales, especialmente al 15M que este sábado cumple su décimo aniversario, sin ningún miembro de la oposición, que le ha acusado de «sectarismo», ni de su socio de gobierno, el PSPV, que no ha apoyado la iniciativa.

Acompañado de varios concejales de Compromís, Ribó ha visitado la exposición fotográfica temporal que conmemorará el aniversario del 15M ubicada en el centro de la plaza del Ayuntamiento, para después visitar el monolito, colocado esta misma mañana y que seguirá en la plaza de forma permanente.

El alcalde ha mostrado su satisfacción por el panel expositivo y ha recordado que el 15M fue un movimiento social «transversal», que además «tuvo una influencia en la sociedad y en la política valenciana».

Ha explicado que hay informes jurídicos que señalan que «no hay que pasarlo -la iniciativa del panel fotográfico- por la Comisión de Patrimonio».

Ribó ha asegurado que el monolito homenajea a todos los movimientos sociales, «responsables de numerosos avances», entre ellos, las concentraciones para no derribar parte del Cabanyal; en torno al río, para oponerse a que en los años 70 se construyera una autovía que fuera desde el puerto hasta el aeropuerto; o a El Saler, para no construir en el parque natural de l’Albufera.

«València no sería lo que es hoy en día sin los movimientos sociales», ha afirmado Ribó, quien ha explicado que le hubiera gustado que estuvieran representantes de todos los partidos porque «el 15M no fue algo que capitalizó Podemos o Compromís», pero que «cada uno es responsable de sus actos y de sus no actos».

Por su parte, la vicealcaldesa de la ciudad, Sandra Gómez (PSPV-PSOE), ha subrayado en una rueda de prensa que «no le consta» que su formación hubiera sido invitada al acto de presentación.

Ha resaltado que la voluntad del 15M fue la de «abrir la política con una participación de consenso, mayor humildad en cargos políticos y que hubiera una revolución en la que primara la transparencia».

«Veníamos de años de mucho autoritarismo», ha comentado Gómez, quien ha recordado las legislaturas con mayoría absoluta del PP, y ha añadido: «Por eso creemos que las cosas no se han hecho la mejor forma y no ha sido el mejor homenaje posible, ya que nos hubiera gustado que el acto contara con la participación de todos los grupos políticos».

«Ya no en nuestro caso, que estamos en el gobierno, sino como en cualquier placa o cambio de calle, en las que se pasa por todos los trámites, sin excluir y sin sectarismo político», ha afirmado Gómez.

Al respecto, su compañero de partido y concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, ha pedido perdón por «discutir sobre un monolito y no tratar temas más graves en medio de la pandemia».

«Nosotros estamos aquí para atender los problemas reales y no perdernos en escenarios que animan la confrontación en lugar de bajar las pulsaciones», ha manifestado y ha dicho que la colocación del monolito ha tenido «falta de transparencia, una alarmante falta de consenso».

En una intervención posterior a la presentación de Ribó, Sanjuán ha comentado que es «un mal homenaje al 15M» porque pese a reconocerse otros movimientos, estos están en un lugar secundario y ha lamentado que el procedimiento «no se ha ajustado a lo que el 15M propugnaba, ni tampoco a lo que tiene que ser la plaza del Ayuntamiento, porque es de todos los movimientos por igual».

Por ello, ha anunciado que propondrán en el pleno del Ayuntamiento que los grupos políticos aprueben un homenaje «con un texto de consenso con todas la realidades presentes, para que la gente no piense que plaza es de unos y no de otros» y ha lamentado que con este panel expositivo «no se ha buscado el consenso».

Asimismo, ha indicado que era necesario que la colocación de este panel pasara por la Comisión de Patrimonio, situación que Ribó previamente había negado, a lo que Sanjuán ha contestado que «cualquier persona que lea el Plan Especial de Protección de Ciutat Vella puede obtener la respuesta por sí mismo», así como que no sabe de forma oficial cuánto ha costado.

Por su parte, la portavoz popular en el Ayuntamiento, María José Catalá, ha afirmado que Ribó «consuma hoy su sectarismo» y que «ha renunciado» a ser el alcalde de todos los valencianos, al tiempo que ha lamentado su «obsesión» por homenajear a un movimiento «desaparecido, que más bien merece una lápida».

Ha asegurado que Ribó debería «fijar bien sus prioridades» y trabajar para frenar el paro juvenil «en vez de poner monolitos y exposiciones», cuyo gasto ha cifrado en 18.467 euros.

Sobre la posición de los socialistas, la edil popular ha señalado que el PSPV «no pinta nada» en el gobierno municipal y que «una vez más claudica ante el sectarismo de Compromís y de Ribó, que vive anclado en el comunismo y en el pasado».

«Este monolito es ya lo que le faltaba a esta Plaza del Ayuntamiento, en la que el gobierno de Ribó se ha gastado más de 1,2 millones de euros en una reforma provisional», que ha calificado de «chapucera», a la par que la ha tildado de «impropia» para la tercera capital de España.

El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, ha afirmado por su parte que Ribó pretende «silenciar» a la mitad de los valencianos con el texto de su monolito y que este panel «se ha endulzado con otras reivindicaciones, pero se ha olvidado de algunas reivindicaciones populares muy importantes, como la bajada de la Real Senyera cada 9 d’Octubre».

Giner ha preguntado el origen del texto y los criterios con los que se ha contratado al autor, así como ha anunciado que preguntarán por el «carácter político» de la exposición, que carece de informe favorable de Dominio Público, y que junto al monolito han costado, según sus cifras, 16.317 euros.

El portavoz de Vox en el consistorio, Pepe Gosálbez, ha acusado a Ribó de pretender «criminalizar» a la Policía Nacional al mostrar en la exposición a agentes de las fuerzas de seguridad deteniendo y forcejeando con manifestantes.

El 98’34% de la encuestados por Official Press, en contra del monolito 15-M de Ribó

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