Sucesos
Peñíscola: Crónica del rescate más dramático que se recuerda en Castellón
Publicado
hace 5 añosen
Peñíscola, 28 ago (EFE).- El derrumbe de un edificio de apartamentos turísticos en plena campaña estival en Peñíscola ha requerido la mayor movilización de personal de Emergencias que se recuerda en Castellón e incluso se pensó, en los dramáticos momentos iniciales, en pedir la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias.
Según han explicado a EFE desde el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, ni en los incendios forestales de mayores dimensiones se ha llegado a movilizar absolutamente todos los recursos disponibles al mismo tiempo, como sucedió en los primeros instantes del suceso de Peñíscola, a última hora de la tarde del miércoles.
«Además, se trabajó con la presión añadida de saber que había gente sepultada y, después de rescatar a un superviviente, sabíamos que existía la posibilidad de que hubiese más. Había que darlo todo en esa intervención», detallan desde el Consorcio.
Tras las primeras llamadas de alerta se movilizaron tres unidades del parque de bomberos de Benicarló.
«Cuando llegó a la zona el responsable de esas unidades informó de la caída de un edificio entero de tres plantas, con unos 25 apartamentos afectados, y no tenía ninguna información sobre la gente que podía haber atrapada en la zona», detalla Manolo Nicolás, responsable del servicio de información del Consorcio Provincial de Bomberos.
Por este motivo se inició la movilización del mayor dispositivo que se recuerda en la provincia. «Únicamente quedaron en algunos parques los telefonistas», porque «se hizo pensando en que podía haber hasta 40 personas atrapadas; llegaron bomberos de todos los parques de Castellón».
Pese a lo dramático de este suceso y del balance final, con dos fallecidos y un herido grave, la impresión inicial de los bomberos que acudieron al lugar fue de que el problema podía ser mucho mayor.
«Además de las tres dotaciones iniciales (formadas por 12 bomberos), rápidamente acudieron a la zona otras 12 más (unos 45 bomberos), todo de golpe», explica Manolo Nicolás.
Afortunadamente, en menos de media hora los responsables del dispositivo «ya tuvieron plena seguridad de que los atrapados eran muchos menos de los estimados inicialmente».
«Los propios vecinos del edificio afectado, y eso lo tenemos que agradecer, se organizaron para localizarse entre ellos y contarse. Fueron rapidísimos. Ahí ya redujimos la cifra de posibles atrapados a cuatro, que finalmente fueron tres».
La colaboración de los vecinos fue determinante para reducir la «brutal» movilización de los bomberos de Castellón, que se fue reduciendo progresivamente, y también para descartar la idea inicial de activar a la UME, una posibilidad basada en la creencia de que el operativo de rescate iba a afrontar una búsqueda larga.
Al mismo tiempo, llegaron a la zona refuerzos del Consorcio de Bomberos de Valencia y del parque de la ciudad de Castelló.
«Contando los cambios de turno que se han producido, en el derrumbe de Peñíscola han intervenido unos 180 bomberos del Consorcio de Castellón, pero en total, es decir, con los efectivos del SAMU, Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y unidades caninas, seguramente habrán sido más de 350«, detalla Nicolás.
Según explican los especialistas de los bomberos, servicios similares a este se producen varios a lo largo del año, aunque con estas dimensiones no se recuerda ninguno anterior.
«Hemos intervenido en derrumbes de casas, en techos de fábricas y hemos rescatado a atrapados en otras ocasiones. Recordamos un derrumbamiento en un restaurante de Betxí que no estaba abierto al público, en el que quedó sepultado un trabajador, pero ninguna intervención por derrumbe de un edificio prácticamente completo como este caso».
Algunos de los bomberos que han intervenido en Peñíscola forman parte de equipos internacionales de rescate, con experiencia en grandes terremotos, «y tampoco recuerdan nada similar en la Comunitat Valenciana. El de Peñíscola fue un derrumbamiento tipo ‘sandwich’, sin que quedasen huecos, con las dificultades que ello entraña», explica Manolo Nicolás.
Tras haber concluido la parte más intensa del operativo, el personal del Consorcio Provincial de Bomberos ha mantenido una reunión este viernes en la que se ha expresado la satisfacción de los mandos por la respuesta del personal.
«Castellón no es una zona sismológica, como puede ser Alicante, y aunque hacemos simulacros, no estamos acostumbrados a este tipo de intervenciones. La respuesta fue muy buena, incluso la unidad de rescate y salvamento, que no está de guardia física en un punto, acudió al lugar en menos de una hora», agrega Nicolás.
Mientras la mayor parte del personal del Consorcio Provincial trabajaba en el rescate de Peñíscola, otras unidades acudieron a Burriana a sofocar las llamas que calcinaban un edificio de tres alturas y rescataban a dos vecinos, otros atendían un accidente de tráfico con atrapados o rescataban a un ciclista en Benicàssim.
Una vez ha hallado el cuerpo de la última persona que estaba sepultada, ahora deberán ser las compañías aseguradoras las que se hagan cargo de continuar con las labores de desescombro.
En la tarde del jueves ya únicamente quedaron en la «zona cero» del derrumbe tres unidades de bomberos para preparar el dispositivo de acompañamiento a los vecinos de los pisos que quedaron en pie, que han empezado este viernes a acceder a sus viviendas para recoger sus pertenencias más básicas, objetos personales y documentación.
Jordi Ferrer
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Sucesos
El incendio de Tuéjar ya está estabilizado tras arrasar 835 hectáreas: investigan un posible origen humano
Publicado
hace 2 díasen
17 septiembre, 2026
El fuego, que obligó a evacuar a 25 personas y dejó dos bomberos heridos leves, afecta a una zona de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia
El incendio forestal de Tuéjar (Valencia) ya está estabilizado después de una intensa jornada de lucha contra las llamas y de haber afectado a unas 835 hectáreas de superficie forestal. El fuego, declarado el martes por la tarde, obligó a activar el nivel 2 de emergencia y a movilizar a la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante el avance de las llamas hacia el entorno de Benagéber.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat rebajó este miércoles la emergencia a situación 1 del Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF) después de que el operativo consiguiera contener el avance del incendio.
El fuego ha afectado a una zona de gran valor ambiental incluida en la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, un espacio reconocido por la Unesco que se extiende por más de 67.000 hectáreas entre Valencia y Cuenca.
El incendio de Tuéjar apunta a un origen humano
Una de las principales novedades de la investigación es que los agentes del Seprona de la Guardia Civil y el grupo de investigación de la Generalitat han descartado que el fuego se originara por causas naturales.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, explicó que el incendio comenzó en una parcela agrícola y señaló que las investigaciones apuntan al factor humano.
Ahora queda por determinar si ese origen humano responde a una negligencia o a una acción intencionada. El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha señalado este jueves que será la investigación la que permita concretar qué ocurrió.
Por el momento, por tanto, no se ha determinado que el incendio fuera provocado deliberadamente.
835 hectáreas afectadas y un perímetro de 20 kilómetros
El fuego llegó a alcanzar un perímetro aproximado de 20 kilómetros y avanzó con rapidez por una zona de complicada orografía.
Durante las labores de extinción llegaron a trabajar más de 450 efectivos, junto a unos 20 medios aéreos y más de 55 medios terrestres, según el balance ofrecido por la Generalitat.
La prioridad del operativo fue evitar que las llamas cruzaran hacia la otra orilla del embalse de Benagéber, una de las zonas que más preocupó durante la evolución del incendio.
La situación meteorológica también condicionó los trabajos, especialmente por el viento y por las tormentas que afectaron a la Comunitat Valenciana durante la jornada del miércoles.
25 personas fueron evacuadas
El avance del incendio obligó a evacuar preventivamente a unas 25 personas de diferentes puntos próximos al fuego.
Entre los lugares desalojados estuvieron un camping de Tuéjar, la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber, además de algunas granjas de la zona. Parte de las personas fueron realojadas en los municipios de Tuéjar y Benagéber.
Con la evolución favorable del incendio, el número de personas que permanecían desalojadas se redujo posteriormente a siete, mientras que otras pudieron regresar a sus viviendas o instalaciones.
Dos bomberos resultaron heridos
El incendio también dejó dos bomberos forestales heridos leves durante las labores de extinción.
Uno de ellos sufrió quemaduras y fue trasladado al Hospital La Fe de València. El segundo resultó herido tras volcar la autobomba con la que trabajaba y sufrió contusiones.
Posteriormente, el bombero que sufrió las quemaduras recibió el alta médica, mientras que el segundo permanecía ingresado sin que su estado revistiera gravedad.
La lluvia ayuda a estabilizar el incendio
La llegada de las lluvias a la zona durante la noche del miércoles contribuyó a mejorar las condiciones para los equipos de extinción y a frenar la evolución del incendio.
El fuego ya no presenta el mismo avance que durante las primeras horas, aunque el operativo mantiene la vigilancia ante la posibilidad de que puedan producirse rebrotes o puntos calientes.
La carretera CV-390 también ha permanecido afectada por las condiciones de la zona y por los trabajos de emergencia.
Un incendio que deja una importante superficie calcinada
El incendio de Tuéjar deja tras de sí alrededor de 835 hectáreas afectadas y un importante impacto sobre el entorno natural del Alto Turia.
El alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón, ha mostrado su preocupación por los daños sufridos en una zona de gran valor ambiental y ha reclamado una mayor atención a la gestión forestal. Estas declaraciones forman parte del debate abierto tras el incendio sobre la prevención y el mantenimiento de los montes valencianos.
Mientras continúan las labores de vigilancia, la investigación deberá esclarecer ahora cómo se inició exactamente el fuego y si detrás del incendio existe una negligencia o una actuación intencionada.
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