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PSPV y Compromís sumarían mayoría absoluta en las próximas elecciones valencianas, según una encuesta

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Los dardos de Mónica Oltra

VALÈNCIA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) –

El PSPV y Compromís obtendrían la mayoría absoluta, al sumar 33 y 18 escaños, respectivamente, –un total de 51 de los 99 diputados en Les Corts–, en las próximas elecciones autonómicas, de manera que no dependerían del apoyo de Podemos. Los socialistas se sitúan como primera fuerza política, seguidos del PP, Ciudadanos en tercer lugar y Podemos-EUPV en cuarto.

Estos son algunos de los principales resultados de una encuesta de intención de voto realizada por Invest Group para los diarios ‘Levante’ e ‘Información’. El barómetro, que recoge Europa Press, augura que la izquierda puede revalidar el gobierno al frente del Consell de la Generalitat Valenciana. Cabe recordar que actualmente el Ejecutivo autonómico se basa en el llamado ‘Acord del Botànic’, integrado por socialistas y Compromís y con el apoyo externo de Podemos.

De acuerdo a los resultados de la consulta, –realizada entre el 21 y el 28 de septiembre mediante 900 entrevistas– en el bloque de izquierda la mejor parte se la lleva el PSPV, que obtiene una proyección de 33 diputados si se celebraran hoy los comicios autonómicos. Significaría esto que superaría al PP, algo que no sucede en unas elecciones valencianas desde 1991.

En segunda posición en intención de voto aparece el PP, con 22 escaños, pero que caería nueve diputados respecto a los logrados en las últimas elecciones. Le seguiría Ciudadanos, que desbancaría a Compromís como tercera fuerza en el espectro político de la Comunitat Valenciana, al hacerse con 19 puestos en el parlamento, seis más de los que tiene ahora. Podemos, con una posible coalición con Esquerra Unida, es la formación que más sufriría según esta consulta y se quedaría con siete escaños (en la actualidad tiene 13).

El barómetro incluye también información sobre la valoración de la gestión del Consell y de los líderes políticos. En este sentido, el porcentaje de valencianos que califica de buena o muy buena la labor del Gobierno de la Comunitat es del 31 por ciento y supera a quienes la consideran mala o muy mala (el 27%). La diferencia se ha ajustado respecto al año pasado, cuando el 40% la consideraba positiva frente al 32% de negativa.

PUIG, LÍDER MEJOR VALORADO, Y CANTÓ, EL PEOR
Los dos políticos valencianos más conocidos, ambos con un grado de conocimiento superior al 80 por ciento, son el presidente de al Generalitat y secretario general de los socialistas, Ximo Puig, y la vicepresidenta y líder de Compromís, Mónica Oltra. Pero por primera vez, la valoración del jefe del Consell (que ‘aprueba’ con un 5,09) supera a la de la número 2 del Ejecutivo, que baja ligeramente hasta el 5,02. Oltra se mantiene no obstante como la ‘preferida’ entre el electorado más joven de 18 a 24 años.

Junto a ellos, destaca en la lista de más populares el diputado en el Congreso por Cs Toni Cantó, uno de los nombres que suena como candidato a la Generalitat por esta formación. El actor es tan conocido entre los encuestados como Mónica Oltra, aunque aparece como el peor valorado, con la nota más baja: 3,86. La actual síndica del partido naranja en Les Corts, Mari Carmen Sánchez, registró el pasado año en este barómetro un 5,07.

Por lo que respecta a la líder del PP, Isabel Bonig, aumenta su porcentaje de conocimiento –pasa del 51 al 57%– pero empeora su calificación, que queda en un 3,9. El líder menos conocido es el de Podem, Antonio Estañ, con un 16%. Su nota es de un 4,48.

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El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

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vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

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