Síguenos

Cultura

Regala un ninot, la exitosa idea de @MalaltDeFalles

Publicado

en

No hay duda que 2020 ha sido un año muy duro. El mundo de las Fallas y el de las Hogueras ha sufrido en sus carnes el efecto de la pandemia con la suspensión de sus fiestas y con la celebración de las próximas de 2021 en el aire. Pero ni el maldito Covid-19 puede acabar con la creatividad de sus artistas. Resurgiendo de las cenizas, como hacen los monumentos cada año, este gremio se ha reinventado. De esta manera surge la plataforma Regalaunninot.com

Official Press ha hablado con Xavier Serra, más conocido como @MalaltDeFalles, el artífice de esta idea y creador de la web.

La idea surge justo en la pandemia, en mayo. Viendo lo que había pasado con los floristas y su iniciativa de regalar un ramo para que no se perdiera todo el movimiento de la ofrenda y mantener el flujo de ingresos. En ese momento veo que eso es aplicable a los artistas falleros y de hogueras. Siempre han hecho cosas fuera de las fiestas y ahora era un buen momento para que la gente colaborase con ellos comprando una figura o una ilustración o incluso si alguna empresa quería un trabajo así grande en plan de decoración también era una posibilidad.»

Empezó como una campaña de redes, con la etiqueta #regalaunninot y con el paso de los días se pusieron en contacto conmigo dos chicos de Gandia que llevaban una idea similar desde hacía tiempo y vimos que podríamos lanzar una web para centralizar todo lo que eran esas peticiones que llegaban y que la gente no sabía dónde pedir o dónde buscar. Porque al final, aunque nosotros conozcamos a los artistas, si que es cierto que fuera del mundo fallero o de las hogueras, no se tiene tan claro dónde buscar esas cosas. Y de ahí surgió la idea de la página web de regalaunninot.com».

Ha sido todo un éxito. Creo que contamos con más de 200 o 300 encargos en seis meses y me quedo corto con las cifras. Hemos tenido éxito porque ha habido incluso interés de toda España y del extranjero. Dos aviadoras de Vicente Martínez las enviamos a Polonia, y una última a Roma que de hecho nos publicaron una foto super chula de la aviadora junto con el coliseo, y la verdad es que estamos muy contentos de esa foto. Y a nivel empresarial se han hecho cosas muy muy interesantes, por ejemplo en Zaragoza, una empresa de videojuegos, nos pidió unas figuras de los juegos que van a lanzar y los artistas que están con nosotros crearon unas figuras de tres metros que se hicieron en el tiempo récord de tres semanas y que han tenido mucha repercusión. De hecho ahora el Centro Aragonés de Diseño Industrial nos ha pedido un artículo para explicar todo el proceso.»

Estamos muy satisfechos de la acogida que ha tenido por parte de los artistas. Tenemos gente de Alicante, València, Xàtiva, Benicarló, Borriana, Alzira, de todos los puntos de la Comunidad Valenciana. Ahora son 35 y van a sumarse dos más en breve.»

¿Cómo funciona? Si eres fan de un artista determinado puedes entrar en su perfil en la web, y ahí puedes encontrar una serie de productos. Tú puedes directamente encargar un producto que tenga el artista en catálogo o bien puedes hacerle un encargo de algo personalizado. De hecho lo que mejor ha funcionado son los ninots personalizados. Gente que le gusta un ninot de Òscar Villada, de Miriam García, Vicente Domínguez pueden pedirles cosas que ya están hechas o personalizadas. En el caso de gente que viene de fuera y no conoce a los artistas nos piden recomendación y nosotros les atendemos personalmente y les asesoramos a nivel de qué te gustaría, qué idea llevas, cuál es el estilo que te gusta, qué presupuesto tienes, para que se pueda adaptar mejor a unos artístas o a un estilo.»

El precio depende de cada artista que es el que marca lo que cobra y la plataforma lo que hace es preguntarle, si por ejemplo hay un encargo personalizado, en cuánto lo valora y ese es el precio que se le dice al cliente. La plataforma actúa de intermediario entre cliente y artista.»

 

Cultura

Descubre los secretos de Rodrigo Botet, la «plaza de los patos»

Publicado

en

plaza de los patos

A veces recorriendo el callejero de València descubrimos que hay calles que no existen. Lugares que conocemos más por el nombre popular que por el verdadero. Y eso es precisamente lo que le sucede a uno de los rincones más hermosos de la capital del Turia.

¿Cuántas plazas de los patos hay València? Muchas, pero ninguna de ellas recibe oficialmente dicho nombre. Una es la plaza san Vicente Ferrer, justo a medio camino de la calle del Mar, en la que destaca una estatua del santo. Pero hoy hablaremos de «otra» plaza de los patos, la plaza de Rodrigo Botet.

Situadas bajo cuatro plátanos de sombra, embelesando con el rumor de sus surtidores, se encuentran las hijas del Cielo y la Aurora, la fuente de las Tres Gracias con sus atributos musicales, el mirto y la rosa.

La fuente de las representantes de la Gracia, la Belleza y la Fertilidad, hechas de hierro colado, recibieron pronto el sobrenombre por el que se le conoce popularmente al lugar, la de los patos.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Bodas reales, Academia…

Levantada en 1909 en el centro de la misma no fue siempre ese su sitio ya que anteriormente estuvo en la plaza de las Barcas, donde ahora comienza la calle del Pintor Sorolla. Pero este enclave decimonónico guarda siglos de historia ya casi olvidada y borrada por el paso de los años. Nadie que camine por la plaza podría imaginar que allí mismo se celebraron en el S.XV las bodas reales de Alfonso el Magnánimo con María de Castilla.

Porque la que fuera conocida históricamente “Plaza de San Jorge” fue lugar de nobles y reyes. Recibía ese nombre ya que allí se encontraba la puerta principal de la iglesia y el colegio, fundados por los caballeros de la Orden de San Jorge de Alfama y Nuestra Señora de Montesa en el año 1324.

Allí los caballeros del Centenar de la Ploma, quienes tenían la importante misión de custodiar la bandera del Reino en las escaramuzas militares, celebraban ceremonias religiosas en honor a la conocida como Virgen de las Batallas.

Pocos son los que recuerdan que en esa plaza se alzaba el palacio de los Vilaragut, familia noble de linaje próximo a los monarcas valencianos desde Jaime I el Conquistador. El edificio tenía un pasaje secreto que comunicaba directamente con la iglesia de la Orden.

Pero ningún soldado o caballero puede luchar contra el tiempo, y éste fue el culpable del deterioro del palacio de los Vilaragut que vio como se convertiría muchos años más tarde en sede de un banco, del Ateneo mercantil, del Frente de Juventudes y de la Academia Castellano.

En este centro de enseñanza los jóvenes de la década de los años 30 del siglo XX y la posguerra estudiaban el bachillerato para ingresar en la Universidad mientras las chicas aprendían cultura general, mecanografía y taquigrafía para poder ser secretaria de algún empresario o industrial de la época.

Academia Castellano finales los 40. foto: http://academianau.blogspot.com/

Primer hotel de cuatro estrellas

Pero como decíamos, el tiempo pudo con el palacio que fue derruido levantándose en su lugar el primer hotel de cuatro estrellas, el Astoria.

De hecho, a la plaza también se le conoció como la plaza del Astoria. En 1955 se colocó la primera piedra en el solar de la Academia. De los Vilaragut quedó tan solo el rótulo de una calle que va a la plaza.

Y la historia dio paso a otra historias como las que acogió en su interior el lujoso y popular hotel.

Bodas, intelectuales, actores, actrices, famosos, toreros y un largo etcétera dieron vida a las paredes del antiguo Astoria, quien ahora también ha pasado a la historia para acoger otro lujoso hotel, uno de cinco estrellas, el Only You.

Edificio Aznar. Foto: Hugo Román

 

Rodeada de fincas del XIX y comienzos del XX, entre las que destaca la hermosa fachada modernista del edificio Aznar, la historia y los años pasan, pero allí permanece la fuente de los patos .

¿Cuál es su nombre realmente? Su nombre oficial es el de fuente de “las tres ninfas”.

Si buscamos en el callejero o en el navegador la plaza de los patos no lograremos dar con esa plaza, ya que no existe.

Solamente lo hace con ese nombre en el imaginario colectivo. Y a pesar del tiempo todavía se encuentra ahí, en el mismo lugar, con su bella y sonora fuente, aguardando a todo aquel que busque un poco de paz en medio de nuestra viva ciudad.

Continuar leyendo