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‘TikTok tic’: La última consecuencia que afecta a adolescentes de esta red social

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TikTok tic

No es la primera señal de alarma que lanzan sobre la red social TikTok pero sí la más llamativa y es que especialistas en salud mental están observando un preocupante aumento de la aparición de tics nerviosos en adolescentes. Un estudio de varios hospitales pediátricos de Estados Unidos, Canadá, Australia y Reino Unido han encontrado un nexo común en muchos de esos casos: la red social TikTok.

Los tics observados entre estos jóvenes se parecen a los pacientes que sufren el llamado síndrome de Tourette: parpadeos, carraspeos repetitivos, palabras, frases o sonidos involuntarios, movimientos espasmódicos, etc. El origen de la aparición de estos tics sería por imitación, repitiendo los tics que muchos creadores de contenidos de esta red social muestran, en la mayoría de los casos porque les hace gracia, les reporta muchas visualizaciones o para burlarse de las personas que, realmente, padecen el síndrome de Tourette y no controlan estos tics.

Los médicos que han realizado este estudio y que han compartido sus observaciones afirman que estos adolescente no padecen síndrome de Tourette, aunque se le parezca mucho. Estos adolescentes, entre los 10 y los 14 años normalmente, presentan estos tics, estos movimientos que se realizan de manera espasmódica o estos sonidos involuntarios que se repiten. Pero no se les puede calificar de tics adquiridos, porque no cumplen con la evolución en el tiempo que requiere el síndrome de Tourette. Se trata de un trastorno del movimiento funcional. No fingen, sino que estos tics tienen una función piscológica para ellos.

Parece que todo viene de imitar, de manera inconsciente, a los vídeos que consumen en TikTok. En esta red social de pequeños vídeos tan popular entre pre-adolescentes, se puso de moda imitar los tics que suelen sufrir las personas que tienen síndrome de Tourette. De hecho, los hashtag «Tourette» o «síndrome de Tourette» plagan la red social. En estos vídeos, muchos creadores de contenido han encontrado un filón si repiten estos tics y movimientos y sonidos supuestamente involuntarios.

De hecho, muchos afectados por el síndrome de Tourette y asociaciones de pacientes llevan tiempo denunciando estos comportamientos, sobre todo por el estigma social y la burla que supone hacia los que sufren la enfermedad, pero también por el riesgo que puede tener para los que imitan estos tics que finalmente padecerlos. El hashtag «tourette» acumula ya 5.000 millones de visualizaciones.

El riesgo real, según los especialistas, es que muchos de estos niños que consumen estos vídeos tengan un trastorno real no diagnosticado y que les predisponga a sufrir algunas patologías. En estos casos, una imitación de un tic podría llevar a terminar fijándolo en su conducta. A este problema los expertos ya le han puesto hasta nombre: ‘TikTok tic’ y se está dando en todos los países. También en el nuestro: solo en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona se han diagnosticado 10 casos desde el inicio de la pandemia (algo insólito).

El estrés y la presión derivada de la pandemia del coronavirus, unido a la dificultad del diagnóstico precoz por la saturación de los servicios sanitarios, ha hecho aumentar los casos del propio síndrome de Tourette y el de estos otros casos de ‘tics funcionales’. La propia red social TikTok no produce este trastorno, pero su uso viendo este tipo de vídeos sí que ha podido llegar a inducirlo. Los profesionales sanitarios inciden en la necesidad de que los adolescentes sepan qué tipo de contenido están viendo y conozcan sus riesgos, así como la importancia de una supervisión por parte de los adultos.

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‘Blue Monday’: ¿por qué hoy es el día más triste del año?

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Cada mes de enero, una fecha concreta se repite en titulares, conversaciones y redes sociales: el Blue Monday, conocido popularmente como el día más triste del año. Pero ¿qué hay de cierto detrás de este concepto?, ¿por qué siempre cae en enero? y, sobre todo, ¿tiene base científica o es solo una etiqueta que se ha popularizado con el tiempo?

Qué es el Blue Monday y cuándo se celebra

El Blue Monday se sitúa tradicionalmente en el tercer lunes de enero. En 2026, como ocurre la mayoría de los años, vuelve a coincidir con una jornada laboral marcada por el frío, la rutina y el regreso definitivo a la normalidad tras la Navidad.

La idea central es que este lunes reúne una serie de factores emocionales, económicos y psicológicos que influyen negativamente en el estado de ánimo de muchas personas.

El origen del término Blue Monday

El concepto de Blue Monday nació en 2005, cuando un psicólogo británico, Cliff Arnall, elaboró una supuesta fórmula matemática que pretendía calcular el día más deprimente del año. En ella se combinaban variables como:

  • El clima frío y la falta de horas de luz

  • El estado de las finanzas tras los gastos navideños

  • El abandono de los propósitos de Año Nuevo

  • La motivación baja

  • La distancia hasta las próximas vacaciones

La ecuación se popularizó rápidamente en medios de comunicación y campañas publicitarias, especialmente vinculadas al sector turístico. Con el paso de los años, el término se consolidó en el imaginario colectivo, aunque la comunidad científica nunca ha validado esa fórmula.

¿Existe realmente el día más triste del año?

Desde el punto de vista científico, no existe evidencia sólida que permita afirmar que un día concreto sea objetivamente el más triste del año para toda la población. Las emociones humanas son complejas y dependen de múltiples factores personales, sociales y contextuales.

Sin embargo, los expertos sí coinciden en que enero es un mes especialmente sensible a nivel emocional, y el tercer lunes puede actuar como un símbolo de ese estado generalizado.

Por qué enero influye en el estado de ánimo

Aunque el Blue Monday no tenga base científica estricta, hay razones reales por las que muchas personas se sienten más bajas de ánimo en estas fechas.

El impacto del clima y la falta de luz

Enero es uno de los meses con menos horas de luz solar, especialmente en el hemisferio norte. Esta reducción de luz afecta a la producción de serotonina, el neurotransmisor relacionado con el bienestar, y puede alterar los ritmos circadianos.

En algunas personas, esta situación se traduce en cansancio, apatía o incluso en el llamado trastorno afectivo estacional.

El efecto psicológico del fin de la Navidad

Las fiestas navideñas suelen estar asociadas a descanso, encuentros sociales y ruptura de la rutina. Cuando terminan, llega un periodo de contraste:

  • Regreso al trabajo

  • Fin de las celebraciones

  • Sensación de monotonía

Ese cambio brusco puede generar una sensación de vacío o desmotivación.

La cuesta de enero y la presión económica

Uno de los factores más citados del Blue Monday es la situación financiera. Tras los gastos de diciembre, muchas personas afrontan enero con presupuestos ajustados, pagos pendientes y una mayor preocupación económica.

El estrés financiero es un elemento clave en el estado emocional y contribuye a la percepción negativa de este periodo.

El abandono de los propósitos de Año Nuevo

Enero suele empezar cargado de objetivos: hacer más deporte, comer mejor, ahorrar, cambiar hábitos. A mitad de mes, muchas personas ya han abandonado algunos de esos propósitos, lo que puede generar frustración, culpa o sensación de fracaso.

El papel del marketing en el Blue Monday

Es importante entender que el Blue Monday ha sido amplificado por campañas publicitarias durante años. Viajes, ocio, bienestar y consumo han utilizado este día como una excusa para lanzar mensajes de “necesitas un cambio” o “te mereces un premio”.

Esto no invalida que algunas personas se sientan peor en enero, pero sí explica por qué el término ha ganado tanta visibilidad mediática.

Cómo afrontar el Blue Monday y el bajón de enero

Aunque no sea “el día más triste del año” para todos, sí puede ser una buena oportunidad para prestar atención al bienestar emocional.

Algunas recomendaciones sencillas:

  • Aprovechar al máximo las horas de luz natural

  • Mantener rutinas de sueño regulares

  • Marcar objetivos realistas y alcanzables

  • Realizar actividad física, aunque sea moderada

  • Hablar de cómo nos sentimos con personas de confianza

  • No exigirse estar bien todo el tiempo

Cuándo preocuparse y pedir ayuda

Sentirse más cansado o desmotivado en enero es habitual. Sin embargo, si el estado de ánimo bajo se prolonga durante semanas, afecta al trabajo, a las relaciones o a la vida diaria, es importante consultar con un profesional de la salud.

El Blue Monday puede ser solo una etiqueta, pero la salud mental es real y merece atención durante todo el año.

Un día simbólico que invita a reflexionar

En definitiva, el Blue Monday no es una fecha científicamente demostrada, pero sí se ha convertido en un símbolo del bajón emocional de enero. Más allá del titular, puede servir como recordatorio para cuidarnos, ajustar expectativas y entender que el inicio del año no siempre tiene que ser perfecto.

Porque sentirse así no es un fracaso: es humano.

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