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El peligro de los trastornos de la conducta alimentaria: cómo curarlos

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trastornos de la conducta alimentaria
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Los trastornos de la conducta alimentaria se han convertido en un grave problema para muchas personas. Para ello hablamos con Ana Gómez Peña, psicóloga General Sanitaria, especializada en TCA y población infantojuvenil, perteneciente al equipo de Instituto Psicológico Cláritas.

¿En qué consiste un trastorno de la conducta alimentaria?

Los trastornos de la conducta alimentaria son alteraciones desadaptativas de la conducta alimentaria y con el propio cuerpo de forma persistente. Pero los TCA van mucho más allá, estos síntomas son solo la punta del iceberg. Los trastornos de la conducta alimentaria vienen acompañados de otras alteraciones psicológicas como autoexigencia excesiva o perfeccionismo, dificultades en las habilidades sociales, traumas sin procesar o incluso incapacidades para gestionar conflictos o problemas.

¿Cuáles son los TCA más comunes?

Los trastornos de la conducta alimentaria más comunes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón. Aunque, en la última década creo que también es relevante comentar la ortorexia y la vigorexia ya que ha crecido exponencialmente los casos. Aunque existan distintos nombres que ayudan a estandarizar este tipo de trastornos, la realidad es que luego nadie tiene una anorexia pura, sino que es más frecuente que a lo largo de la vida del paciente los síntomas varíen y pase por ejemplo de una bulimia a una anorexia. Es por ello que siempre hablo de trastornos de la conducta alimentaria especificando en que polo se encuentra, en un polo más restrictivo, purgativo o de atracón.

¿A qué edad empiezan a manifestarse? ¿es una enfermedad relacionada con la adolescencia?

Los trastornos de la conducta alimentaria, por lo general, empiezan junto a la pubertad y por lo tanto al inicio de la adolescencia, aunque ahora mismo cada vez nos encontramos gente más joven. Antes la mayoría de los inicios los encontrábamos en la secundaria y ahora los encontramos en la primaria.  Pese a ello, es necesario recordar que cada caso es único y también se pueden dar en la primera adultez en torno a los veinte años. El principal problema de los TCA, es que son trastornos que se enquistan y si no se trabajan pueden mantenerse durante periodos de tiempo muy largos. No es extraño encontrarse pacientes que llevan 30 años padeciendo este trastorno y que de alguna forma el trastorno es parte de la personalidad de estas personas.

¿Existe alguna causa para desarrollar TCA?

Existen varios factores de riesgo que predisponen a desarrollar un TCA al igual que hay factores que ayudan a que se precipiten y que se mantengan. Hemos de entender que el desarrollo de los TCA es la combinación de distintos factores.

  • Factores predisponentes: Encontramos factores de uno mismo como una personalidad perfeccionista, baja autoestima, baja tolerancia a la frustración e impulsividad. Por otra parte, la familia juega un papel muy importante, existe más relación en los TCA en familias muy protectoras con grandes expectativas en sus hijos, o en las que se le da especial relevancia al cuerpo y al deporte. Pero también se puede dar en familiares con adicciones o negligentes con sus hijos.
  • Factores precipitantes: Criticas respecto al cuerpo, enfermedad que adelgace o haga que suba rápido de peso, separaciones o pérdidas, cambios corporales adolescentes e inicio de dietas.
  • Factores de mantenimiento: El aislamiento social, las conductas purgativas, hacer comparaciones en mi propio cuerpo, la obsesión por la báscula y las dietas y muchas otras conductas desadaptativas son factores que van a mantener el trastorno por la conducta alimentaria.

¿Cómo sabemos que estamos ante un inicio de un TCA?

Por un lado, si está en el polo más restrictivo encontraremos señales relacionadas con la autodisciplina, cambios bruscos a la hora de comer, organizan su tiempo en torno al estudio, ejercicio y la comida. Empiezan a controlar que se come en casa o incluso empieza a encargarse de la alimentación de hermanos o de los propios padres, argumentando conocimientos en nutrición. Cuando más claro va a ser es cuando se dé una pérdida de peso notable.

Por otro lado, en el polo del atracón o de la purga, es un poco más difícil detectarlo ya que el peso tiende a mantenerse o a subirse. Es frecuente ver que desaparecen justo después de comer, o incluso que se saltan comidas y luego hay picoteos entre horas. Largos periodos en el baño después de comer a la par que pueden descubrirse laxantes. Comentarios negativos sobre su cuerpo y el deseo de cambiarlo, a través de dietas y por lo general apuntándose al gimnasio. En casa se puede notar que se acaban rápido ciertos tipos de alimentos, o encontramos varios envoltorios de comida en su cuarto.

Hay algunas veces que pueden pasar por comportamientos normales de la edad, pero siempre que se observe algún cambio brusco puede ser un buen momento para preguntar que esta sucediendo y si necesita ayuda con algo.

¿Existe relación (comorbilidad) con otros trastornos mentales?

La comorbilidad entre el TCA y otros trastornos suele ser bastante frecuente. Puede ir desde trastornos de la personalidad, a trastornos asociados con la ansiedad, depresión o abuso y dependencia de sustancia. También es frecuente encontrarnos conductas autolíticas (aunque en sí las purgas ya son conductas autolíticas) e intentos de suicidio. Por último, puede existir cierta relación con trastornos orgánicos como la diabetes mellitus o el SIBO.

Justo la vuelta de verano es una época en las que los casos repuntan ¿Por qué se da esta situación?

Empezar el verano puede ser un momento de mucho estrés para estos pacientes en primer lugar por la exposición al cuerpo que encontramos. Esto provoca que las personas estén observando todo el tiempo su cuerpo y comparándolo con el de los demás. Por otra parte, el hecho de que llegue el verano está directamente asociado a la terrible “operación bikini”. Este momento precipita muchos TCA y para aquellos pacientes que se están recuperando pueden tener la tendencia en recaer en viejas costumbres. Por último, los horarios y el tipo de comida que se consume en verano y en concreto en las vacaciones varía mucho más, por lo que muchos pacientes pueden tener sensación de pérdida de control.

¿Cómo se debe tratar esta enfermedad?

Los TCA al ser multifactoriales, se deben trata desde distintos aspectos, por un lado, el tratamiento psicológico acompañado por un nutricionista para trabajar tantas distorsiones cognitivas junto con mitos en torno a la comida. Por otro lado, el seguimiento médico es indispensable pues pueden existir carencias orgánicas. Por último, en estos trastornos puede ser muy importante pertenecer a grupos de intervención y en el caso de los padres a grupos de apoyo.

¿Consejos para la familia?

En primer lugar, siempre pedirles que intenten mantener la calma y escuchar a la persona que esta sufriendo, sin enfadarse, puesto que si eso pasa es posible que deje de contar las cosas y es lo peor que puede pasar.

Ofrecerle desde el primer minuto ayuda en lo que necesite y aunque no compartamos u entendamos por lo que esta pasando simplemente escucharle y ofrecer todo lo que este en nuestra mano. Sobre todo, al inicio se exige mucho de las familias para que ayuden a la persona a alimentarse y a parar las obsesiones por lo que es importante que tengan paciencia y aprendan a gestionar bien sus emociones.

Buscar ayuda psicológica ayudara a aprender a gestionar cada una de las etapas por las que vamos a pasar.

Instituto Psicológico Cláritas

El Instituto Psicológico Cláritas ofrece un servicio integral de tratamientos psicológicos, a través de un equipo de profesionales cualificados, supervisados y en continua formación. Para adultos, niños, jóvenes, parejas y familias. En clínica, on-line y a domicilio.

 

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Los peligros de la obsesión por una persona

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obsesión por una persona
Obsesión por una persona-PIXABAY

La línea entre la obsesión y el amor puede ser difícil de discernir. Mientras que el amor genuino es una fuerza positiva que nutre y enriquece las relaciones, la obsesión por una persona puede ser destructiva y consumir la vida de quien lo padece. En este artículo, exploraremos cómo diferenciar la obsesión del amor, identificar sus síntomas y recibir consejos de psicólogos sobre cómo manejar esta delicada situación.

¿Qué es la Obsesión por una Persona?:

Se manifiesta cuando una persona desarrolla pensamientos intrusivos y compulsivos sobre alguien, lo que lleva a comportamientos y emociones intensas y desproporcionadas. A diferencia del amor saludable, esta puede provocar ansiedad, angustia y comportamientos perjudiciales para uno mismo y para la relación.

Diferencias entre la Obsesión y el Amor:

  1. Libre de Posesividad: El amor genuino respeta la libertad y la individualidad de la otra persona, mientras que la obsesión tiende a ser posesiva y controladora.
  2. Bienestar Mutuo: En una relación de amor saludable, ambas partes se preocupan por el bienestar del otro y buscan su felicidad. Cuando se está obsesionado, la preocupación es egoísta y centrada en la propia gratificación.
  3. Autonomía Emocional: El amor permite que cada individuo mantenga su autonomía emocional, mientras que la obsesión puede llevar a una dependencia emocional poco saludable.
  4. Equilibrio y Respeto: En el amor, existe un equilibrio saludable entre dar y recibir, mientras que los obsesivos pueden inclinarse hacia un enfoque unilateral y desequilibrado.

Síntomas:

  1. Pensamientos Intrusivos: La persona obsesionada experimenta pensamientos recurrentes y persistentes sobre la persona objeto de su fijación.
  2. Comportamientos Compulsivos: Esto puede incluir stalkeo en redes sociales, seguimiento constante de la persona o incluso acoso.
  3. Negación de la Realidad: La persona obsesionada puede negar signos de rechazo o falta de interés por parte de la persona objeto de su obsesión.
  4. Angustia y Ansiedad: Puede causar angustia significativa, ansiedad y depresión.

Consejos de los Psicólogos:

Para obtener una perspectiva profesional sobre este tema, hemos consultado a varios psicólogos:

  1. Dra. Laura Sánchez, Psicóloga Clínica: «Es importante diferenciar entre el amor saludable y la obsesión. El amor genuino se basa en el respeto mutuo y la aceptación, mientras que la obsesión puede ser destructiva y dañina para ambas partes».
  2. Dr. Juan Martínez, Terapeuta de Parejas: «Si sospechas que estás obsesionado con alguien, es crucial buscar ayuda profesional. A través de la terapia, puedes explorar las raíces de tu obsesión y aprender estrategias para manejar tus emociones de manera más saludable».
  3. Dra. Elena Gómez, Psicoterapeuta: «La obsesión por una persona puede ser un signo de necesidades emocionales no satisfechas o problemas de autoestima. Trabajar en el autocuidado y el desarrollo personal puede ayudar a reducir la intensidad de la obsesión y fomentar relaciones más equilibradas».

En conclusión, la obsesión por una persona puede tener consecuencias negativas en la vida de uno y en sus relaciones. Es crucial aprender a reconocer los signos de la obsesión y buscar ayuda si es necesario. Con el apoyo adecuado, uno puede aprender a cultivar relaciones saludables y amorosas basadas en el respeto mutuo y el bienestar emocional.

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