Síguenos

Otros Temas

Una jueza se niega a inscribir a una niña como ‘Hazia’, que significa semen en euskera

Publicado

en

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Hazia, una bebé nacida en Vitoria, será Zía por decisión judicial. La pequeña llevaba dos semanas a la espera de tener un nombre propio. La jueza responsable del registro se ha negado a inscribirla como Hazia, el nombre escogido por sus padres.

La magistrada se ha negado a inscribir a una niña recién nacida con el nombre elegido por sus padres, según avanza la prensa vasca, que asegura que la magistrada insiste en que pondrá un nombre «elegido por ella» a la menor si sus padres no buscan otra alternativa.

El nombre que los progenitores han elegido para la niña es Hazia, que en euskera significa «semilla», pero también «esperma» o «semen». Y finalmente ha sido la jueza la que ha puesto el nombre a la recién nacida

Puede significar ‘semen’

Según la principal acepción del diccionario, Hazia significa semilla en euskera, un nombre que, después de mucho buscar, había convencido a los padres de la criatura. En otra de las acepciones, sin embargo, Hazia significa semen. Los familiares de la pequeña creen que esta es la razón por la que la jueza se niega a inscribirla con este nombre. Oficialmente, explica la abuela de la niña, “nos dice que no la registra como Hazia porque es un sustantivo y no hay constancia de que nadie se haya inscrito antes con ese nombre”.

«Tiene muchas definiciones: criar, cuidar, crecer… Hazia en sí es ‘semilla’. Una semilla es un germen, y el semen es una semilla», reconoce finalmente. «Sí, pero en ningún momento pensamos que esto pueda ser peyorativo para la niña, ni que vaya en detrimento», continúa.

Ante la insistencia de los padres, la jueza les propuso que llamaran a la niña Semilla, en castellano, “algo a los que nos negamos”, remarca la abuela.

La jueza elige el nombre

Tras diez días, la jueza ha decidido inscribirla definitivamente como Zía, una derivación de “semilla” tomada del latín, según les ha comunicado a los familiares en un escrito.

“Es increíble- se sorprende la abuela- porque el significado del nombre es el mismo y parten de la misma raíz, pero la niña es Hazia, no Zia”.

La inscripción en el registro permitirá que los padres puedan ya iniciar distintos trámites administrativos que estaban parados al no poder identificar, hasta ahora, a la pequeña. Pero Zía seguirá siendo en su casa Hazia y la familia seguirá batallando por el reconocimiento oficial del nombre.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo