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Salud y Bienestar

Vicente Larraga (CSIC): «No hay carrera por las vacunas; ha ganado Pfizer»

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EFE/Pedro Puente Hoyos/Archivo

Madrid, 18 mar (EFE).- El investigador Vicente Larraga, que dirige uno de los grupos españoles que busca una vacuna contra la covid-19, ha aseverado hoy que no hay ya una carrera por encontrar una vacuna contra la enfermedad que causa el coronavirus SARS-CoV-2; «ha ganado Pfizer».

Larraga ha insistido sin embargo en la utilidad y en la necesidad de contar con un amplio abanico de vacunas, y en ese sentido y aunque tarden todavía en llegar, también la utilidad y el provecho de las que se están desarrollando en España.

El investigador busca junto a su equipo una vacuna contra la covid-19 que utiliza un antígeno del coronavirus para estimular la inmunidad, con un procedimiento que ya ha sido probado en una vacuna anterior -para la leishmaniasis canina- y que consiste en colocar el gen del antígeno en un «vehículo» sintético de ADN que pueda ser introducido en el organismo del paciente e inducir la protección frente a la infección.

Vicente Larraga ha intervenido hoy en la presentación del informe «La Ciencia y la Tecnología en España. Cómo reconstruir el sistema de I+D+i tras la pandemia» de la Fundación Alternativas, un trabajo que ha coordinado junto al investigador Mariano Barbacid.

Durante el debate, Larraga ha explicado que diez grupos de investigadores (tres de ellos pertenecientes al Consejo Superior de Investigaciones Científicas) continúan trabajando en España para encontrar una vacuna contra la covid y que todos ellos están ya concluyendo las fases pre-clínicas de la investigación.

Pero ha observado que pueden registrarse todavía fallos que retrasen esos desarrollos y se ha referido en ese sentido a los que tuvo la multinacional Johnson&Johnson.

Larraga ha cifrado en unos sesenta los investigadores que en España están investigando este tipo de vacunas y en 6.000 los que lo hacen para esa empresa farmacéutica con unos 6.000 millones de euros anuales; «y se equivocaron, y tuvieron que volver para atrás».

Pero ese error, que ha provocado que lleguen más tarde al mercado que otras vacunas como las de Pfizer o la de Moderna, ha llevado a esa empresa a ofrecer «algo distinto», ha explicado Larraga, y ha observado que van a ser los primeros en ofrecer una monodosis.

Según el investigador, los grupos españoles tendrán disponibles sus vacunas al finales del presente año o principio de 2021, y ha aseverado que esto «no es demasiado grave».

«No hay carrera, la carrera ya la ha ganado Pfizer», ha manifestado el investigador, pero ha insistido en la utilidad e importancia de que haya en el mercado una docena de vacunas eficaces y seguras y de que los usuarios elijan las que quieran; «las que quieran o las que ofrezcan algo diferente».

Johnson ofrecerá la primera vacuna monodosis «y nosotros intentaremos ofrecer una que se pueda distribuir a temperatura ambiente y que se aplique con parches y no con un pinchazo» ha explicado Vicente Larraga.

Y ha insistido en que «no pasa nada» porque España vaya con un retraso de seis o meses o un año porque a su juicio ese mercado va a durar al menos tres años más, y porque estos desarrollos de vacunas hechos en España van a elevar la apreciación tecnológica exterior del país.

Vicente Larraga ha valorado además la «doble seguridad» que le da a España disponer de sus propias vacunas, ya que va a necesitar para proteger a toda la población aproximadamente 100 millones de dosis, algo que es «perfectamente factible» con las fábricas que ya hay en España sin necesidad de depender de otros países o empresas.

Además, disponer de un número mayor de dosis de las que necesita el país permitirá a España tener una «acción exterior estratégica» para poder enviar vacunas a terceros países.

El investigador ha subrayado que la pandemia «se va a acabar; y lo va a hacer más antes que después», y ha augurado que después del verano la incidencia del virus será ya muy reducida y que al final del año estarán en niveles «mínimos» y ya muy controlables.

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Salud y Bienestar

Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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