Expedientan a una Guardia Civil por ir a ponerse una compresa durante un control de vigilancia

Lo más curioso es que todo sucedió el día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cuando una agente de la Guardia Civil tuvo que ausentarse de su puesto para ir a ponerse una compresa puesto que, durante el ejercicio de su labor, le había bajado de forma repentina la regla, por lo que tuvo que ir, de forma improvisada, a cambiarse para no ensuciar ni el uniforme ni el coche patrulla, además por razones de higiene personal. El baño se encontraba a apenas 300 metros de distancia de una zona portuaria en la que realizaban, además, labores genéricas de vigilancia

Este hecho ha motivado que se le abra un expediente, ya que el teniente que la acompañaba en el servicio, además de censurarle su actitud de abandonar el puesto sin su permiso, supuso días después que le elevara un expediente disciplinario por una ‘falta leve’, que puede estar castgada con hasta dos días de suspensión de empleo y sueldo. Así lo relata su defensa según información que recoge el diario El País.

La Guardia Civil quiso elevar una queja al capitán por dos ocasiones, y en la segunda éste le remitió a su superior inmediato, el teniente al que pretendía denunciar. Al final, días después, el teniente supo de boca de la agente que lo iba a denunciar ante sus superiores por acoso laboral. Y dos días después de la reunión entre ambos, el teniente denunció a la agente por haber abandonado el puesto sin el permiso correspondiente.