La tierna historia sobre la reproducción asistida que conmueve a las redes sociales

Ser madre es el sueño de muchas mujeres. La gran mayoría pueden conseguirlo de manera natural, pero sin embargo, cuando el ansiado bebé no llega, el sueño se torna en un reto en el que a día de hoy, y gracias a los avances científicos, se puede lograr con las diversas técnicas que hay para ello.

Es por ello, que cuando una mujer, tras intentarlo de manera natural recurre a clínicas como IVI, pionera y referente en técnicas de reproducción asistida, y logra gestar al bebé, ese sueño e ilusión se incrementan.

Es el caso de una paciente italiana, tratada y embarazada en IVI Valencia, quien tras vivir la experiencia a manos del profesor Antonio Pellicer, ha elaborado una tierna fábula en el que narra de manera dulce y delicada todo el proceso. Historia que como ella misma desvela contará en breve a su pequeña niña…a la que llamará Federica.

Esta paciente ha querido contar esta bonita historia en redes sociales donde se ha convertido rápidamente en viral, siendo especialmente compartida por otras mujeres que están o han pasado por esa situación, alabando la sensibilidad con que narra el proceso, gracias al cual, cumplirá su sueño de ser madre.

“El famoso mago de Valencia”

“Érase una vez en Valencia la ciudad del Arte y de la Ciencia un castillo mágico llamado IVI. El castillo era azul y blanco y todas las mujeres que querían ser mamá iban allí para realizar su sueño. Muchachas de todo el mundo cogían el avión y volando sobre las nubes imaginaban la carita, los ojos y los pequeños pies de su bebé. Un día mamá Francisca y papá Marco fueron a la consulta del famosísimo Mago conocido en todo el mundo el doctor Antonio que con una gran sonrisa les dijo” vas a ser mamá Francisca y yo te ayudaré quédate tranquila, dentro de unos días tu hada madrina de nombre Marina te mandará una receta médica es mágica”

“Mágica” suspiró mamá Francisca “La preparé yo mismo con la ayuda de mis amigos médicos y biólogos” le dijo el doctor Antonio. Mamá Francisca le dio un fuerte abrazo y lo saludó.

Pasaron muchos días y Francisca pensaba en las palabras que le había dicho el doctor Antonio, cuando de repente el teléfono sonó y Francisca sobresaltó.

Una voz dulce y suave se presentó:” Soy Marina no soy una reina solo soy tu hada madrina, Mago Antonio me llamó y de ti me habló tu problema me contó y su receta me mandó él de ti no se olvidó”

“¿Qué debo hacer ahora?” preguntó mamá Francisca “Los mensajeros del Castillo están viajando por el mundo para entregar a todas las damas la prescripción mágica.

No te olvides mamá Francisca nadie puede leer la fórmula extraordinaria es secreta.
Y ahora cierra los ojos y repite conmigo “recetilla extraordinaria que no eres culinaria pero solo embrionaria ¿dime si a caso es verdad que beneficios me darás”?

De repente, algo raro pasó y Francisca entró en trance y le pareció ver la cara familiar del doctor Antonio que le dijo “este es tu pequeño óvulo.

Francisca se sintió inmensamente feliz si el Doctor Antonio estaba a su lado algo fantástico estaba a punto de pasar. Pero solo fue un instante casi una visión sobrenatural.

Francisca no había soñado la profunda voz del Doctor Antonio seguía oyéndola cada momento ahora solo debía esperar el gran día”

Un caluroso día de verano Marina el hada madrina llamó a Francisca y le dijo que ya debía coger el avión y partir para Valencia. Papá Marco y Mamá Francisca estaban tan emocionados que prepararon los equipajes rápidamente.
Cuando el avión aterrizó el Mago Antonio estaba allí con la misma sonrisa de siempre y mirando a Francisca a los ojos le dijo” tengo una sorpresa, venid conmigo”.Viajaron en una limosina blanca Mamá Francisca soñaba con los ojos abiertos mirando la famosísima Valencia que tenia algo especial, se sentía la magia”

El Castillo del Mago Antonio apareció de improviso Francisca se quedó sin palabras el Palacio era imponente y majestuoso, el Mago les dijo: os lo enseñaré aquí hacemos hechizos y encantamientos. Cuando entraron Francisca vio que todos los ayudantes del Mago llevaban uniformes de diferentes colores, era un lugar lleno de vida y de esperanza. Visitaron el laboratorio de los ovulillos donados y aquí mientras papá Marco y mamá Francisca observaban admirados el Mago empezó a hablar: chicas buenas y generosas donan sus óvulos para ayudar a todas las muchachas del mundo que quieren ser mamá. Francisca empezó a mirar un pequeñísimo ovulo que tenía sus ojos y su carita gorda y sin darse cuenta empezó a hablar “Ovulillo de mi sueño que ahora eres tan pequeño solita no puedo estar y tú no me dejar. En mi vientre crece y come que mi niña tú serás y con mamá siempre estarás”

Cuando Francisca abrió los ojos el Mago Antonio que le estaba sonriendo y le dijo “ Francisca este es el mismo ovulillo que había elegido para ti, falta poco solo debemos hacer un pequeño encantamiento y piensa que dentro de unas semanas te vas a quedar embarazada”.

Mamá Francisca le preguntó “Mago Antonio estará conmigo aquel día”?
“De verdad me encantaría pero no puedo dejar de hacer magia y con mis brujería a otras chicas ayudaría. Si pensativa estarás de mis palabras no te olvidarás”

Aquel día fue la última vez que mamá Francisca vio al Mago Antonio nunca lo habría olvidado en su vida.
Pasaron unos días y una tarde de verano inolvidable Papá Marco y Mamá Francisca fueron al Castillo, Marina su hada madrina estaba allí la tranquilizó mucho.

Ella les entregó dos delantales verdes que mama Francisca y papa Marco se pusieron luego Marina les acompañó a la puerta del laboratorio mágico de los ovulillos y les saludó con un abrazo.

Papá Marco mientras apretaba muy fuerte la mano de mama Francisca abrió la puerta y una voz tranquila se presentó “soy Sergio Cabanillas y mi luz siempre brilla un encantamiento haré con las palabras que el Mago Antonio me enseñé. Cierre los ojos y repite conmigo mamá seré y mi pequeñita tendré”

Cuando Mamá Francisca abrió los ojos una televisión en color mostraba su ovulillo mágico que estaba durmiendo feliz en el vientre de mama Francisca…el milagro de la vida había empezado”.