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Valencia

La Comunitat Valenciana, la que más alcohol bebe; Extremadura, donde más tabaco y cannabis se fuma

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Adicciones en España
Imagen de archivo de varios jóvenes en una fiesta con alcohol. EFE/ Almudena Álvarez

Madrid, 6 dic (EFE).- La población de la Comunitat Valenciana es la que antes empieza y la que más alcohol ingiere de toda España, seguida de la de Aragón y Asturias, mientras que Extremadura es, con diferencia, la comunidad que más fumadores habituales de tabaco y consumidores de cannabis tiene, este es el resumen del mapa de adicciones en España.

Así se desprende de la Encuesta sobre Alcohol y Otras Drogas en España (Edades 2024) que esta semana ha presentado la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, y que mantiene el alcohol, el tabaco y el cannabis como las tres sustancias psicoactivas preferidas por los españoles.

La mayor radiografía de la evolución del consumo de drogas en nuestro país apenas revela cambios en el caso del alcohol, que sigue ocupando el primer lugar con una prevalencia estable, pero sí en el de tabaco, que ha caído a su mínimo en 30 años, mientras que el de cannabis es el único consumo que ha aumentado.

Existen notables diferencias por sexos -ellos presentan cifras más altas en todas las sustancias analizadas en este estudio, salvo los hipnosedantes- pero también por comunidades.

 

Castilla y León, líder en borracheras

Tres cuartas partes de la población de 15 a 64 años (76,5 %) ha bebido en el último año, el 63,5 % en los últimos 30 días y el 10,5 % lo ha hecho diariamente.

El primer contacto con el alcohol se produce de media a los 16,4 años, pero en la Comunitat Valenciana se adelanta a los 15,7, en Navarra a los 15,8 y en Asturias y Cantabria a los 15,9; mientras, en Melilla se retrasa a los 17,7, en Ceuta a los 16,9 y en Madrid a los 16,8.

A partir de ahí, el porcentaje de población que ha probado esta sustancia alguna vez en la vida supera en todas las autonomías el 90 % menos en Andalucía (88,9 %), las dos ciudades autónomas (63,9 % en Melilla y 73,1 %) por la «fuerte influencia» de la cultura musulmana, y Navarra (89,9 %). En los primeros puestos, la asturiana (97,5 %) y la valenciana (97 %).

En el último año, el 89,1 % de los valencianos ha bebido, y les siguen los aragoneses y asturianos (83 % y 82,9 %, respectivamente); en el otro extremo, más allá de Ceuta y Melilla, se encuentra Andalucía (69 %).

Los valencianos también lideran el consumo frecuente, de modo que el 76,8 % ha bebido en el último mes frente al 56,9 % de los andaluces.

Sin embargo, la Comunitat Valenciana registra una de las cifras más bajas de borracheras en los últimos 12 meses (11,9 %), solo superada por Madrid (9,3 %).

Es la población de Castilla y León la que más intoxicaciones etílicas agudas ha experimentado en el último año (26,4 %), 12 puntos más que la media nacional, que es de 14,3 %, seguida de la del País Vasco (23,8 %).

Castilla-La Mancha, la más prematura con el cannabis

Este 2024, dos tercios de los ciudadanos (66,6 %) ha fumado alguna vez, el 36,8 % en el último año, el 33,9 % en el último mes y el 25,8 %, a diario. Son las cifras más bajas desde que hay registros.

La edad media de inicio en el hábito tabáquico es de 16,6 años, pero este rango va de los 15,8 años de Extremadura a los 17,3 años de Melilla o los 17 de Madrid.

Entre quienes han fumado alguna vez, las comunidades con los porcentajes más altos son Asturias (81 %) y la Comunitat Valenciana (78 %).

Pero si se atiende a los consumos frecuentes, la que tiene mayor prevalencia es, de lejos, Extremadura: el 48,8 % de sus habitantes ha fumado en el último mes y el 41,7 % lo hace todos los días, más del doble que en Cantabria (18,5 %) o Navarra (19,7 %).

Del mismo modo, Extremadura es, «con diferencia», la comunidad que tiene más consumidores de cannabis en el último año (23,1 %) y casi duplica la media nacional, que es de 12,6 %. Le sigue Canarias (16,1 %) y Aragón (15,6 %), mientras que las cifras más bajas las presenta Madrid  (9,7 %) y Andalucía (10 %), además de las ciudades autónomas.

El inicio en la droga ilegal más consumida en España se produce a los 18,4 años, pero donde se hace a una edad más prematura es en Castilla-La Mancha (17,7) y Extremadura (17,9). En Baleares y Castilla y León esperan a los 19.

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Buenas noticias

Una donación altruista en València impulsa una cadena nacional de trasplantes de riñón en España

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Donación altruista València trasplantes riñón
Trasplante de riñón - GVA

Una donación altruista de riñón realizada en el Hospital Universitario Doctor Peset de València ha permitido activar una cadena nacional de trasplantes cruzados que ha beneficiado a varias personas con enfermedad renal crónica en España.

Tanto el donante como los receptores evolucionan favorablemente, en un caso que vuelve a poner en valor este tipo de donaciones, todavía poco frecuentes pero de enorme impacto en el sistema sanitario.

Qué es la donación altruista y por qué es clave

La donación altruista consiste en que una persona sana decide donar un órgano —en este caso un riñón— sin tener ningún vínculo familiar, afectivo o personal con el receptor.

Se trata de un acto completamente voluntario cuyo único objetivo es ayudar a otras personas.

“Es una de las expresiones más extraordinarias de solidaridad del sistema sanitario español”, explica Amparo Antón, coordinadora de trasplantes del Hospital Doctor Peset.

Además, este tipo de donaciones permite activar lo que se conoce como trasplantes cruzados, multiplicando el número de pacientes beneficiados.

Cómo funciona una cadena de trasplantes cruzados

En este caso, el proceso se desarrolló en varias fases:

  1. Un donante altruista dona su riñón sin conocer al receptor

  2. Ese riñón se traslada a otra comunidad autónoma para una persona compatible

  3. A su vez, otro donante incompatible con su familiar dona su riñón a un tercer paciente

  4. Se genera así una cadena que permite salvar varias vidas

Este sistema resulta especialmente útil cuando existen incompatibilidades entre donantes y receptores dentro de una misma familia.

Un modelo impulsado en España desde 2010

Este tipo de donación está promovido por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y se realiza en España desde 2010 bajo estrictos criterios:

  • Éticos

  • Clínicos

  • Legales

El objetivo es garantizar la seguridad del donante y el éxito del trasplante.

Hasta la fecha, en España se han registrado 26 donaciones altruistas, cuatro de ellas en el último año, que han permitido realizar 13 trasplantes de riñón gracias a estas cadenas.

El caso del Hospital Doctor Peset

La donación que ha activado esta cadena partió de un hombre de 52 años, en perfecto estado de salud física y mental, que llevaba tiempo considerando esta posibilidad.

La intervención se realizó siguiendo el mismo procedimiento que en los trasplantes de donante vivo. Tras la extracción, el riñón fue trasladado a otra comunidad autónoma, donde esperaba un receptor compatible.

Posteriormente, otro riñón procedente del hospital receptor se destinó a una tercera persona, completando así la cadena de trasplantes.

Requisitos para ser donante altruista

No cualquier persona puede realizar una donación de este tipo. Entre los requisitos principales se encuentran:

  • Ser mayor de edad

  • Tener plenas facultades mentales

  • Estar en excelente estado de salud

  • No presentar patologías que contraindiquen la cirugía

Además, el proceso incluye una evaluación exhaustiva:

  • Médica

  • Psicológica

  • Social

Todo ello para garantizar que la decisión es libre, consciente y sin ningún tipo de presión externa o compensación económica.

Un proceso largo y con control judicial

El proceso de donación altruista puede prolongarse durante varios meses e incluye un paso clave: una comparecencia judicial.

En ella, el donante reafirma su voluntad de donar el órgano de manera voluntaria.

Tras la intervención, el donante debe someterse a revisiones periódicas para comprobar su estado de salud y asegurar el correcto funcionamiento del único riñón restante.

Un gesto que salva varias vidas

Este caso demuestra el enorme impacto que puede tener una sola decisión solidaria.

La donación altruista no solo permite salvar una vida, sino que puede desencadenar una cadena que beneficie a múltiples pacientes, optimizando los recursos del sistema sanitario.

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