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Caso Esther López: la Guardia Civil identifica el coche que atropelló a la joven

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Esther López Óscar

Meses después del hallazgo del cadáver sigue sin conocerse las causas de la muerte de Esther López y qué persona o personas movieron el cuerpo de la joven de Traspinedo.

Ya son varios meses desde que Esther López falleció y la investigación continúa para esclarecer lo que ocurrió.

Ahora una nueva información que puede aclarar el caso.

Según un informe de la Guardia Civil la joven habría sido atropellada por un coche cuatro por cuatro o un SUV, una especie de camioneta todoterreno.

«De las numerosas simulaciones realizadas con el programa PC-Crash, utilizando vehículos tipo turismo, vehículos tipo SUV o 4 por 4, y furgonetas de frontal plano, se concluye que el tipo de vehículo que aporta mayor coincidencia con las lesiones principales que presenta la peatona supuestamente atropellada son los denominados como tipo SUV o 4 por 4″, han informado fuentes del caso.

Según la autopsia preliminar, el cadáver presentaba una rotura de cadera y múltiples magulladuras, y fuentes cercanas a la investigación indicaron ya que se buscaba un todoterreno azul que podría estar relacionado con el atropello de la joven y el posible trasladado del cuerpo del lugar donde se encontró.

Óscar, como principal sospechoso

A día de hoy, Óscar es el principal sospechoso de la muerte de Esther López.

La última persona que vio a la joven apuntó al instituto armado español en su reciente declaración: «La Guardia Civil no dice la verdad», sentenció. El investigado respondió así tras ser preguntado si llamó a la joven la madrugada del 13 de enero: «No recuerdo haber llamado a Esther. Tampoco borré la centralita del coche«.

El sospechoso explicó que Esther López quería seguir de fiesta y él no cuando ambos iban en el coche, una versión que contradice la de la Guardia Civil y un mensaje que se encontró en el móvil de la joven que le decía a un amigo el día de su desaparición: «Y yo me voy para mi casa, y ya cada uno en su casa».

Los whatsapp de la última noche

El sumario del caso Esther López, muestra que la joven fallecida en Traspinedo (Valladolid) envió un último mensaje de audio en una conversación de WhatsApp en la que manifestaba su intención de volver a su domicilio, no de salir de fiesta. «Ni idea, tío. Ahora mismo, ni idea… Ni idea, y yo me voy a ir para casa y ya cada uno en su casa… Entonces, ni idea, es que ni idea», comentó a su amigo Luis Carlos G. D. ‘Carolo‘.

Esther, como le explicó a su «amigo«, según la grabación, quería regresar a casa, pero lo hizo después de compartir noche de copas y vehículo con el propio ‘Carolo’ y Óscar S., el principal investigado y última persona que la vio con vida.

Los mensajes de WhatsApp no muestran más información sobre por qué Esther decidió reencontrarse con ‘Carolo’ y Óscar S. y no regresar a su casa. La joven se unió a ellos en algún momento posterior al último audio que envió en aquella conversación.

Los testigos, aseguran que la última vez que vieron a los tres fue en torno a las 02:00 horas de aquel día, cuando cerraba el bar ‘El Castillo’.

 

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El jurado declara culpable al único acusado del crimen del canónigo de València, cometido junto a otra persona

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muerte cura Valencia
El acusado del crimen del canónigo de la Catedral de València en enero de 2024 - EUROPA PRESS

El tribunal popular considera probado que el crimen fue planificado, con alevosía, y que el acusado participó en el robo y uso fraudulento de las tarjetas de la víctima.

Un jurado popular ha declarado culpable de asesinato al único acusado por la muerte del canónigo de la Catedral de València, ocurrida en 2024, al considerar que actuó de común acuerdo con otra persona no identificada dentro de un plan previamente diseñado para acabar con la vida de la víctima y apropiarse de sus bienes.

El fallo, adoptado por siete votos frente a dos, concluye que el acusado participó de forma decisiva en el crimen, aunque no fuera el autor material de la asfixia que provocó la muerte del religioso, Alfonso, de 79 años.

Asesinato planificado y con alevosía

Según el veredicto, la muerte no fue accidental y se produjo por asfixia, en un contexto en el que la víctima no pudo defenderse debido a su edad y condición física. El jurado aprecia alevosía, al considerar que el ataque se llevó a cabo de manera sorpresiva y premeditada.

La resolución sitúa al acusado en el lugar y en el momento del crimen, basándose en el análisis del posicionamiento de los teléfonos móviles tanto de la víctima como del procesado.

Robo con violencia y estafa continuada

Además del asesinato, el jurado ha declarado probado por unanimidad que el acusado y su cómplice se apoderaron de tarjetas bancarias y comerciales del canónigo con el objetivo de obtener beneficios económicos.

El acusado realizó compras y gastos con una tarjeta bancaria por un valor superior a 2.300 euros, además de varias adquisiciones con una tarjeta comercial. En el momento de su detención, los agentes le intervinieron 875 euros en efectivo, procedentes de extracciones realizadas con dichas tarjetas.

La versión del acusado

Durante el juicio, celebrado en la Audiencia Provincial de València, el acusado se declaró inocente del homicidio y negó haber estado en el domicilio de la víctima. Sí reconoció haber utilizado las tarjetas, aunque aseguró que se las entregó un tercero no identificado y que desconocía que el canónigo hubiera fallecido.

Las investigaciones policiales no hallaron huellas ni ADN del acusado en la vivienda, aunque sí restos genéticos y huellas pertenecientes a personas no identificadas.

Fiscalía pide 28 años de prisión

Tras el veredicto, la Fiscalía mantiene su petición de 28 años de cárcel, repartidos entre el delito de asesinato, el robo con violencia y la estafa continuada. La acusación sostiene que el procesado tuvo una participación directa y determinante en un crimen que califica de especialmente grave.

Por su parte, la defensa ha solicitado la imposición de la pena mínima prevista por la ley. El jurado ha recomendado que no se concedan beneficios penitenciarios ni un eventual indulto, y el acusado permanece en prisión provisional a la espera de sentencia.

 

El hallazgo del cadáver del canónigo

El cadáver lo descubrió el portero, que reside en el edificio y que ha declarado en esta jornada. Según su versión, el día de los hechos abrió la portería a las 9.00 horas como de costumbre, y a los pocos minutos le llegó un mensaje del canónigo diciéndole que se iba a ausentar hasta el fin de semana. Le generó «duda» la forma en la que estaba escrito, pero no lo vio con «normalidad» porque tenía un apartamento en la playa de El Perelló.

Sobre las 11.15 horas se personó un amigo de Alfonso —decía que eran «como hermanos»— preocupado porque habían quedado para «una cosa importante» y no le cogía el móvil. Subieron y, tras llamar dos veces y no recibir respuesta, el portero abrió con la copia de las llaves que tenía.

Al girar la llave la puerta no estaba cerrada. Entró y, al asomarse al dormitorio, vio al canónigo tumbado boca arriba y la cama «revuelta, usada».
«Claramente vi que estaba muerto, lo vi como una especie de momia con la boca abierta, salí chillando en un estado de nervios muy grande», ha recordado.

Testimonio del portero: chicos vulnerables y conflictos frecuentes

El portero ha declarado que era «muy frecuente» que subieran chicos al piso del canónigo, en etapas «muchos», y que cuando Alfonso percibió que «los vecinos comenzaban a darse cuenta de que ocurría algo extraño», los citaba fuera del horario de portería.

En su mayoría eran personas «muy necesitadas», algunos con signos visibles de adicción a drogas, todos mayores de edad. Alfonso tenía «un carácter fuerte, complicado», y solía ir a buscarlos a la estación de autobuses o a la calle Bailén.

«Yo porque sabía torearlo a pesar del asco que me daba a mí por lo que estaba haciendo, pero los vecinos estaban hartos», ha afirmado.

Incidentes y testimonios de vecinos

El portero ha relatado numerosos episodios:

  • Jóvenes encerrados con llave cuando el canónigo salía

  • Conflictos por pagos de servicios sexuales

  • Amenazas de denuncia

  • Discusiones por dinero no abonado

Una vecina escuchó cómo Alfonso ofrecía dinero a cambio de sexo oral.
«Los vecinos estaban hartos, a ellos y a mí nos resultaba repugnante y doloroso», ha recalcado.

Incluso una vecina del anterior edificio advirtió:
«Que se preparen todos los vecinos porque lo que viene es muy fuerte. Es un sacerdote al que le gustan los chicos».

 

Alfonso López Benito-AVAN / A. Sáiz

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