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Salud y Bienestar

Comidas navideñas durante el embarazo: alimentos permitidos y prohibidos

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PIXABAY

La celebración de la Navidad está estrechamente relacionada con las reuniones familiares que conllevan un sinfín de comidas copiosas. Es habitual que, llegado este momento, las mujeres embarazadas tengan dudas sobre qué pueden y qué no deben comer en su estado. La primera recomendación de Paloma Ramos, nutricionista de IVI, es “no cambiar demasiado la dieta y, sobretodo, no perder de vista la máxima de no comer por dos”. La especialista nos da la claves para disfrutar de las comidas navideñas durante el embarazo.

Comidas navideñas durante el embarazo

Cualquier alimento crudo forma parte de la lista de los prohibidos:

Dentro de este grupo se encuentran moluscos, crustáceos, el foie, los pescados ahumados o en salazón. El sushi solo se puede consumir si ha sido congelado previamente a -20ºC durante 24-48 horas. La carne, cuanto más hecha, mejor.

Es importante evitar los quesos sin pasteurizar, blancos o azules, por el riesgo de contener listeria, mientras que los embutidos y fiambres no cocidos podrían ser portadores de toxoplasmosis, por lo que también es recomendable evitar su ingesta.

Hay estudios recientes que afirman que el jamón curado durante más de 20 meses elimina la toxoplasmosis en caso de haberla, “pero mejor no arriesgarse”, aconseja la nutricionista.

Alimentos permitidos:

En cambio, sí se puede tomar carnes, pescados y huevos siempre que estén bien cocinados. “Son excelentes para el desarrollo del embrión”, indica Paloma Ramos. A las embarazadas vegetarianas se les recomienda, en la medida de lo posible, la ingesta de carne roja durante el embarazo, ya que bajan mucho los niveles de hierro (teniendo incluso que ser suplementados con pastillas). Para una mejor absorción del hierro, tanto en forma de alimentos como en forma de pastillas, se recomienda evitar tomar lácteos 1 hora antes y 1 hora después, siendo mejor tomarlo siempre acompañado de vitamina C (naranja, limón, pimiento…).

Están también recomendados el aceite de oliva, quesos curados, y todos los alimentos que contengan ácido fólico como el brócoli, los espárragos, las legumbres y las avellanas.

La nutricionista de IVI recuerda que no son aconsejables las bebidas estimulantes y el hígado por su alto contenido en vitamina A, que puede afectar al desarrollo del feto en las primeras semanas. Tampoco se ha de abusar del lucio, pez espada y atún rojo (por su alto contenido en mercurio y metales pesados). Por el contario, sí se pueden tomar pescados blancos y salmón.

Ensaladas y bebidas

Alta precaución con las ensaladas o verduras crudas que deben estar bien lavadas. “Hay más riesgo de toxoplasmosis por frutas y verduras mal lavadas que por el jamón”, apunta Paloma Ramos, quien añade que “es recomendable no comer ensaladas fuera de casa, ya que desconoces cómo han sido manipuladas. Y en casa, lavarlas mucho, incluso las que van ya en una bolsita”.

Respecto al consumo de alcohol, éste “debe ser cero”, afirma con contundencia la nutricionista. A modo de excepción, se permite tomar cerveza 0,0 (la “sin” no, ya que lleva algo de alcohol), por su aporte de vitaminas, antioxidantes y minerales. En este sentido, hay que valorar las aportaciones de vitaminas y minerales que también se encuentran en los dulces como el turrón, de los que no conviene “abusar”.

En definitiva, se trata de disfrutar de las fiestas navideñas y hacer frente a las comidas de estas fechas manteniendo las pautas de alimentación marcadas por el especialista siguiendo estos sencillos consejos, pero aprovechando “la excepcionalidad de los platos tradicionales navideños”, concluye Paloma Ramos.

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Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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