Salud y Bienestar
Digoxina: el nuevo fármaco para adelgazar y tratar la obesidad
Publicado
hace 5 añosen
Descubren que un fármaco ya en uso en humanos corrige la obesidad en ratones, sin efectos secundarios
Se sabe hace tiempo que la obesidad es una enfermedad inflamatoria, es decir, una reacción defensiva crónica del organismo ante la agresión que le supone el exceso de nutrientes. Partiendo de ese conocimiento, un grupo de investigadores dirigido por Nabil Djouder, jefe del Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) decidió intentar combatir la obesidad evitando la inflamación, y ha tenido éxito. Su trabajo, que se publica esta semana en Nature Metabolism, muestra que un fármaco ya en uso contra enfermedades cardiovasculares, la digoxina, reduce la inflamación y logra una pérdida de peso de un 40% en ratones obesos, sin efectos secundarios.
La digoxina llega a revertir por completo la obesidad: los ratones tratados alcanzan el mismo peso que los animales sanos no obesos. Los ratones también se curaron de los trastornos metabólicos asociados a la obesidad.
Una molécula proinflamatoria como causa de la obesidad
La digoxina actúa reduciendo la producción de una molécula llamada interleucina 17A o IL-17A, que generalmente provoca inflamación. El trabajo identifica así la IL-17A como elemento causal de la obesidad: “Cuando se inhibe la producción de IL-17A o la ruta de señalización que esta molécula activa no hay obesidad”, dice Djouder.
Los investigadores han descubierto que la IL-17A actúa directamente en el tejido adiposo, causando la obesidad y las alteraciones metabólicas graves asociadas al sobrepeso. Estas patologías forman parte del llamado síndrome metabólico y son, entre otras, la diabetes de tipo 2, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares. La obesidad aumenta también el riesgo de padecer cáncer.
“Dado que a día de hoy no hay tratamientos médicos eficaces contra la obesidad ni el síndrome metabólico, la digoxina puede representar una opción terapéutica efectiva”, escriben en el trabajo en Nature Metabolism.
La digoxina activa el metabolismo basal
Los animales, obesos por estar sometidos a una alimentación hipercalórica, siguieron comiendo lo mismo a la vez que tomaban digoxina. Sin embargo, mostraron una activación del metabolismo basal, que genera un consumo del exceso de grasa y la pérdida de peso.
El grupo de Djouder en el CNIO observó pérdida de peso ya a las pocas semanas, sin efectos adversos. Los beneficios se mantuvieron durante al menos 8 meses, lo que sugiere que no se desarrollan mecanismos de resistencia.
El hallazgo tiene por tanto relevancia clínica: “Es tentador proponer que los pacientes con obesidad podrían tomar digoxina durante un periodo corto, hasta estabilizar la pérdida de peso, y que después sigan una dieta saludable”, dice Ana Teijeiro, primera firmante del trabajo. “El fármaco podría indicarse además contra patologías asociadas a la obesidad, como la hipercolesterolemia, la esteatosis hepática o la diabetes tipo 2”, añade.
Pero los investigadores también subrayan que el resultado es en ratones, y requiere de estudios epidemiológicos y ensayos clínicos para ser corroborado en humanos.
Primer vínculo causal entre obesidad e inflamación
Además de esta posible relevancia clínica, el hallazgo tiene valor básico porque “identifica un nexo causal entre inflamación y aumento de peso”, dicen los autores. Se abren así vías de investigación cruciales para esclarecer los mecanismos moleculares que hacen de la obesidad una enfermedad inflamatoria.
“Gracias a este estudio sabemos que la pérdida de peso y los cambios metabólicos sistémicos están controlados por un mecanismo molecular único, la IL-17A, que actúa directamente en los adipocitos, cambiando su perfil genético y su capacidad de respuesta ante el exceso de nutrientes”, dice Djouder.
“Todavía no sabemos cómo los nutrientes activan la reacción inflamatoria ni qué células producen la interleucina 17A, es lo siguiente que vamos a estudiar”, adelanta Djouder. Entender bien la conexión entre el exceso de nutrientes, la inflamación y la obesidad es indispensable para encontrar abordajes novedosos para tratar el aumento de peso”, añade.
Incidencia creciente de la obesidad
La obesidad “es un importante problema de salud que está aumentando de manera alarmante”, escriben los investigadores en Nature Metabolism. El sobrepeso afecta a 1.900 millones de adultos y la obesidad a 600 millones, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y algunas predicciones estiman que en la próxima década se verá afectada la mitad de la población mundial.
Definida por los autores del trabajo como “acumulación excesiva de grasa normalmente causada por una sobrealimentación crónica y/o actividad física inadecuada”, la obesidad no cuenta hoy con un tratamiento efectivo.
“Las opciones actuales son limitadas y no han mejorado en los últimos 20 años, debido sobre todo a la falta de conocimiento sobre la patofisiología de la obesidad y los mecanismos que rigen la acumulación de grasa”, se afirma en la publicación en Nature Metabolism.
Las terapias basadas en cambios en el estilo de vida -intervenciones en la dieta y actividad física- logran reducir el peso en un 10% aproximadamente, y entre un 2% y un 7% los fármacos que buscan incidir sobre el apetito o la absorción de las grasas.
Este trabajo presenta una posible estrategia terapéutica basada en una vía novedosa: combatir la obesidad actuando sobre su componente inflamatorio.
Efecto inmediato
El grupo de Djouder en el CNIO inició la investigación hace cinco años, cuando en otro trabajo sobre inflamación y cáncer de hígado observaron que los ratones adelgazaban. Evidencias de otros estudios ya apuntaban a que los nutrientes tienen la capacidad de generar inflamación, en un proceso mediado por la IL-17A, el componente esencial de la inflamación.
Los investigadores del CNIO postularon que evitando la producción de IL-17A por las células inmunes con la digoxina se reduciría la acción de la IL-17A y así, el peso de los ratones. “En efecto, lo vimos inmediatamente”, dice Djouder.
Un fármaco ya disponible
La digoxina se emplea desde hace tiempo para tratar el fallo cardiaco, y se sabía que actúa sobre la IL-17A. Su efecto sobre el peso corporal, sin embargo, nunca se había observado. Djouder lo atribuye a que la enfermedad cardiovascular de los pacientes que la usan provoca una potente retención de líquidos, que enmascara el efecto ‘adelgazante’ de la digoxina.
Además, la dosis a la que se emplea actualmente la digoxina en humanos es tres veces inferior a la usada en ratones para combatir la obesidad, sin efectos tóxicos. Que no se hayan registrado efectos secundarios en los animales sugiere que, en humanos, la dosis a la que se podría observar una pérdida de peso podría no ser nociva.
“La digoxina, fármaco ya disponible, cualquier derivado u otros inhibidores de la producción de la IL-17A podrían ser utilizados como tratamientos anti-obesidad y contra las enfermedades metabólicas de manera muy eficiente”, afirma Djouder, y concluye que “deberían de ser tenidos en cuenta en ensayos clínicos para tratar estas enfermedades”.
Este estudio ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Agencia Estatal de Investigación cofinanciado con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, el Instituto de Salud Carlos III, la Fundación Europea para el Estudio de la Diabetes y la Fundación Pfizer.

Artículo de referencia
Inhibition of the IL-17A axis in adipocytes suppresses diet-induced obesity and metabolic disorders in mice. Ana Teijeiro, Amanda Garrido, Anna Ferre, Cristian Perna, Nabil Djouder (Nature Metabolism, 2021). DOI: 10.1038/s42255-021-00371-1
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Salud y Bienestar
¿Qué indican las manchas blancas en las uñas?
Publicado
hace 12 horasen
17 febrero, 2026
Las manchas blancas en las uñas, conocidas como leuconiquia, son un fenómeno común y generalmente inofensivo. Por lo general, estas manchas son el resultado de pequeñas lesiones o trauma en la matriz de la uña, que es la capa de células debajo de la base de la uña que es responsable del crecimiento de la misma. Sin embargo, en algunos casos, las manchas blancas pueden ser un signo de problemas de salud subyacentes.
Algunas de las posibles causas de las manchas blancas en las uñas:
Lesiones menores: La causa más común de las manchas blancas en las uñas son lesiones menores, como golpes, presión excesiva o traumatismos en las uñas.
Infecciones fúngicas: Aunque menos comunes, las infecciones fúngicas en las uñas también pueden causar manchas blancas. Estas manchas suelen ser más extensas y pueden cambiar la textura y el color de la uña.
Deficiencias nutricionales: La falta de ciertos nutrientes en la dieta, como zinc o calcio, puede contribuir a la aparición de manchas blancas en las uñas.
Psoriasis: En algunos casos, la psoriasis, una enfermedad autoinmune que afecta la piel y las uñas, puede causar manchas blancas y otros cambios en las uñas.
Enfermedades de la uña: Algunas enfermedades de las uñas, como la queratosis punctata, pueden manifestarse con manchas blancas en las uñas.
Es importante señalar que, en la mayoría de los casos, las manchas blancas en las uñas no son motivo de preocupación y desaparecerán a medida que las uñas crezcan. Sin embargo, si las manchas son persistentes, extensas o van acompañadas de otros síntomas, es aconsejable consultar a un profesional de la salud, como un dermatólogo, para determinar la causa subyacente y recibir el tratamiento adecuado si es necesario.
¿En qué momento debemos preocuparnos si tenemos manchas en las uñas?
Los dermatólogos son los especialistas indicados para diagnosticar y tratar las enfermedades relacionadas con las uñas. No obstante, si aprecias que tus lesiones pueden afectar a muchas uñas, lo adecuado es acudir a tu médico de familia para que pueda orientar el caso.
Por otro lado, los especialistas también inciden en que si las manchas blancas no se desplazan con el tiempo, hay que acudir a un profesional. Puedes fijarte en la velocidad de crecimiento de las uñas. Las de las manos crecen unos 3 milímetros mensuales y las de los pies, 1.
Otra de las razones por las que se suele acudir a una consulta está relacionada con las leuconiquias longitudinales. El motivo principal es que puedes estar relacionadas con un pequeño tumor que afecte a la matriz.
¿Cómo eliminar las manchas blancas en las uñas?
Hoy en día, todavía no disponemos de tratamientos certificados para eliminar con rapidez las manchas blancas en las uñas. Por lo tanto, únicamente puedes esperar hasta que desaparezcan por sí mismas sin poder mejorar su estética.
Sin embargo, uno de los motivos por los que salen manchas blancas en las uñas es un déficit de minerales y vitaminas. Por ello, un suplemento vitamínico que aporte vitamina B12, zinc, hierro o calcio puede ser de gran ayuda, si tu alimentación no basta.
Uno de los complementos vitamínicos que mejor te pueden ayudar es Supradyn Energy Vitaminas. Este producto es una nueva generación de polivitamínicos que contiene 9 minerales, 13 vitaminas y coenzima Q10.
Por otro lado, puedes utilizar remedios caseros naturales que te ayudarán a eliminar la mancha blanca de las uñas.
- Aceite de árbol de té. Puede reducir considerablemente la aparición de estas manchas. Para ello, solamente has de limar ligeramente la uña y aplicar una gotita todas las noches.
- Aceite de jojoba mezclado con una cápsula de vitamina E y aceite de almendra y albaricoque. Aplícalo todas las mañanas y noches. Verás como se endurecen tus uñas y les devuelves la vida. Aunque para fortalecer las uñas puedes probar SI Nails de Isdin.
- También puedes frotar una rodaja de limón y dejar actuar durante media hora.
- Otro remedio casero es sumergir la uña en una mezcla de vinagre casero y agua. Hazlo, al menos, 4 veces cada semana.
¿Cómo evitar las manchas blancas en las uñas?
Cuidarse las uñas no es solo cosa de mujeres. De hecho, jóvenes, adultos, hombres y mujeres cada vez se preocupan más por su apariencia y buscan verse bien. Por ello, si quieres evitar o prevenir la aparición de manchas blancas en las uñas, te damos unas recomendaciones:
- Controla la ansiedad y evita los golpes en esta zona. No te muerdas las uñas, esta es una buena forma de saber que tienes ansiedad.
- Hidrátate correctamente. El agua es un gran aliado para mantener tu salud general y que tus uñas estén sanas.
- Buena higiene. La suciedad en esta área puede producir hongos que sean los causantes de esas manchitas blancas.
- Alimentación saludable. Intenta llevar una dieta sana y equilibrada. Si lo necesitas, puedes apoyarte en algunos complementos alimenticios para que no tengas carencias de ningún mineral o vitamina.
- Evita utilizar productos químicos fuertes como la lejía o el amoníaco sin protección.
- Elimina el esmalte de uñas por completo.
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