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Fallas

El sector de la indumentaria valenciana se hunde y las ayudas no llegan

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La crisis sanitaria y económica provocada por la COVID-19 llevó, entre otras, a suspender las Fallas de València. Una fiesta que mueve un importante sector económico de la ciudad y genera miles de puestos de trabajo: artistas falleros, músicos, cinceladores, indumentaristas, pirotécnicos, floristas… y está sumiendo al sector en una ‘gran depresión económica’.

A la suspensión de las fallas, se suma la incertidumbre de si se podrán celebrar en 2021, y en el caso de poder desarrollarse alguno de sus actos más representativos, en qué condiciones y circunstancias sería. El alcalde de València confirmó recientemente que la celebración de las Fallas 2021 no podrá ser en el mes de marzo. La llegada de la vacuna y el inicio de la vacunación a la población es, sin duda, el principio del fin de la pandemia pero todavía son muchos los meses que quedan por delante para poder volver a la normalidad que se conocía antes de la pandemia. Una situación que hace que el sector de la indumentaria valenciana se hunda. Sin fiestas ni falleras mayores no hay encargos. Sin fecha de vuelta, no hay encargos. Sin eventos, no hay encargos. En definitiva, una ruina para un sector que no ve la luz por ninguna parte.

El pasado mes de julio, representantes del Gremio de Sastres y Modistas de la Comunitat Valenciana, con Fran Tochena como Maestro Mayor y la reconocida indumentarista, Amparo Fabra, como Vicepresidenta del Gremio, se reunían en el Ayuntamiento de València con Pilar Bernabé y el Presidente de Junta Central Fallera, y edil de Cultura Festiva, Carlos Galiana, para transmitirles la «extrema situación» por la que atraviesa el sector. Lograron arrancar el compromiso de unas ayudas económicas que irían destinadas a indumentaristas y cinceladores de la ciudad de València, pero que pese a estar aprobada, todavía no se han hecho públicas las bases.

José Polit: «La principal ayuda sería que nos dijeran si va a haber Fallas o no en 2021»

El tiempo pasa, los gastos siguen y no hay ingresos ni ayudas. Para José Polit de «En hilos de seda» la principal ayuda sería «que nos dijeran si va a haber Fallas o no en 2021 y en el caso de que se celebraran la fecha. Sabiendo esto la gente ya podría decidir si quiere trajes para este nuevo año y nosotros podríamos comenzar a trabajar».

El indumentarista, como otros muchos compañeros del sector han sufrido en sus carnes los devastadores efectos de la pandemia en el sector y la falta de ayudas que ha recibido desde el Ayuntamiento. «Nos dijeron que la ayuda era de 3000 euros pero para solicitarla te piden un montón de papeles que hace interminable la gestión. Y cuando parece que vas a cobrarla, te piden otro papel más. Parece que no quieran que lleguemos a cobrarla».

Para Polit en el fondo «esos 3000 euros es una cantidad que a ninguno nos sirve. Llevamos meses sin cobrar, pagando autónomos, alquileres, gastos. Si desde el primer momento se hubiera actuado simplemente perdonándonos las cuotas de autónomos, con esa ayuda ya habría servido de mucho. Pero, ¿de qué me sirven a mí ahora 3000 euros con todo lo que llevo perdido?».

Fran Tochena: «La situación es muy mala, hemos perdido el 98% de la facturación»

Por su parte, Fran Tochena Maestro Mayor del Gremio de Sastres y Modistas de Valencia mantiene que «desde el Ayuntamiento de València se quiere firmar un convenio con el Gremio. Hemos sido atendidos, escuchados y ayudados. Es poca cantidad pero toda ayuda es buena. Estamos a la espera de que llegue y poder hacer el reparto pero estamos en el mismo punto, esperando a que llegue porque hay temas burocráticos que hay que solucionar. Esperamos que para los presupuestos del 2021 se tenga en cuenta al mundo de la indumentaria ya que hasta la celebración de las Fallas 2021 será también muy duro, ya que la situación es muy mala, no hay trabajo. Estamos hablando de perder el 95 o 98% de facturación. No se está trabajando, no hay eventos, no hay nada y estamos esperando con ansia que salga un calendario de las Fallas 2021».

Juanjo Prósper: «Espero que desde el Ayuntamiento de Valencia se den cuenta de que es una situación insostenible»

En el caso de la histórica tienda de indumentaria ‘Espolín’, su gerente Juanjo Prósper confesaba a Official Press que ellos inicialmente no se acogerieron a ningún ERTE pensando que sería cuestión de unos pocos meses «y más después del anuncio de las Fallas 2021 para verano», pero al suspenderse definitivamente entraron en ERTE teniendo que «echar mano de ahorros y solicitar préstamos ICO, que nos han permitido llegar hasta este momento. Pero la realidad es que no hemos tenido oportunidad de trabajar. Al no cerrarse el ejercicio fallero por no celebrarse las Fallas 2020, las nuevas Falleras Mayores y Presidentes, que en nuestro caso, es una parte importante del presupuesto, no han venido a la tienda por la incertidumbre vivida».

Amparo Fabra ante la crisis en la indumentaria valenciana: «Si esto continua así, se cierra»

Prósper además habla claro con respecto a las ayudas «somos un sector económico que para Madrid no existimos, y de Valencia, estamos esperando una ayuda directa, a cambio de un desfile organizado por Junta Central Fallera para la celebración del IV aniversario del reconocimiento de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en el que participamos por mediación del Gremio Artesano de Sastres y Modistas. Eso supondrá una ayuda de 3.000 euros por participante, que de momento está en trámite. No queremos menospreciar esa ayuda, pero cualquiera que tenga un negocio, sabrá que esa ayuda económica es muy escasa en comparación con los gastos que tenemos, estando tanto tiempo sin trabajar. Los negocios hemos estado pagando muchos impuestos durante muchos años como para que ésta sea toda la ayuda que recibamos por parte del Ayuntamiento de Valencia. Espero equivocarme y que se den cuenta de que somos realmente una parte muy importante de ese Patrimonio del que el Ayuntamiento ha hecho gala».

El gerente de Espolín advierte que «la situación es insostenible para el sector de la indumentaria valenciana, nosotros no vamos a empezar a vender, en el mejor de los casos hasta después del verano, con lo que estaremos bastante meses más sin poder trabajar. Los fabricantes también necesitan mucha ayuda».

Juanjo Prósper tiene la esperanza que «desde la administración central y la valenciana, tomen cartas en el asunto, si no esperan que los negocios desaparezcan. Es un trabajo muy especializado y no es nada fácil reconvertir los negocios. Tenemos puesta la esperanza en la vacuna, porque la verdad es que nos hemos sentido desamparados y hasta el momento no hemos recibido ayudas que nos tranquilicen. Todo este problema lo vamos a pagar nosotros durante muchos años. Espero que desde el Ayuntamiento de Valencia se den cuenta de que es una situación insostenible».

Desde Official Press hemos tratado de ponernos en contacto sin éxito con la concejalía de Cultura Festiva del Ayuntamiento de València para conocer la última hora de las ayudas que iban a anunciar hace meses y que todavía no se han publicado así como el importe destinado a la indumentaria valenciana desde el gobierno valenciano.

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Fallas

Cambio en las Fallas 2026: las churrerías no abrirán hasta el 2 de marzo

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Churrerías de Fallas 

El Ayuntamiento retrasa 11 días la instalación de las churrerías falleras: habrá 146 autorizadas en las Fallas 2026

El Ayuntamiento de València ha decidido retrasar once días la instalación de las churrerías falleras durante las Fallas de 2026, una medida que afectará a los 146 puestos de venta autorizados para este año. Las churrerías podrán abrir del lunes 2 de marzo al jueves 19 de marzo, lo que supone un periodo de actividad más corto que en ejercicios anteriores.

La decisión se ha adoptado en el marco de la Mesa de Diálogo de las Fallas, con el objetivo de reducir las molestias al vecindario, según ha explicado el concejal de Fallas, Santiago Ballester.

Apertura más tardía para evitar molestias vecinales

Tal y como ha detallado Ballester, tradicionalmente las churrerías comienzan su actividad el fin de semana de la Crida, que este año se celebrará el domingo 22 de febrero. Sin embargo, el Ayuntamiento ha optado por posponer la autorización hasta el siguiente fin de semana.

“La semana comprendida entre la Crida y el inicio del mes de marzo apenas cuenta con actividad festiva en la calle, por lo que se ha considerado adecuado retrasar la apertura”, ha señalado el concejal.

De este modo, los puestos de buñuelos y churros permanecerán operativos 17 días, once menos que en 2025.

Tramitación adelantada de permisos para las Fallas 2026

El responsable municipal ha recordado que el plazo para solicitar los permisos se cerró a finales de noviembre de 2025, adelantándose respecto a años anteriores. Del mismo modo, la solicitud de autorización para la ocupación del dominio público también se tramitó con mayor antelación.

Además, la resolución de las autorizaciones se ha comunicado a principios del mes de febrero, cuando en ejercicios anteriores se notificaba a mediados de mes.

Requisitos para instalar una churrería fallera

Para poder obtener la autorización municipal, las comisiones falleras han tenido que cumplir varios requisitos administrativos. Entre ellos, la recopilación de la declaración responsable de la persona titular del puesto de buñuelos, que debe estar disponible para posibles inspecciones de sanidad o de la Policía Local.

Asimismo, se ha exigido la presentación de una declaración responsable de actividades de falla, donde se especifica el lugar exacto de instalación del puesto.

Solicitudes a través de la sede electrónica

Todas las solicitudes se han tramitado a través de la sede electrónica del Ayuntamiento de València, donde las comisiones adjuntaron la documentación requerida para su posterior validación por los servicios municipales.

Con esta medida, el consistorio busca compatibilizar la actividad festiva de las Fallas con el descanso vecinal, manteniendo la tradición de las churrerías pero ajustando su calendario a la actividad real en la vía pública.

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