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Un médico alemán llena de rosas Castell d’Alaquàs los caminos a Santiago

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flor Castell Alaquàs

León, 19 abr (OFFICIAL PRESS – EFE).- Norman Sinclair es un médico y biólogo alemán de 72 años al que su afición a la botánica le llevó a adquirir una floristería tras su jubilación. En la actualidad dedica la mayor parte de su tiempo a recorrer los distintos caminos de Santiago sembrandouna rosa de la variedad “Castell d ́Alaquàs”. Esta flor le «fascinó» cuando la descubrió en Valencia y que ha bautizado como la «rosa peregrina».

Un médico alemán llena de rosas Castell d’Alaquàs los caminos a Santiago

Hace más de cuatro años que este peregrino alemán, de ascendencia venezolana, hijo de un filipino y de una española, inició el proyecto de plantación de esta variedad de rosa en los distintos caminos hacia Santiago de Compostela. Desde entonces ha plantado cientos de ellas desde Alemania hasta la capital gallega.

Según ha explicado a EFE, en 2023 está centrando sus esfuerzos en el Camino Lebaniego. En la ruta que documentó el monje alemán Hermann Küning von Vach con una guía escrita en su idioma en el tramo final de la Edad Media.

Un gran equipo impresionante

En este cometido está acompañado por Arnau García Ferrer, gerente de Viveros Ferrer, con sede en Chiva (Valencia). El periodista y escritor Tomás Álvarez, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig, que les asesora sobre la ruta que siguió en la Edad Media.

«Cuando hace algo más de cuatro años visité los Viveros Ferrer interesado en comprar rosales para mi floristería descubrí esta variedad de rosa que había creado Matilde Ferrer y me llamó mucho la atención. Lo sumamente llamativo que es su color, que surge de una planta blanca originaria de California (Estados Unidos) y otra sevillana de color rojo intenso», explica Sinclair sobre el origen de esta iniciativa.

El resultado de esta hibridación, ha proseguido, es una rosa de un «singular» e «intenso» color rosa que Sinclair quiere convertir «es un nuevo símbolo del Camino de Santiago» que «con los años llegue a ser tan conocido y reconocible como la cruz, la concha o la flecha».

Sinclair, que comenzó a peregrinar en 2009 cuando llegó a Santiago desde Sevilla a través de la vía de la plata y desde entonces ha recorrido casi 6.000 kilómetros a través de las distintas rutas jacobeas, detalla que una vez que hace unos cuatro años decidió que tenía que «llenar» el camino con esta rosa tan «singular» plantó las dos primeras en Turégano (Segovia).

«A partir de entonces las ‘rosas peregrinas’ se han ido multiplicando como si tuvieran vida propia y ya hay casi cuatrocientas sembradas tanto en Alemania como en España, 75 de ellas en el Monte do Gozo, que pretenden ser un símbolo de recibimiento que Santiago da a los peregrinos que culminan el Camino», ha referido Sinclair, que ha promovido la colaboración entre las asociaciones alemana y española que quieren difundir y poner en valor el legado del monje medieval.

El toque valenciano

El gerente de Viveros Ferrer ha explicado que fue su madre la creadora de esta rosa después de un proceso de casi 12 años de trabajo. Ha precisado que cada año realizan unas 5.000 y 10.000 hibridaciones de las que solo una o dos acaban en una nueva variedad por sus condiciones de color, sanidad y resistencia.

«Esta variedad en concreto es fascinante y su elección como ‘rosa peregrina’ por parte de Norman Sinclair es muy acertada.  La flor tiene la particularidad de que tiene un color rosa con mucha luz, casi fluorescente, ideal para marcar el camino», ha indicado Arnau.
Además, pese a ser una planta de flor simple florece todo el año, es superresistente y tiene una vigorosidad impresionante, ha comentado.

Un proyecto emocionante

Se trata de un proyecto «emocionante» para su familia, ha reconocido, y ha agradecido el esfuerzo desplegado por el peregrino alemán para darla a conocer. Por su parte, el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig ha destacado que Norman Sinclair no sólo pone rosas, sino que peregrina fomentando la convivencia de las gentes y los países.

«Lo primero que hizo en nuestro encuentro personal fue entregarme una carta de Martin Müller, alcalde de la ciudad de Vacha, de donde procedía el monje alemán del siglo XV. El autor de la guía del peregrinaje  transmitía su gratitud a nuestra asociación de Amigos del Camino de Künig.
Luis Martínez

 

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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