PODCAST
Consejos para ser felices, por la psiquiatra Inés López-Ibor
Publicado
hace 1 añoen
¿Qué es la alegría? ¿Existe la felicidad? ¿Cómo podemos cuidar nuestra mente? Muchas de estas cuestiones nos las hacemos a diario, y la mayoría de veces no somos capaces de encontrar
Inés López-Ibor
Inés López-Ibor es una de las psiquiatras más reconocidas y prestigiosas de nuestro país y una de las cuatro mujeres catedráticas de Psiquiatría en España.
Su currículo habla por sí solo: presidenta de la Fundación Juan José López-Ibor, vicepresidenta de la Fundación Ortega-Marañón y académica correspondiente de las Reales Academias de Medicina y de Doctores de España.
En su última obra ‘En busca de la alegría’ nos proporciona las respuestas a las preguntas fundamentales con las que convivimos en nuestro día a día. Sus respuestas nos ayudarán a lograr el bienestar interior y una salud metal plena.
Su último libro, ‘En busca de la alegría’ es un libro vitalista, positivo y esperanzador.
Official Press ha entrevistado en exclusiva a López-Ibor que nos da las claves para lograr aquello de ‘Mens sana in corpore sano’… y feliz.
Con hablar pausado apunta las claves para sentir la alegría en diferentes situaciones —incluso en las más complicadas—, para experimentarla como una vivencia y no como un sentimiento, para combatir el estrés, para reforzar nuestro sistema inmunitario y para tomar las mejores decisiones, ya que la alegría potencia nuestra flexibilidad cognitiva y nos permite encontrar soluciones más creativas e innovadoras.
Esto es lo que nos ha contado.
Consejos para ser felices
Mucha gente confunde alegría con felicidad
La felicidad es un estado en el que todo está bien. Uno consigue pequeños momentos de felicidad que van dirigidos básicamente a un logro. Y quizá la alegría es un sentimiento que puede aparecer junto con otros. Uno puede estar alegre por unas cosas pero triste por otras. Para mí la alegría es más permanente y la felicidad más efímera.
¿Somos felices?
Creo que a lo largo de la vida podemos encontrar momentos de felicidad sin duda. Se trata de que al final el balance sea más positivo que negativo. Vamos a tener que pasar por periodos de nuestra vida en los que vamos a tener tristeza, dolor y hacer duelo por perdidas que nos van a condicionar sin duda.
La pandemia ha dado visibilidad a los problemas de salud mental
Sí, nos ha ayudado un poco a entender que son enfermedades que pueden aparecer en cualquier persona. Que hay enfermedades mentales. Y que hay una parte distinta qué es la salud mental y es como nosotros podemos cuidarnos para estar mejor desde el punto de vista psíquico y poder afrontar las tensiones de esta vida de la mejor manera posible.
‘Mens sana in corpore sano’. La gente está acostumbrada a hablar de «voy al gimnasio a cuidar mi cuerpo· pero cuesta más decir «voy a cuidar mi mente yendo a un psicólogo o psiquiatra».
Sí es verdad. Mucha gente tradicionalmente pensaba que la mente no se podía cuidar. Que éramos de una manera y que eso iba a ser siempre así. Pero nosotros hoy en día sabemos que podemos cambiar rasgos de nuestra personalidad. Que hay profesionales que puede ayudarnos a que nuestro estado sea lo más armonioso posible y entonces podamos afrontar aquello que nos esté sucediendo de otra manera.
En tu libro ‘En busca de la alegría’ hablas de una palabra: el autocuidado
Yo creo que el ser humano debe responsabilizarse de cuidarse a uno mismo. Igual que cuidamos el cuerpo con la dieta el ejercicio pues también la mente. Uno no es culpable de tener muchas enfermedades, tenemos el cuerpo que nos toca, pero sí la responsabilidad de cuidarse.

¿Cómo afecta el estrés y la ansiedad a nuestra vida?
El estrés es la sensación de tensión entre nosotros mismos y lo que nos está sucediendo, siempre hay algo que provoca el estrés un agente externo estresante. Y la respuesta desde el punto de vista psíquico es la ansiedad, que nos prepara para afrontar esas situación psíquica.
La ansiedad es buena. Si no tuviésemos un poco de ansiedad no podríamos preparar las cosas, no llegaríamos a tiempo. Pero en algún momento supera un límite y se puede convertir en un síntoma de enfermedad o en un trastorno. La ansiedad nos prepara, por eso notamos palpitaciones, taquicardias o pensamos en resolver esa situación. Pero en algún momento los síntomas son tan intensos que nos provocan el efecto contrario.
¿El dinero da la felicidad?
No, yo creo que que no. El dinero te da seguridad porque te ayuda a cubrir unas necesidades básicas que tenemos. Por eso necesitamos dinero.
Pero desde luego no da la felicidad. Al final del libro recojo la famosa pirámide de maslow de nuestras motivaciones y al final uno también encuentra felicidad en encontrarse bien con uno mismo. En que los demás también te valoren y tú puedes hacer algo por la sociedad porque eso a ti te da satisfacción.
Algo que podría ser un hobby cómo son las redes sociales puede llegar a hacer daño a las personas por el tema de la imagen y preocuparnos por el qué dirán.
Sí, creo que las redes sociales bien utilizadas ayudan, te dan información. Pero en este momento creo que nos expone demasiado y hace que a lo mejor te sientas que tienes que ser como otras personas sin poder tener tu propio pensamiento crítico de cómo quieres ser. Y está empezando a generar conflictos.
En el gimnasio entrenamos el músculo ¿dónde podemos entrenar nuestra mente para ser felices?
Pienso que la podemos entrenar entendiendo qué es un pensamiento, qué es un sentimiento. También podemos hacer cosas que nos ayudan a estar bien. Desde todo lo que cuida el cuerpo, también cuida la mente.
Pero la mente también lo cuida. El ejercer virtudes como la fortaleza, la generosidad, la manera de pensar en positivo, el tratar de buscar algo bueno de lo que te ha sucedido cada día, el relajarte, el silencio, todo eso. Y luego también por supuesto cosas que nos hacen estar bien como la música y la lectura.
Pero cuando uno está mal no preste atención a esas partes buenas de la vida es como si pasamos a otro plano.
Efectivamente no prestas atención. Cuando uno tiene sentimientos intensos, una gran ansiedad por algo que está sucediendo o una gran tristeza no es capaz de ver que a lo mejor hay cosas buenas que le han sucedido ese día. Que le ha llamado un amigo, le ha saludado el vecino. Que él mismo ha hecho algo, se ha levantado ha procurado caminar ha hecho cosas buenas. Esas cosas no las ves entonces al final la percepción es de que todo es malo sin serlo.
La fórmula mágica de salud dinero y amor el amor dónde encajaría en la felicidad y la alegría?
El amor es fundamental. Freud decía que la salud mental es la capacidad de amar y trabajar. La capacidad de ser útil a la sociedad con el trabajo. Y de amar, de tener sentimientos hacia los demás. Poder amar a una persona, a un amigo, pareja todo tipo de amor y tener esa sensación de que a ti también te quieren y valoran. Yo creo que es uno de los motores más importantes de nuestra vida.
Nacemos alegres y la vida nos roba es alegría
Las dos cosas. Yo creo que hay personas que nacen con más predisposición a la alegría el optimismo y hay otras que no pero también se puede entrenar.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)
Relacionado
Te podría gustar
Las consultas de Psiconutrición se basan en estudiar la relación con la comida. Se trata de comprender cómo influyen nuestras emociones en la manera de alimentarnos. Ante ciertas emociones como la rabia, tristeza, aburrimiento o cansancio, hay personas que acuden a la comida como salvoconducto. Después de dicha conducta (comer) sentimos un alivio instantáneo, pero también efímero. Poco después aparece la emoción inicial por la que hemos empezado a comer, pero esta vez con más fuerza. De esta forma, creamos un círculo vicioso dónde no existe la oportunidad de gestionar nuestras emociones a través de unas estrategias propias.
Los profesionales en Psicología ayudamos a nuestros pacientes a que identifiquen las necesidades no cubiertas. La comida es un parche momentáneo, pero debemos preguntarnos: ¿qué es lo que necesito realmente?
Si te identificas con alguna de estas cuestiones puede que sea el momento de acudir a un especialista.
- ¿Existe una falta de autocuidado en tu vida y cuando llega el final del día crees que “te mereces” algo dulce/calórico?
- ¿Comes de manera impulsiva después de un día duro de trabajo?
- ¿Comes rápido y sin consciencia después de una fuerte discusión?
- ¿Gestionas el aburrimiento abriendo la nevera?
¿Qué problemas/patologías trata la psiconutrición?
Los profesionales en este ámbito atienden con frecuencia en consulta Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). El TCA es una enfermedad mental grave en la que los pacientes presentan una conducta alterada respecto a la forma de alimentarse. Los trastornos más comunes son la anorexia y la bulimia nerviosa, el trastorno por atracones y el trastorno evitativo/restrictivo.
Es decir, los síntomas pueden estar relacionados con una ingesta descontrolada o con un control excesivo de la alimentación.
Como profesionales no sólo tratamos de dar respuesta a los trastornos de alimentación, sino también trabajamos con otro tipo de dificultades:
- Los atracones.
- La ansiedad por la comida.
- Rechazo de la imagen corporal.
- Dietas crónicas.
- Hambre emocional.
¿Cómo podemos cambiar nuestra relación con la comida?
El gran problema de las dietas hoy en día es que se viven desde el control. Cuando comenzamos una dieta nos pasamos el día queriendo comer cosas que no “debemos” comer. Es allí dónde empieza el problema. Si yo vivo la ingesta de alimentos desde la represión y el control, llega un momento dónde mi mente se cansa y me va a pedir todos aquellos alimentos que supuestamente no podía comer. El atracón es resultado de las conductas de control extremo. No pretendas trabajar primero la ansiedad excesiva por comer si vives tu alimentación desde la represión y los “debería”.
Sí, puede que bajemos más lento de peso desde esta perspectiva, pero los cambios serán duraderos en el tiempo. ¿Cuántas veces has hecho una dieta y después de un tiempo has vuelto a coger el mismo peso o más? Lo veo todos los días en consulta, por lo que el concepto de las dietas tiene que cambiar.
Hemos de comer más sano y guiarnos por lo que los profesionales de la nutrición nos indican, pero debemos permitirnos alimentos fuera de las pautas para poder cambiar nuestra relación con la comida. La pregunta es la siguiente: ¿Desde dónde me estoy permitiendo ese alimento?
¿Es desde el hambre emocional, después de haber discutido con mi pareja? Entonces no te recomiendo ese trozo de chocolate.
¿O es desde un momento de paz donde te apetece disfrutar de ese sabor y lo haces desde la conciencia y moderación? Adelante entonces, porque estarás cuidando de tu salud mental.
¿De qué forma afecta la relación con la comida a la calidad de vida? ¿Puede derivar en otros problemas psicológicos?
Si acudimos a la comida para calmar una emoción, lo más peligroso no es engordar, es obviar una necesidad emocional que no está siendo atendida. El hambre emocional llega a nuestra vida para gritarnos algo. Puede llegar por una falta de autocuidado, por una mala gestión del estrés laboral o por problemas en mis relaciones interpersonales. No obstante, si como en vez te atender mis necesidades reales, el hambre emocional gritará con más fuerza. Si dejamos de atender esas necesidades, puede derivar en otros problemas psicológicos más graves.
A mis pacientes les expongo esta metáfora: comer para, por ejemplo, calmar la tristeza es como rascarse una picadura de mosquito, en el momento alivia, pero a la larga es peor.
Comparte esto:
- Haz clic para compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Facebook (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Twitter (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para enviar un enlace por correo electrónico a un amigo (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva)
- Haz clic para compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva)


Tienes que estar registrado para comentar Acceder