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«Fill de puta», «borinot» y «moniato», los tres insultos más usados en Valencia

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«Fill de puta», «borinot» y «moniato» son los tres insultos propios de la Comunitat Valenciana más usados en esta región, según una investigación liderada por dos profesores universitarios.

OFFICIAL PRESS-EFE. Los responsables de este trabajo realizado en 2021 son la profesora del Área de Lingüística de la Universidad de Alicante (UA) María del Carmen Méndez y el director del Centro de Ciencia Cognitiva de la Facultad de Lenguas y Educación de la Universidad Nebrija (Madrid), Jon Andoni Duñabeitia, según fuentes de la institución académica alicantina.

«Estos datos son el resultado de una investigación que se ha hecho con más de 3.000 informantes de toda España a los que les pedimos que nos dijeran cuáles eran los insultos más frecuentes. En total recogimos más de 8.000», los cuales «los hemos clasificado, cribado y analizado en función de la edad, el origen geográfico y otra serie de factores», ha explicado la profesora.

Según María del Carmen Méndez, «hay algunos insultos que son más tradicionales, más típicos de la Comunitat Valenciana, como ‘borinot’, ‘moniato’ y ‘fill de puta’, y solo se encuentran aquí. Al igual que en Canarias dicen ‘machango’ y al resto de otras regiones nos suena muy raro».

«Es muy interesante también el estudio de cómo insultamos en diferentes regiones», ha indicado la docente, quien ha confirmado que «los insultos que usamos reflejan la sociedad en la que los hablantes están».

Además, ha subrayado, los cambios sociales «se ven reflejados» en nuevas palabras e insultos.

En lo que respecta a la Comunitat Valenciana, con una muestra de 470 habitantes, el estudio sitúa en el ‘top 3’ de los insultos más repetidos a «gilipollas», «imbécil» y «cabrón/na», que coinciden con los improperios más empleados en todo el territorio nacional.

Según María del Carmen Méndez, se han detectado algunas diferencias entre hombres y mujeres: ellos usan más frecuentemente otros insultos como «payaso/sa», mientras que «estúpido/a» es preferido por las mujeres.

También han salido a la luz particularidades por edades. Así, mientras «gilipollas» es un vocablo más usado entre los jóvenes, los mayores prefieren «cabrón/na».

El estudio se enmarca en un proyecto internacional sobre el procesamiento de palabras emocionales, según la investigadora.

«Este tipo de palabras son las que tienen carga emocional -ya sea negativa o positiva-, las que nos provocan sentimientos. En el caso de los insultos, esa carga emocional sería negativa, aunque, en ocasiones, se puede utilizar tanto para insultar como para alabar, todo dependerá del contexto», ha señalado.

La investigación ha revelado otros aspectos interesantes de la lengua en uso, como la creación de nuevas palabras, insultos que son reflejo de los cambios sociales.

Por ejemplo, según destaca María del Carmen Méndez, ha aparecido frecuentemente «señoro», un adjetivo que, de forma despectiva, se aplica a los hombres maduros que se creen que lo saben todo y siempre quieren tener razón.

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Un valenciano acude desnudo al juzgado para ir a un juicio por exhibicionismo

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València, 27 sep (OFFICIAL PRESS-EFE).- Un valenciano ha tratado sin éxito este martes de acceder completamente desnudo a los juzgados de Valencia para asistir a un juicio por exhibicionismo en la vía de lo Contencioso-Administrativo.

Según ha explicado este hombre, Alejandro Colomar, a los periodistas, la vista a la que está citado hoy es para ver su recurso a una sanción administrativa de la que fue objeto por pasearse desnudo.

En anteriores ocasiones, ha explicado su abogado, Pablo Mora, también ha sido sancionado en la vía Penal, si bien estas condenas se encuentran recurridas.

Tres agentes de la Guardia Civil, del grupo de seguridad de la Ciudad de la Justicia de Valencia, le han impedido el paso cuando trataba de acceder desnudo al juzgado, e inmediatamente otro grupo de cinco policías nacionales le han rodeado y le han obligado a vestirse con la advertencia de que sería propuesto para sanción si no lo hacía, dado que en ese preciso instante un menor también estaba accediendo al edificio.

«Alejandro ya tuvo un juicio penal, le condenaron por entrar a una comisaría desnudo. Este juicio se ha perdido en primera instancia y en la Audiencia Provincial, y está pendiente de casación al Supremo. Es probable que acabe en el Constitucional», admite su letrado.

«La mayoría de sanciones que le ponen no suelen ser por la vía penal, sino por vulneración del artículo 37 de la conocida como Ley Mordaza, que sanciona el exhibicionismo obsceno cuando no sea delito, es decir, cuando no se produzca ante menores. Por el momento, hemos ganado alguna sentencia alegando la vulneración de sus derechos fundamentales o del principio de legalidad, ya que muchas ciudades no tienen ordenanza al respecto».

«Nosotros no creemos que sea obsceno ir por la calle desnudo. Sí masturbarse o hacer actos obscenos. Entendemos que ir desnudo es ejercer la libertad ideológica», explica Pablo Mora, quien lamenta que recientemente «el director de un colegio de Torrent le ha denunciado por pasar ‘a propósito’ desnudo por delante del colegio, cuando realmente acude a un huerto que tiene allí».

Este letrado advierte que «la ley no es clara. Desde que en 1988 se derogó el escándalo público el vacío legal ha de ser cubierto por ordenanzas municipales que la mayoría de ciudades no tienen, por eso entendemos que se vulnera el principio de legalidad».

A pesar de que no existe demasiada jurisprudencia al respecto, Pablo Mora explica que «hay precedentes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, concretamente un caso del Reino Unido, en el que se entiende que el nudismo está amparado por la libertad ideológica y de expresión. Ese es nuestro alegato fundamental, pero hay que llegar a las instancias que corresponda, y ahora mismo el Supremo no comparte esa postura».

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