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Jordi Roca explica la enfermedad que le impide hablar

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Esta es la enfermedad por la que a Jordi Roca, el brillante pastelero de Celler Can Roca, le cuesta hablar

El chef perteneciente al clan Roca participó en la fase final del programa televisivo a pesar de enfrentarse a una afección que le impedía articular palabra alguna.

Jordi Roca, renombrado chef a nivel internacional, es el artífice del éxito detrás de El Celler de Can Roca, reconocido como el mejor restaurante del mundo en 2013 y 2015 por la revista Restaurant. Este logro es fruto del trabajo conjunto de tres hermanos, siendo Jordi el especialista en postres, quien participó en la final de MasterChef Celebrity este jueves.

Jordi Roca

Jordi Roca

A pesar de ser un rostro habitual en el programa de televisión, Jordi Roca se ha visto obligado a susurrar para comunicarse debido a una especie de afonía crónica persistente. A sus 45 años, el brillante repostero logró recuperar su voz de manera inesperada en marzo pasado, tras siete años lidiando con una enfermedad.

La dolencia que le arrebató la capacidad de pronunciar palabras es la distonía cervical, una rara enfermedad neurológica que afecta la tonicidad muscular, especialmente en la zona del cuello. Durante años, el pastelero luchó por mantener la posición correcta de la cabeza, superando este desafío en marzo y permitiéndole hablar nuevamente.

Gracias a la rehabilitación logró avances, pero no fue hasta hace un par de meses cuando terminó de recuperarse. La enfermedad también le afecta al habla porque las cuerdas vocales se abren y dejan escapar el aire, por lo que no puede verbalizar correctamente. Articular palabras en este estado se convierte en algo muy fatigoso y solo se puede mitigar hablando en susurros.

Actualmente, la distonía cervical está considerada como una enfermedad rara que afecta a una de cada 25.000 personas, especialmente a hombres. Su diagnostico es complejo y requiere muchas pruebas médicas hasta que se hayan respuestas. Según contó su hermano Joan en MasterChef, la recuperación llegó de forma inesperada: «Fue de golpe y, evidentemente, todos estamos muy felices. Ese mismo día, cuando mi madre le oyó hablar, le dio un bajón de tensión, que nos metió un susto a todos».

Tal y como relataron, fue un día emocionante para la familia. Sobre todo para Jordi Roca, que lo primero que hizo fue leerle cuentos a su hija, algo que nunca antes había podido hacer. Las teorías sobre la enfermedad eran una mezcla de nervios, tensión y problemas musculares o neurológicos. «Íbamos a Nueva York, al The World’s 50 Best Restaurants. Le tocaba a hablar a Jordi esa vez si éramos otra vez número uno. Él tenía preparado su discurso. En el avión empieza con una afonía… que no podía hablar. Afortunadamente no fuimos número uno», explicó.

Probablemente, dijo el chef, fue esa tensión. «Esto no lo hemos contado mucho porque no sabemos hasta qué punto es verdad, pero tiene todo el sentido. Él es una persona muy sensible», indicó. Jordi pasó un tiempo abatido por esta situación, pero, tras años de rehabilitación, consiguió superar muchos de sus obstáculos y comenzó a poner en valor otros aspectos a los que no había prestado atención antes, como el valor del silencio y la escucha.

El súbito traspié fue anunciado por él mismo en 2017. Jordi Roca lo hizo público a través de su Instagram con el siguiente mensaje: «Queridos, no soy de compartir mis problemas, pero quiero contaros que desde hace más de siete meses sufro una severa afonía que me impide hablar con normalidad, se relaciona con una distonía cervical que padezco desde hace años. De todo ello espero estar mejor dentro de muy poco para seguir cantando rancheras y contando lo que hacemos en los congresos de cocina. Lo digo más que nada para que no me sigan ofreciendo própolis ni caramelos de eucalipto ni infusiones de miel y limón».

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Kate Middleton, seis meses sin estilista: la princesa toma el control absoluto de sus looks por este motivo

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Han pasado casi seis meses desde que Natasha Archer, mano derecha de Kate Middleton durante 15 años, abandonara su puesto en Kensington Palace, y la princesa de Gales continúa sin nombrar un reemplazo oficial. Este cambio ha llamado la atención de la prensa internacional, que analiza cada aparición pública de Kate para entender cómo gestiona ahora su imagen.

De Natasha Archer al control exclusivo de Kate Middleton

Archer fue la figura clave detrás de la evolución estética de Middleton desde su llegada a la familia real británica. Aunque nunca ostentó el título formal de estilista, su influencia fue decisiva en la construcción del estilo elegante y cercano de la princesa. Su salida, anunciada discretamente el pasado verano, respondía a su decisión de iniciar una carrera como consultora independiente.

Desde entonces, no se ha producido ningún anuncio oficial sobre un reemplazo. Según medios como Daily Mail y The Sun, Kate no tiene prisa por cubrir el puesto, y la ausencia de un estilista se interpreta como una elección consciente de la princesa, no un descuido.

Los motivos detrás de la decisión

Uno de los principales motivos de esta autonomía es el cambio de prioridades de Kate tras un período personal delicado, marcado por su diagnóstico y tratamiento contra el cáncer. La princesa ha regresado progresivamente a la agenda pública, centrando la atención en su trabajo institucional y causas sociales, relegando su vestuario a un segundo plano.

Expertos en realeza destacan que Middleton siempre ha estado profundamente implicada en la elección de su ropa, incluso cuando Archer estaba activa. Ahora, ese control sobre su imagen es prácticamente exclusivo de la propia princesa, incluyendo la selección de prendas, reutilización de looks, preferencia por marcas británicas y equilibrio entre elegancia y cercanía.

Cómo gestiona Kate sus looks hoy

Actualmente, Kate Middleton se apoya en su equipo interno de asistentes, que se encarga de ajustes, envíos y agenda de eventos, mientras ella toma todas las decisiones creativas. También mantiene una relación constante con diseñadores y casas de moda con las que trabaja desde hace años, lo que le permite acceder a piezas clave sin intermediarios.

Entre las opciones que se barajan:

  1. Contratar un estilista freelance solo para grandes eventos, como visitas de Estado o actos internacionales.

  2. Integrar la función de estilista dentro del equipo del palacio, sin crear un cargo visible.

  3. Mantener este modelo autónomo indefinidamente, que por ahora parece el más probable.

Silencio en Kensington Palace

Hasta el momento, Kensington Palace no ha confirmado ni desmentido la posible contratación de un nuevo estilista. Todo indica que Kate se siente cómoda gestionando su imagen de forma independiente, marcando un cambio significativo en cómo la princesa de Gales controla su estilo y su presencia pública.


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