Síguenos

Cultura

La Albufera: el gran tesoro valenciano

Publicado

en

Nuestra tierra cuenta con siglos de historia, cultura y rincones llenos de encanto.

Official Press te invita a viajar y recorrer los tesoros valencianos a través de sus monumentos y espacios naturales únicos en el mundo.

PIXABAY

La Albufera

Existe un lugar a 10 km de València en el que los atardeceres se convierten en obras de arte y el sol se pone dejando en nuestra retina una fotografía única en el mundo. La Albufera de València es un oasis rodeado de arrozales, bosques y aromas en los que relajar la mente durante unas horas. Un lugar que resume la esencia de los valencianos, un regalo para los sentidos en el que perderse y recuperar nuestro vínculo con la naturaleza, dejando atrás el estrés de nuestro día a día.

La Albufera a través de los siglos

–Los árabes ya supieron apreciar su belleza y la captaron en escritos. El Espejo Del Sol así es como nombraban en algunos poemas musulmanes a la albufera.

«Al-buhayra» (el pequeño mar) era el nombre que recibía en árabe; más tarde los romanos le llamaron «Nacarum Stagnum». A pesar de los siglos y de los numerosos nombres que ha recibido,  no hay palabras que puedan describir la belleza de la Albufera de València.

– ¿Sabías que existió el título de Duque de la Albufera? Este honor le fue concedido al Mariscal Suchet en el siglo XIX. Durante la invasión francesa éstos quedaron impresionados por la belleza del lugar y José Bonaparte le concedió el título a Suchet quien fue el señor del lago y su entorno hasta que en 1818 el rey Fernando VII recuperó su trono.

–El 12 de mayo de 1865 tanto el lago como la Dehesa pasaron a ser propiedad del Estado, después de más de seis siglos de propiedad real. Desde 1911 la ciudad de Valencia es la propietaria de este fantástico paraje.

–Desde 1986 es Parque Natural además de ser uno de los humedales más importantes.

–Ha sido fuente de inspiración para muchos pintores y escritores. El valenciano Vicente Blasco Ibáñez escribió en 1902 la novela «Cañas y barro», cuya trama transcurre en la Albufera de principios de siglo XX.

Origen de la Albufera

–Para encontrar sus orígenes debemos remontarnos millones de años atrás. Concretamente la formación de la Albufera tuvo lugar a comienzos del Pleistoceno hace 1,8 millones de años, resultado del cierre del golfo o bahía de la costa valenciana por un cordón litoral entre los ríos Júcar y Turia. Ya durante la época romana tuvo lugar la separación definitiva de la Albufera y el mar.

Flora y fauna

–Con una profundidad media de 1 m esta laguna costera tiene una extensión de 23,94 km², y está rodeada de 223 km² de arrozales. Cuenta su cuenca hidrográfica con una extensión de 917,1 km².

–El clima de la Albufera es mediterráneo, por lo que tiene un clima suave y húmedo (con una humedad promedio anual del 65%) La temperatura media es de aproximadamente 17,8 ºC (11,5 °C de enero y los 25,5 °C de agosto) y las precipitaciones, de 454 mm al año, aunque suelen concentrarse en otoño.

–La albufera cuenta con una gran variedad de especies. Destacar algunas especies de peces como el fartet, el samaruc, la anguila, el mújol o la lubina.

Pero si por algo es conocido este entorno es por su gran diversidad de aves: las anátidas, el pato colorado, la cuchara común o el ánade azulón, las colonias de garzas, la garcilla bueyera, la garcilla cangrejera o la garza real, el charrán común, el charrán patinegro, la cigüeñuela común, la cerceta pardilla o la gaviota.

–Su paisaje único hacen de Albufera y su entorno de un lugar lleno de belleza. Las dunas litorales (la grama de duna o la campanilla de mar, el aladierno o el lentisco) saladares, maquia y bosque mediterráneo (pino carrasco, el taray, el lentisco, el enebro y la coscoja, además del mirto, el tomillo, la aliaga, el romero, la satureja y el palmito) y formaciones palustres. Completan su paisaje las cañas, las aneas, las mansiegas y los carrizos.

–La Albufera tiene seis islotes (matas) con una densa vegetación: Mata del Fang, Mateta de Baix, Mateta de la Barra; Mata de l’Antina, Mata de San Roc y Mata del Rey.

Imprescindible

No te puedes perder siempre que visites esta zona, El Palmar y disfrutar sus platos típicos. Sin duda allí el arroz sabe como en ningún sitio. Prueba el all-i-pebre, la llisa adobada y piérdete en los orígenes de nuestra cocina. Para bajar la comida puedes recorrer los seis itinerarios señalizados del parque natural.

–Una de las mejores maneras de disfrutar del Parque Natural es alquilar una bicicleta.

–La Dehesa del Saler que separa la albufera del mar con arena y su vegetación de monte bajo.

El Marjal donde se cultiva el arroz, unas tierras que anteriormente esas formaban parte del lago. ¿Existe alguna manera mejor de descubrir y conocer la cultura de nuestra gastronomía?

–El lago. Separado por el mar por por un cordón dunar sujeto por las raíces de una serie de pinos y matorral bajo, es el más grande del país.

Cualquier época del año es buena para disfrutar de los atardeceres más bellos desde el Parque Natural de la Albufera. Adéntrate en sus aguas en barca mientras te evades y pierdes la noción del tiempo en un entorno salvaje.

Siente de nuevo la naturaleza y la vida en tu piel. Su paisaje resume nuestra cultura y nuestra manera de ser.

Consultar medidas Covid 19 y respetar las restricciones establecidas en cada momento

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cultura

Los secretos de la Plaza del Tossal

Publicado

en

La Plaza del Tossal es un lugar lleno de vida. Situada en el corazón de la ciudad, es punto de encuentro, de ocio, de tiendas con encanto y restaurantes desde los que disfrutar de la magia de un sitio especial.

Pero lo que muchos desconocen es que debajo de todo ese ajetreo de ir y venir de personas, se esconde parte importante de la historia de València.

València, capital de un reino taifa

A principios del siglo XI, depués de la caída del califato de Córdoba, València se convertía en la capital de un reino taifa. Nos encontramos entre los años 1021 y 1061 cuando la ciudad construye una nueva muralla bajo el reinado de Abd al-Aziz.

Los visitantes que llegaban de otros puntos de Al-Anadalus eran recibidos por sus cinco puertas de acceso. La ciudad se fue reforzando con nuevos elementos de defensa y es a partir del siglo XII cuando se amplia el recinto fortificado.

Con la conquista cristiana, València crece y la muralla islámica es derribada de manera parcial cambiando la fisonomía de la ciudad.

Se instalan varios obradores de calderos sobre los restos de la fortificación que estuvieron en funcionamiento hasta época moderna y se aprovechó el foso de la muralla para canalizar, en el siglo XIV, por la antigua trampilla, un ramal de la acequia de Rovella, que sirvió como colector hasta hace no mucho tiempo.

Además también sirvió para abastecer a varios talleres artesanales.

Mucho ha cambiado esta plaza a lo largo de su historia hasta llegar al aspecto que tiene hoy en día. De hecho, desde sus orígenes hasta el medievo uno de los brazos del Turia rodeaba València siendo este enclave lugar de contención.

Es ya durante los años 60 del siglo XX cuando, con el derribo de algunos edificios queda la plaza que tenemos hoy.

Siglos y siglos de cambios que han quedado atrás borrado por el paso del tiempo. Pero las huellas y algunos de los secretos de esa València del pasado quedaron ocultos bajo tierra y la Galería del Tossal nos los muestra.

Balansiya islámica

Este lugar es visita obligada para comprender cómo era nuestra ciudad siglos atrás gracias a los restos arqueológicos que ahí se conservan. Su interior, testigo de la Balansiya islámica, nos transporta en un viaje en el tiempo.

Concretamente hasta un tramo de muralla y la torre, elementos que formaban parte de una puerta en codo, que se cree pudo ser una remodelación de la antigua puerta de al-Hanax, del siglo XI, y que daba paso a la entrada de la calle Caballeros.

Nada más bajar contemplamos restos de una torre de planta cuadrada. Su construcción fue realizada con tapial de mortero y lienzo de la muralla islámica del siglo XII.

El paso del tiempo no ha podido borrar de su piedra las marcas en forma de agujeros ocasionadas por los apoyos de las cajas de madera utilizadas por los alarifes, maestro de albañilería mudéjar, para su construcción.

Justo delante de la muralla encontramos los arcos que se conservan dentro de la galería que sostenían la bóveda de ladrillos que cubría la acequia de Rovella.

Paseando por el Carmen nos encontramos con restos del trazado de la muralla así como parte de algunas torres, algunas en estado total de abandono.

calle Caballeros, la Plaza de San Jaime, el Colegio Mayor Rector Peset son lugares que nos cuentan los secretos ocultos de Balansiya y de València.

 

 

 

Continuar leyendo